Con aquellas peroratas mediáticas de casi todos los días debemos recordar la insistencia permanente del fallecido “Comandante Intergaláctico” de anteponer la cacareada “revolución socialista y humanista” ante el “capitalismo salvaje deshumanizado”. Para lo cual el Estado nacional, como un todo, debía ponerse al servicio absoluto de ese propósito. Cobijado bajo el manto de los hermanos Castro, construyó así un tejido sociopolítico y socioeconómico de intrincados intereses de férrea factura nacional e internacional. El aspecto central de esa direccionalidad nunca se cansó de repetirlo era una alianza cívico-militar, pero que desde siempre él mantuvo la inclinación hacia lo militar. A partir de ese momento el “militarismo” lo presentó como la panacea a los males de la República, articulado por supuesto al proyecto ideopolítico del “Socialismo del Siglo XXI. Por eso, sin lugar a dudas, el colapso del modelo chavista en todos los ámbitos, es el colapso también del esclerosado paradigma “militarista”.
No obstante, Chávez, magistral para las escenas teatrales y de circo con mucha frecuencia aclaraba que su “proyecto cívico-militar bolivariano” no tenía nada que ver con las tenebrosas y criminales dictaduras conocidas del Cono Sur, porque la composición social de las Fuerzas Armadas Venezolanas era diferente al resto de América Latina y porque ésta tenía muy arraigado el concepto de “progreso social” y sobre “lo popular”. Pero “olvido” un “pequeño detalle”, un sinnúmero de sus componentes ya persistían en conductas reprochables en la búsqueda de la riqueza fácil por los distintos “caminos verdes”, que fueron flexibilizados aún más con el uso inapropiado de los resortes del poder del “Estado chavista”, que sumado en amalgama generó el Frankenstein de las corruptelas de la hoy conocida tiranía.
Peor aún: la tal alianza cívico-militar degeneró de tal manera que, en los más sonados casos de escándalos por corrupción en el país, es muy difícil que no se cuente con la presencia en dichos “guisos” de un miembro del componente militar. Amén del civil alto enchufado de “cuello rojo”. El pregonado “nacionalismo y antimperialismo” chavista ha sido, entonces, la patente de corso para defenestrar con sadismo las arcas de la nación. Por eso el componente militar no han sido tan prusiano a la manera de los regímenes del Cono Sur, pero sí muy embarrados por casos de corrupción, en desmedro de los intereses nacionales y, en especial de las clases más desposeídas, que sufren como nunca en el presente de ser excluidas del derecho al pan, la salud, la seguridad personal, la educación, la vivienda…en fin de una vida digna, decente y de verdadero progreso social.
Las “cortinas de humo” (atizar problemas limítrofes, “estados de excepción” en varias regiones, “guerra económica”…) seguirán sobre el tapete de la opinión pública, porque en esos juegos maquiavélicos de los amos del poder rojo rojito cívico-militar, la caca de la corrupción, la ineptitud y el descalabró socio-económico; a éstos le sirven para tapar un poco el colapso absoluto del modelo chavista de ayer y el de hoy con sus herederos (cuestionados al máximo como ignorantes y represores) como Maduro y Diosdado. ¡Viva la lucha por la libertad y la democracia! ¡Resistir y luchar es vencer!
jueves, 17 de septiembre de 2015
miércoles, 16 de septiembre de 2015
¡DIETERICH VUELVE AÑICOS A MADURO-DIOSDADO!
Uno se imagina que Heinz Dieterich, ex-asesor del fallecido caudillo de Sabaneta e ideólogo del “Socialismo del Siglo XXI”, padece de un trauma psicológico, por esa terrible mea culpa debido al fracaso de su paradigma marxistoide académico en Venezuela. Así en sus últimos escritos reflexivos sobre la “Revolución Bolivariana”, no escatima argumentos y calificativos, para volver añicos a la dupla Maduro-Diosdado, señalándolos como máximos responsables del fallido modelo totalitario que han pretendido imponer en la tierra de Bolívar, sin tener la estatura ideopolítica -o mejor- al tildarlos de completos ignorantes sobre la etapa adelantada, en especial en el aspecto económico, espina dorsal de la transición y pos- transición del capitalismo al socialismo propuesto.
Pero, aunque se mostró muy suave con la corresponsabilidad de Chávez por el susodicho fracaso no dejó de señalarlo por “el imperdonable nombramiento y acceso al poder de la dupla Maduro-Cabello. Con este nombramiento Chávez entregó el poder real a la inculta soldadeska y su avatar, el subteniente anticomunista Diosdado Cabello”. Amén porque permitió - en opinión de Dieterich- al proceso de agotamiento estructural del modelo de país que el mismo impuso a partir de 2003. Tampoco hizo nada Chávez para refundarlo. Y al dejarlo en manos de la troika Cabello-Maduro-Arreaza ha sido la debacle completa. Esta Troika – dice Dieterich- que jamás entendió que “las grandes rebeliones en la historia comenzaron por la economía”.
Trasladar las culpas a otros, sin duda, forma parte de la naturaleza social de los identificados con estas concepciones totalitarias. Lo hace Dieterich con lo analizado, lo hizo Chávez hasta la saciedad y lo repite como loro la dupla Maduro-Diosdado: la culpa de la crisis nacional que padece Venezuela es del “imperio”, “el capitalismo” o de “Guyana” y ahora de “Colombia”. Se lavan las manos como el legendario Pilatos ante la escasez de alimentos y medicinas, la quiebra del aparato productivo nacional, la hiperinflación endemoniada, la devaluación de la moneda nacional, la corrupción galopante, el empobrecimiento del país, la violación de los derechos humanos… y pare usted de contar. El “yo no fui” lo entrelazan con la retórica, las mentiras y manipulaciones cotidianas por los diversos medios de comunicación nacional, que hoy forman parte de su arsenal del control monopólico mediático estatal (radio, prensa y televisión).
No obstante, el mismo Dieterich reconoce que esta cacareada “revolución bolivariana” no va para el baile por lo dicho sobre la ignorancia supina de sus principales voceros, el desastre en el área socio-económica y porque los escenarios que presenta el mencionado proceso ya no aguanta más y depende de varias hipótesis (de por sí negadas):1.-auxilio financiero del FMI y entregarse a sus brazos (sería reconocimiento político al fracaso) 2.-préstamo por más 50 mil millones de dólares del “imperio chino” (que no lo hará por no creer en el liderazgo y sostenibilidad de esa mal llamada “revolución”). Y 3.-Imprimir dinero inorgánico, que lo está haciendo, pero desató la furia de la hiper-inflación y el colapso total.
Así mismo reitera Dieterich, las elecciones parlamentarias para el 6D será la estocada final al régimen, porque sufrirá una derrota electoral aplastante por el rechazo que genera el régimen en más del 80% de la población. Por supuesto, Dieterich, no deja lugar a dudas sobre sus convicciones de la pertinencia de su utópica propuesta del “Socialismo del Siglo XXI” para una sociedad determinada, pero en un futuro lejano, en otros tiempos –dice- sin mencionar siquiera esa posibilidad para Venezuela. El cambio, pues arguye uno, luce inevitable sí se lucha unitaria y organizadamente y, con gran capacidad de movilización para resistir los coletazos de esta moribunda tiranía.
Pero, aunque se mostró muy suave con la corresponsabilidad de Chávez por el susodicho fracaso no dejó de señalarlo por “el imperdonable nombramiento y acceso al poder de la dupla Maduro-Cabello. Con este nombramiento Chávez entregó el poder real a la inculta soldadeska y su avatar, el subteniente anticomunista Diosdado Cabello”. Amén porque permitió - en opinión de Dieterich- al proceso de agotamiento estructural del modelo de país que el mismo impuso a partir de 2003. Tampoco hizo nada Chávez para refundarlo. Y al dejarlo en manos de la troika Cabello-Maduro-Arreaza ha sido la debacle completa. Esta Troika – dice Dieterich- que jamás entendió que “las grandes rebeliones en la historia comenzaron por la economía”.
Trasladar las culpas a otros, sin duda, forma parte de la naturaleza social de los identificados con estas concepciones totalitarias. Lo hace Dieterich con lo analizado, lo hizo Chávez hasta la saciedad y lo repite como loro la dupla Maduro-Diosdado: la culpa de la crisis nacional que padece Venezuela es del “imperio”, “el capitalismo” o de “Guyana” y ahora de “Colombia”. Se lavan las manos como el legendario Pilatos ante la escasez de alimentos y medicinas, la quiebra del aparato productivo nacional, la hiperinflación endemoniada, la devaluación de la moneda nacional, la corrupción galopante, el empobrecimiento del país, la violación de los derechos humanos… y pare usted de contar. El “yo no fui” lo entrelazan con la retórica, las mentiras y manipulaciones cotidianas por los diversos medios de comunicación nacional, que hoy forman parte de su arsenal del control monopólico mediático estatal (radio, prensa y televisión).
No obstante, el mismo Dieterich reconoce que esta cacareada “revolución bolivariana” no va para el baile por lo dicho sobre la ignorancia supina de sus principales voceros, el desastre en el área socio-económica y porque los escenarios que presenta el mencionado proceso ya no aguanta más y depende de varias hipótesis (de por sí negadas):1.-auxilio financiero del FMI y entregarse a sus brazos (sería reconocimiento político al fracaso) 2.-préstamo por más 50 mil millones de dólares del “imperio chino” (que no lo hará por no creer en el liderazgo y sostenibilidad de esa mal llamada “revolución”). Y 3.-Imprimir dinero inorgánico, que lo está haciendo, pero desató la furia de la hiper-inflación y el colapso total.
Así mismo reitera Dieterich, las elecciones parlamentarias para el 6D será la estocada final al régimen, porque sufrirá una derrota electoral aplastante por el rechazo que genera el régimen en más del 80% de la población. Por supuesto, Dieterich, no deja lugar a dudas sobre sus convicciones de la pertinencia de su utópica propuesta del “Socialismo del Siglo XXI” para una sociedad determinada, pero en un futuro lejano, en otros tiempos –dice- sin mencionar siquiera esa posibilidad para Venezuela. El cambio, pues arguye uno, luce inevitable sí se lucha unitaria y organizadamente y, con gran capacidad de movilización para resistir los coletazos de esta moribunda tiranía.
lunes, 14 de septiembre de 2015
¡PROVOCACIONES FRONTERAS Y PACIENCIA DEL PUEBLO!
Cualquiera persona sensata y con sentido común puede darse cuenta perfectamente del trasfondo de las triquiñuelas de la tiranía de Maduro para distraer a los nacionales de la grave y profunda crisis infernal por la cual atraviesa Venezuela (la cual, sin lugar a dudas, es de única y entera responsabilidad del régimen castro-chavo-madurista que desgobierna al país desde hace 16 años). Provocar conflictos fronterizos es uno de sus planes maquiavélicos (Guyana, ahora con Colombia). Amén de sus consabidas posturas de culpar al “imperio” hasta por “quítame esta paja”. El guion inconmovible de la dictadura cubana desde hace 56 años que, los mandaderos entreguistas del “castrismo” en Venezuela, repiten sin quitarles ni puntos ni comas. O tratar de conducir a la disidencia por el sendero de la violencia callejera, para ellos justificar y extender –aún más- los decretos de “estados de excepción” en toda Venezuela.
Por supuesto que no se trata de mantener en situación de pasividad extrema al pueblo indignado en todo el territorio nacional, porque sería otro cantar inaceptable. El descontento popular está explosionando como volcán en erupción y los micro-tsunamis sociales se vienen expresando con mucha fuerza en cada rincón del país, porque la gente está hasta la coronilla de no encontrar respuestas oficiales a su inaguantable drama socio-económico y de inseguridad personal bestial. Ni alimentos, ni medicinas, ni repuestos, ni cauchos para vehículos; ni nada, es lo que se escucha en el seno de los “condenados de la tierra”. O sí consiguen por milagro algo de lo dicho, tienen que bajarse de la mula (ante los bachaqueros rojos rojitos) con los escasos billetes de los salarios míseros que reciben a duras penas. La vida miserable de importantes porciones de la población, igual que la de los cubanos, ya es un hecho innegable en todo el país.
Jamás en toda la historia de la república se encuentra registrado los hechos vergonzosos de deportan en masa a hermanos latiamericanos, como ha ocurridos con centenares de colombianos deportados a su tierra de origen, violando todos sus derechos humanos y las más elementales reglas de humanidad. La etiqueta de considerar a Maduro el “Hitler de Suramérica” (por el Ciudadano Alcalde de Cúcuta) es por demás verosímil, sí se suman todas las atrocidades fascistas cometidas por este pichón de dictador (atropellar violar mujeres, maltratar a niños y ancianos y, empujar por los caminos verdes a miles de deportados de las distintas edades, es por demás inadmisible en estos tiempos de normas y exigencias de respeto a la buena convivencia humana y civilizada). La cacareada retórica de “unión e integración” por los voceros del régimen de Maduro, por ese proceder, quedó reducida a “polvo cósmico”. O mejor a charlatanería dizque “revolucionaria” de ocasión.
Es una clara conducta de desesperación del régimen, ante la seria amenaza de que caiga su castillo de naipes de la mal llamada “revolución socialista”, que se transformó en realidad un antro de pillos ligados a los actos de corrupción más escandalosos, al narcotráfico, de alianzas soterradas con el gansterismo terrorista internacional, de prácticas de nepotismo aberrantes y de una evidente ineptitud para administrar una sociedad tan compleja y de ansias de futuro moderno, como es la Venezuela mayoritaria e insurgente de hoy. No podrán, en fin, de atajar las ansias de libertad colectiva…el Bolívar auténtico, forjó ese espíritu colectivo de luchar y conquistar caminos distintos, apartados de las tiranías y dictaduras de todo pelaje. La primera cita en grande es el 6D. ¡No fallaremos!
Por supuesto que no se trata de mantener en situación de pasividad extrema al pueblo indignado en todo el territorio nacional, porque sería otro cantar inaceptable. El descontento popular está explosionando como volcán en erupción y los micro-tsunamis sociales se vienen expresando con mucha fuerza en cada rincón del país, porque la gente está hasta la coronilla de no encontrar respuestas oficiales a su inaguantable drama socio-económico y de inseguridad personal bestial. Ni alimentos, ni medicinas, ni repuestos, ni cauchos para vehículos; ni nada, es lo que se escucha en el seno de los “condenados de la tierra”. O sí consiguen por milagro algo de lo dicho, tienen que bajarse de la mula (ante los bachaqueros rojos rojitos) con los escasos billetes de los salarios míseros que reciben a duras penas. La vida miserable de importantes porciones de la población, igual que la de los cubanos, ya es un hecho innegable en todo el país.
Jamás en toda la historia de la república se encuentra registrado los hechos vergonzosos de deportan en masa a hermanos latiamericanos, como ha ocurridos con centenares de colombianos deportados a su tierra de origen, violando todos sus derechos humanos y las más elementales reglas de humanidad. La etiqueta de considerar a Maduro el “Hitler de Suramérica” (por el Ciudadano Alcalde de Cúcuta) es por demás verosímil, sí se suman todas las atrocidades fascistas cometidas por este pichón de dictador (atropellar violar mujeres, maltratar a niños y ancianos y, empujar por los caminos verdes a miles de deportados de las distintas edades, es por demás inadmisible en estos tiempos de normas y exigencias de respeto a la buena convivencia humana y civilizada). La cacareada retórica de “unión e integración” por los voceros del régimen de Maduro, por ese proceder, quedó reducida a “polvo cósmico”. O mejor a charlatanería dizque “revolucionaria” de ocasión.
Es una clara conducta de desesperación del régimen, ante la seria amenaza de que caiga su castillo de naipes de la mal llamada “revolución socialista”, que se transformó en realidad un antro de pillos ligados a los actos de corrupción más escandalosos, al narcotráfico, de alianzas soterradas con el gansterismo terrorista internacional, de prácticas de nepotismo aberrantes y de una evidente ineptitud para administrar una sociedad tan compleja y de ansias de futuro moderno, como es la Venezuela mayoritaria e insurgente de hoy. No podrán, en fin, de atajar las ansias de libertad colectiva…el Bolívar auténtico, forjó ese espíritu colectivo de luchar y conquistar caminos distintos, apartados de las tiranías y dictaduras de todo pelaje. La primera cita en grande es el 6D. ¡No fallaremos!
sábado, 12 de septiembre de 2015
¡SENTADO SOBRE LAS BAYONETAS!
No se puede pedir peras al olmo, al pretender que Maduro pueda tener una fugaz lucidez de darle la vuelta a la tortilla, con un cambio radical al modelo socioeconómico y político que se ha impuesto progresivamente en Venezuela, con el apoyo incondicional de los amos de las bayonetas de Cuba y los de acá. Con las cuales apuntan, sin contemplaciones, a la cabeza de los ciudadanos que osen disentir del actual régimen totalitario. A los tortazos aprendió algunas cosas del fallecido caudillo, quién con habilidad pasmosa, hizo y deshizo en esta Venezuela, que –sin duda- sufre más en carne propia la maldición de Sísifo, con el hombre empírico de dudosa nacionalidad de Miraflores, que hoy se encuentra sentado sobre las bayonetas.
Sí viviera Talleyrand, un estadista, diplomático, político y de una inteligencia sin igual de la época de Napoleón, se reiría a carcajada al ver con asombro a Maduro sentado sobre las bayonetas para a duras penas permanecer en el poder, hasta que el cuerpo de la soledad política aguante (¿O hasta el 2006, como lo predice el ex -asesor de Chávez el sociólogo de origen alemán, Heinz Dieterich?). Porque Talleyran, lo sentenciaba y advertía a cada rato, para referirse a los errores políticos de Napoleón a quién él asesoraba: “la bayonetas sirven para todo, menos para sentarse sobre ellas”.
No se conoce modelo sociopolítico totalitario y militarista alguno que haya sobrevivido a situaciones tan críticas y graves como la venezolana en la actualidad: la “tormenta perfecta”- la han bautizado los entendidos en la materia ante el hundimiento absoluto de la economía nacional (quiebra del aparato productivo nacional, devaluaciones sucesivas y abismales de la moneda nacional ante el dólar, hiperinflación galopante, déficit de dólares para importaciones, escasez grave de alimentos, medicinas y rubros básicos; bajón de los precios del petróleo, endeudamiento atroz con China a cambio de petróleo a futuro; caída drástica de las reservas nacionales…). Es decir, el uso de las bayonetas para apagar los posibles estallidos sociales, el hambre colectiva y la desesperación de la gente; resultaría -a todas luces- insuficiente, a no ser que se pretenda superar en hazañas genocidas y criminales al otrora Hitler alemán o al Pinochet de Chile.
Las estrategias de distracción del foco central de la crisis con la buscadera de pleitos fronterizos con Guyana y Colombia. O la de incentivar a cada momento que fluya un supuesto sentimiento nacionalista y anti-imperial contra los EEUU, no han dado los resultados políticos debidos, porque hay un despertar de la conciencia de una mayoría de los nacionales, que ha aprendido a oler las mentiras, manipulaciones y retórica insulsa. El 80% de rechazó a Maduro de la población nacional (según la mayoría de las encuestas) es un indicador indiscutible de que la gente no está comiendo cuentos, aun cuando condenen a opositores con sanciones extravagantes, inaceptables y monstruosos (caso Leopoldo López y de un grupo de estudiantes contestatarios).
Así mismo el aislamiento político inexorable del régimen ante el mundo por los destrozos a los valores democráticos y derechos humanos, es otro contraste a las sabias reflexiones de Talleyrand: “Jamás estar aislado, no importa lo poderoso que se sea. Y esa es toda la política exterior”. No tomar en cuenta lo dicho por él, hasta hoy ha tenido nefastas consecuencias para los amos del poder temporal en cualquier sociedad y más aún entre los regímenes totalitarios. Amanecerá y veremos. ¡Unión, organización y lucha para vencer!...¡Viva la libertad y la democracia!
Sí viviera Talleyrand, un estadista, diplomático, político y de una inteligencia sin igual de la época de Napoleón, se reiría a carcajada al ver con asombro a Maduro sentado sobre las bayonetas para a duras penas permanecer en el poder, hasta que el cuerpo de la soledad política aguante (¿O hasta el 2006, como lo predice el ex -asesor de Chávez el sociólogo de origen alemán, Heinz Dieterich?). Porque Talleyran, lo sentenciaba y advertía a cada rato, para referirse a los errores políticos de Napoleón a quién él asesoraba: “la bayonetas sirven para todo, menos para sentarse sobre ellas”.
No se conoce modelo sociopolítico totalitario y militarista alguno que haya sobrevivido a situaciones tan críticas y graves como la venezolana en la actualidad: la “tormenta perfecta”- la han bautizado los entendidos en la materia ante el hundimiento absoluto de la economía nacional (quiebra del aparato productivo nacional, devaluaciones sucesivas y abismales de la moneda nacional ante el dólar, hiperinflación galopante, déficit de dólares para importaciones, escasez grave de alimentos, medicinas y rubros básicos; bajón de los precios del petróleo, endeudamiento atroz con China a cambio de petróleo a futuro; caída drástica de las reservas nacionales…). Es decir, el uso de las bayonetas para apagar los posibles estallidos sociales, el hambre colectiva y la desesperación de la gente; resultaría -a todas luces- insuficiente, a no ser que se pretenda superar en hazañas genocidas y criminales al otrora Hitler alemán o al Pinochet de Chile.
Las estrategias de distracción del foco central de la crisis con la buscadera de pleitos fronterizos con Guyana y Colombia. O la de incentivar a cada momento que fluya un supuesto sentimiento nacionalista y anti-imperial contra los EEUU, no han dado los resultados políticos debidos, porque hay un despertar de la conciencia de una mayoría de los nacionales, que ha aprendido a oler las mentiras, manipulaciones y retórica insulsa. El 80% de rechazó a Maduro de la población nacional (según la mayoría de las encuestas) es un indicador indiscutible de que la gente no está comiendo cuentos, aun cuando condenen a opositores con sanciones extravagantes, inaceptables y monstruosos (caso Leopoldo López y de un grupo de estudiantes contestatarios).
Así mismo el aislamiento político inexorable del régimen ante el mundo por los destrozos a los valores democráticos y derechos humanos, es otro contraste a las sabias reflexiones de Talleyrand: “Jamás estar aislado, no importa lo poderoso que se sea. Y esa es toda la política exterior”. No tomar en cuenta lo dicho por él, hasta hoy ha tenido nefastas consecuencias para los amos del poder temporal en cualquier sociedad y más aún entre los regímenes totalitarios. Amanecerá y veremos. ¡Unión, organización y lucha para vencer!...¡Viva la libertad y la democracia!
sábado, 5 de septiembre de 2015
¡FRACASO ABSOLUTO MODELO TOTALITARIO JURÁSICO!
Son inexistentes los indicadores económicos, sociales y políticos de que el modelo jurásico impuesto por el “castro-chavo-madurismo” en Venezuela sobreviva. Al contrario estos mismos indicadores dicen todo lo contrario: fracaso rotundo. Y es cuestión de tiempo limitado para la caída total de este régimen totalitario. No por golpes, “paramilitarismo” o por intervención directa del “imperio”, sino porque simplemente las condiciones objetivas de la realidad del modelo fracasado así lo determinan: escasez descomunal y desesperante de alimentos, medicinas y otros rubros básicos; precios de los productos inaguantables; inseguridad y violencia social luciferina; quiebra absoluta del aparato productivo nacional; bajón de los precios del petróleo; devaluación irrefrenable de la moneda nacional ante el dólar; déficit extremo de dólares para las importaciones; derroche y corrupción galopante; hipoteca financiera ante el imperio chino; destrucción e irrespeto absoluto a la institucionalidad constitucional; entreguismo político a la dictadura cubana; violación descarada de derechos humanos de venezolanos y colombianos… y pare usted de contar.
El rechazo de la gente al modelo totalitario impuesto y condiciones de vida infrahumana lo reflejan con absoluta claridad todos los resultados de encuestas de opinión y lo que se escucha en las calles de cada rincón de Venezuela: “esto no lo aguanta nadie”, “nadie se lo cala”, “cambio ya”…el descontento y la indignación nacional corre como pólvora en el sentimiento de los nacionales. Nada de lo que hagan y digan los voceros oficiales de esta farsa podrá cambiar esa opinión negativa de los venezolanos contra este desgobierno militarizado, mentiroso, inútil y corrupto. La sensación de que todo se derrumbó ya traspasa los linderos de la frontera patria. El mundo entero espera con mucha esperanza lo inevitable y el retorno de la libertad y la democracia en esta tierra hermosa de “Simón Bolívar”.
Los pronunciamientos sostenidos de la ONU y otros organismos internacionales; parlamentos y gobierno de muchas partes del mundo en relación a la violación descarada de los derechos humanos de los nacionales; documentos públicos firmados por muchos expresidentes de Europa, EEUU y Latinoamérica, han contribuido a dejar al descubierto de que algo huele mal en Venezuela. Sólo los imperios chino y ruso y, complacencia de países incondicionales a la “teta petrolera” han apoyado al régimen. Los imperio señalados casi obligados por las circunstancias por intereses económicos (deudas financieras abismales, ventas de chatarras militares y firma de convenios privilegiados). Pero también saben que la caída del régimen de Maduro y Diosdado luce inevitable por lo analizado.
El desparpajo de esta tiranía lució con todo su esplendor de descaro y cinismo al dejar atónito al mundo al atizar una confrontación bélica con Colombia ante viejos y rutinarios problemas estructurales existentes en la frontera y, por igual, permitiendo ( en momentos tan delicados de escasez de alimentos y medicinas) que desembarcaran en Puerto Cabello, una inmensa porción de armamentos y equipos bélicos para la muerte, en detrimento de la adquisición de productos para la vida y tratar de dar respuesta al hambre que toca a la puerta de millones de ciudadanos venezolanos…¡luce difícil el momento, pero contradictoriamente comienza a brillar el sol de la libertad, la democracia y futuro de progreso para Venezuela!…¡Qué nadie pierda las esperanzas…qué nadie se rinda!
El rechazo de la gente al modelo totalitario impuesto y condiciones de vida infrahumana lo reflejan con absoluta claridad todos los resultados de encuestas de opinión y lo que se escucha en las calles de cada rincón de Venezuela: “esto no lo aguanta nadie”, “nadie se lo cala”, “cambio ya”…el descontento y la indignación nacional corre como pólvora en el sentimiento de los nacionales. Nada de lo que hagan y digan los voceros oficiales de esta farsa podrá cambiar esa opinión negativa de los venezolanos contra este desgobierno militarizado, mentiroso, inútil y corrupto. La sensación de que todo se derrumbó ya traspasa los linderos de la frontera patria. El mundo entero espera con mucha esperanza lo inevitable y el retorno de la libertad y la democracia en esta tierra hermosa de “Simón Bolívar”.
Los pronunciamientos sostenidos de la ONU y otros organismos internacionales; parlamentos y gobierno de muchas partes del mundo en relación a la violación descarada de los derechos humanos de los nacionales; documentos públicos firmados por muchos expresidentes de Europa, EEUU y Latinoamérica, han contribuido a dejar al descubierto de que algo huele mal en Venezuela. Sólo los imperios chino y ruso y, complacencia de países incondicionales a la “teta petrolera” han apoyado al régimen. Los imperio señalados casi obligados por las circunstancias por intereses económicos (deudas financieras abismales, ventas de chatarras militares y firma de convenios privilegiados). Pero también saben que la caída del régimen de Maduro y Diosdado luce inevitable por lo analizado.
El desparpajo de esta tiranía lució con todo su esplendor de descaro y cinismo al dejar atónito al mundo al atizar una confrontación bélica con Colombia ante viejos y rutinarios problemas estructurales existentes en la frontera y, por igual, permitiendo ( en momentos tan delicados de escasez de alimentos y medicinas) que desembarcaran en Puerto Cabello, una inmensa porción de armamentos y equipos bélicos para la muerte, en detrimento de la adquisición de productos para la vida y tratar de dar respuesta al hambre que toca a la puerta de millones de ciudadanos venezolanos…¡luce difícil el momento, pero contradictoriamente comienza a brillar el sol de la libertad, la democracia y futuro de progreso para Venezuela!…¡Qué nadie pierda las esperanzas…qué nadie se rinda!
miércoles, 2 de septiembre de 2015
¿EXACERBAR “NACIONALISMO" PARA CUBRIR FRACASO?
No se trata de que Maduro y sus jefes los Castro descubrieron el agua tibia, al fijarse como gran estrategia política para la coyuntura dramática del desastre por la cual atraviesa Venezuela en la actualidad, exacerbar el “sentimiento nacionalista”, promoviendo confrontaciones fronterizas con Guyana y ahora con Colombia, sin dejar de pelearse permanentemente con el “imperio”; sino porque siempre e históricamente los dictadores de toda laya han aplicado estas estrategias de confrontaciones con otras países, como una manera de fortalecer sus liderazgos o frenar situaciones de impopularidad, cuando ha reinado el descontento e indignación popular ante sus fechorías y crisis nacionales recurrentes (revisar historia en el ejercicio del poder de Hitler, Mussolini, Pinochet, Videla, los Castros, Hussein, Gadafi, Chávez y Maduro; por ejemplo).
Por supuesto todo lo dicho, lo han hecho a nombre de los “intereses y amor supremo por pueblo”, la “patria”, la “independencia nacional” y la “defensa de la soberanía nacional”…el “patrioterismo” en su máxima expresión tiene lugar en cada acto, reunión o propaganda profusa por todos los medios de comunicación del Estado, el cual ejerce un monopolio absoluto para cumplir su propósito terminal de lavado de cerebro ideológico, hacia todos los miembros de la sociedad nacional. “O estás conmigo o estas contra mi” gritaba eufórico, Chávez, el rey de las “cantinfladas”, cuando buscaba adrede las confrontaciones fronterizas con el “imperio”, España o Colombia para chantajear a los ciudadanos e imponer progresivamente el pensamiento y modelo único del totalitarismo de Estado ideo-político “marxistoide”. Maduro lo ha heredado y secundado haciendo y repitiendo como un loro lo mismo de su “Comandante Intergaláctico” y los castro, pero sin el carisma y habilidad política del primero. Sus bandazos de pelearse con Guyana, el “imperio” y aterrizar de emergencia para confrontarse con Colombia, es un ejemplo patético de sus torpezas y debilidades.
Los resultados de todas las encuestas de opinión, adónde sale defenestrado Maduro por los nacionales con un rechazo que supera el 80%, lo tiene casi al borde de la desesperación e intentar remontar la cuesta de la impopularidad, a nombre de exacerbar el “sentimiento nacionalista”, que está presente en todas las sociedades del mundo. Sólo que, al atizar el conflicto fronterizo con Colombia, no midió con precisión las consecuencias, ni tampoco el hecho ruin y espantoso de violar descaradamente los derechos humanos de miles y miles de hermanos colombianos deportados, que le recuerdan al mundo las atrocidades bestiales del fascismo criminal alemán de Hitler contra millones y millones de Judíos.
Además Maduro, demostró su incapacidad para enfrentar la grave crisis nacional que enfrenta el país por el modelo totalitario impuesto y, la severa situación de escasez de alimentos y medicinas; violencia e inseguridad desbordada, corrupción; quiebra del aparato productivo nacional y la falta de dólares para las importaciones de rubros básicos y otros; la devaluación terrible de la moneda nacional, bajón de los precios petroleros y atmosfera, en fin, de caos nacional. El cambio del rumbo de la nación luce impostergable y no se puede esperar más para que brille el sol de la libertad, la democracia y el futuro de progreso y bienestar para todos. El 6D es la primera cita. ¡No faltes, ni falles!
Por supuesto todo lo dicho, lo han hecho a nombre de los “intereses y amor supremo por pueblo”, la “patria”, la “independencia nacional” y la “defensa de la soberanía nacional”…el “patrioterismo” en su máxima expresión tiene lugar en cada acto, reunión o propaganda profusa por todos los medios de comunicación del Estado, el cual ejerce un monopolio absoluto para cumplir su propósito terminal de lavado de cerebro ideológico, hacia todos los miembros de la sociedad nacional. “O estás conmigo o estas contra mi” gritaba eufórico, Chávez, el rey de las “cantinfladas”, cuando buscaba adrede las confrontaciones fronterizas con el “imperio”, España o Colombia para chantajear a los ciudadanos e imponer progresivamente el pensamiento y modelo único del totalitarismo de Estado ideo-político “marxistoide”. Maduro lo ha heredado y secundado haciendo y repitiendo como un loro lo mismo de su “Comandante Intergaláctico” y los castro, pero sin el carisma y habilidad política del primero. Sus bandazos de pelearse con Guyana, el “imperio” y aterrizar de emergencia para confrontarse con Colombia, es un ejemplo patético de sus torpezas y debilidades.
Los resultados de todas las encuestas de opinión, adónde sale defenestrado Maduro por los nacionales con un rechazo que supera el 80%, lo tiene casi al borde de la desesperación e intentar remontar la cuesta de la impopularidad, a nombre de exacerbar el “sentimiento nacionalista”, que está presente en todas las sociedades del mundo. Sólo que, al atizar el conflicto fronterizo con Colombia, no midió con precisión las consecuencias, ni tampoco el hecho ruin y espantoso de violar descaradamente los derechos humanos de miles y miles de hermanos colombianos deportados, que le recuerdan al mundo las atrocidades bestiales del fascismo criminal alemán de Hitler contra millones y millones de Judíos.
Además Maduro, demostró su incapacidad para enfrentar la grave crisis nacional que enfrenta el país por el modelo totalitario impuesto y, la severa situación de escasez de alimentos y medicinas; violencia e inseguridad desbordada, corrupción; quiebra del aparato productivo nacional y la falta de dólares para las importaciones de rubros básicos y otros; la devaluación terrible de la moneda nacional, bajón de los precios petroleros y atmosfera, en fin, de caos nacional. El cambio del rumbo de la nación luce impostergable y no se puede esperar más para que brille el sol de la libertad, la democracia y el futuro de progreso y bienestar para todos. El 6D es la primera cita. ¡No faltes, ni falles!
sábado, 29 de agosto de 2015
¡PLANES LUCIFERINOS!
En la Habana los Castros, junto a la Farc y el desgobierno de Maduro, han puesto en marcha un “plan maquiavélico” para tratar de mantenerse en el poder en Venezuela, manejando a su antojo la política de Estado y la economía del país; que arroja luces a cada rato a través de los principales voceros rojos rojitos en los shows mediáticos “populistas”, con la denominación de la “transición hacia el socialismo”.
En ese proceso introducen variables estratégicas que causan conmoción nacional e internacional, porque la “revolución socialista” dialécticamente la mueven en distintos escenarios (incluyendo lo internacional), en correspondencia con el momento político y el manejo de las piezas del ajedrez para avanzar en esa dirección (atizar problemas fronterizos con Guyana, el “imperio” o lo más reciente con Colombia). Además, en esos análisis, siempre está presente lo que ellos denominan la “ofensiva o contraofensiva revolucionaria” ante los supuestos planes del “imperio y oligarquías aliadas” (de “promover” el descontento socio-político en Venezuela.
De tal manera que, en esa especie de “subcultura paranoica” de que son perseguidos por todos los flancos por “enemigos contrarevolucionarios”, estimulan siempre las confrontaciones violentas (la “lucha de clases”, dicen) y allí dejan claro que no les importa para nada al ser humano, quién es el blanco de los abusos de poder, se les despoja de la libertad, de la vida. O lo convierten en un ser sin conciencia de la realidad, esclavizado, tonto útil y “carne de cañón” de sus “planes luciferinos”. “El terrorismo de Estado” pasa a ocupar un lugar privilegiado para frenar o inmovilizar a los contrarios (la cárcel, las acciones criminales de los paramilitares/”colectivos” rojos rojitos; las injusticias de los tribunales del terror, el acoso permanente de la policía política o las amenazas públicas y directas del gran “zar de Miraflores”).
No obstante, ese supuesto manto de invulnerabilidad, presenta los cráteres de la inviabilidad de ese modelo totalitario, registrado por la historia y por el presente de una Venezuel con “el agua al cuello” por el caos nacional y el desastre socioeconómico, político y ético. Venezuela presenta resultados de una gestión catastrófica, de una verdadera tragedia humana sin precedentes (escasez crónica de alimentos y medicinas; inseguridad y violencia infernal; hiperinflación con record mundial, corrupción galopante y una imagen fotográfica de un país en ruina y pobreza inigualable, que no cuenta ni con los dólares básicos para paliar el hambre que ya está azotando a miles y miles de hogares venezolanos.
La cortina de humo dizque de lucha contra el “paramilitarismo colombiano”, es para tapar el fracaso estruendoso de ese modelo castrista-farc-chavo-madurista, suspender las elecciones parlamentarias que tienen ya perdidas y crear una crisis de repercusión nacional e internacional para justificar sus planes diabólicos totalitarios y criminales (“Estados de excepción”). Sin embargo, la procesión social va por dentro y no habrá tiranía alguna que la ataje en ese rumbo de conquistar la luz de la libertad, la democracia y el progreso.
En ese proceso introducen variables estratégicas que causan conmoción nacional e internacional, porque la “revolución socialista” dialécticamente la mueven en distintos escenarios (incluyendo lo internacional), en correspondencia con el momento político y el manejo de las piezas del ajedrez para avanzar en esa dirección (atizar problemas fronterizos con Guyana, el “imperio” o lo más reciente con Colombia). Además, en esos análisis, siempre está presente lo que ellos denominan la “ofensiva o contraofensiva revolucionaria” ante los supuestos planes del “imperio y oligarquías aliadas” (de “promover” el descontento socio-político en Venezuela.
De tal manera que, en esa especie de “subcultura paranoica” de que son perseguidos por todos los flancos por “enemigos contrarevolucionarios”, estimulan siempre las confrontaciones violentas (la “lucha de clases”, dicen) y allí dejan claro que no les importa para nada al ser humano, quién es el blanco de los abusos de poder, se les despoja de la libertad, de la vida. O lo convierten en un ser sin conciencia de la realidad, esclavizado, tonto útil y “carne de cañón” de sus “planes luciferinos”. “El terrorismo de Estado” pasa a ocupar un lugar privilegiado para frenar o inmovilizar a los contrarios (la cárcel, las acciones criminales de los paramilitares/”colectivos” rojos rojitos; las injusticias de los tribunales del terror, el acoso permanente de la policía política o las amenazas públicas y directas del gran “zar de Miraflores”).
No obstante, ese supuesto manto de invulnerabilidad, presenta los cráteres de la inviabilidad de ese modelo totalitario, registrado por la historia y por el presente de una Venezuel con “el agua al cuello” por el caos nacional y el desastre socioeconómico, político y ético. Venezuela presenta resultados de una gestión catastrófica, de una verdadera tragedia humana sin precedentes (escasez crónica de alimentos y medicinas; inseguridad y violencia infernal; hiperinflación con record mundial, corrupción galopante y una imagen fotográfica de un país en ruina y pobreza inigualable, que no cuenta ni con los dólares básicos para paliar el hambre que ya está azotando a miles y miles de hogares venezolanos.
La cortina de humo dizque de lucha contra el “paramilitarismo colombiano”, es para tapar el fracaso estruendoso de ese modelo castrista-farc-chavo-madurista, suspender las elecciones parlamentarias que tienen ya perdidas y crear una crisis de repercusión nacional e internacional para justificar sus planes diabólicos totalitarios y criminales (“Estados de excepción”). Sin embargo, la procesión social va por dentro y no habrá tiranía alguna que la ataje en ese rumbo de conquistar la luz de la libertad, la democracia y el progreso.
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