El 95% de la población nacional opina que estamos y vamos mal. Y quizás la mayoría de los encuestados no maneje ningún indicador socio-económico y socio-político concreto para opinar de esa manera. Pero, como dice un dicho popular: “lo que está a la vista no necesita anteojos”. Los únicos que opinan como si nada está pasando, incluso, tienen el cinismo de proclamar a los cuatro vientos, que transitamos una supuesta etapa “revolucionaria y socialista” de la “suprema felicidad” son los miembros de la cúpula podrida de poder de Miraflores, los altos enchufados y la boliburguesía roja rojita. Ellos, por supuesto, que son una “escuálida” minoría no necesitan anteojos, requieren -con urgencia- de ser desalojados del poder, para el bien del presente y futuro integral de los todos los venezolanos.
Un vistazo rápido de la situación del país nos ubica en el cuadro dantesco en que se encuentra: miles y miles de empresas y comercios cerrados por vía de las expropiaciones y hostigamiento estatal o, porque sencillamente el desgobierno le niega los dólares para suplir inventarios, requerimientos tecnológicos y de servicios. Las Empresa Básicas de Guayana quebradas por ineptitud gerencial, corruptelas y la politiquería clientelar. Amén de la desactualización tecnológica y la falta de inversiones requeridas. La industria petrolera vive uno de sus peores momentos de su historia ídem lo de las industrias de Guayana, así mismo por la firma de convenios leoninos con gobiernos extranjeros (China, Rusia y trasnacionales) y por el derroche sin fin con los suministros de petróleo a “precios de gallina flaca” o de las donaciones a diestra y siniestra a Cuba, Nicaragua, Bolivia…
Empresas, fincas y terrenos productivos para la generación y producción de alimentos fueron expropiados y hoy están a merced del abandono, en las manos improductivas y del ocio de las hordas rojas del partido de gobierno. Los cacareados “Fundos Zamoranos” se quedaron estancados en la retórica insulsa y de las mentiras del caudillo fallecido de Barinas y del hoy heredero a dedo que desgobierna desde Miraflores. Las empresas pesqueras se hallan en la ruina por abandono, falta de inversiones e ineptitud gerencial. Amén del cierre compulsivo de las “fronteras vivas” con las hermanas Repúblicas de Colombia y Brasil, que ha traído como consecuencia que todos los pueblos, comunidades indígenas y ciudades ubicados en ese eje fronterizo de Occidente y Sur del país están sufriendo las de Caín, sometidos al infierno de la miseria total. Esas zonas de fronteras constituyen hoy los “Macondos” contemporáneos de la literatura de García Márquez. Ruina, empobrecimiento general y de vida miserable son el espejo no sólo de esos ejes de fronterizos, sino de toda Venezuela. Hay un largo etcétera.
Las potencialidades del país para salir de abajo son inmensas y extraordinarias, por la riqueza petrolera, hídrica, hierro, oro, diamante, bauxita, coltán, pesca, turismo…y pare usted de contar…Pero ante este despótico desgobierno inepto, del hambre, la miseria, atraso, corrupción, derroche saudita y entreguista a Cuba, China y Rusia… ¡No tenemos vida! ... ¿Cuándo le pondremos el cascabel al gato impulsando el cambio de r
jueves, 9 de febrero de 2017
lunes, 6 de febrero de 2017
¡DE LA “DEMOCRACIA PARTICIPATIVA” A LA “DEDOCRACIA”!
La jerga retórica “comunistoide”, sin duda, cautivó a millones y millones de nacionales, con aquello del “comandante intergaláctico” de la “democracia participativa”, porque sonaba a los oídos de muchos como sinónimo de “más democracia” para el pueblo. De la “democracia representativa” a la “democracia participativa”. Cautivante, ¿no? La propaganda mediática profusa por los medios de comunicación del monopolio estatal y la publicidad por los medios privados, se encargaron de cumplir sus objetivos de la engañifa sobre la cacareada “participación y de la conformación del dizque “poder popular”. Todo el tejido jurídico y de la “nueva institucionalidad” (ministerios, empresas y organismos del Estado) se les obligó a incorporar el remoquete de la “participación protagónica” o del “poder popular”.
Los planes, programas y proyectos no eran aceptados por los nuevos amos del poder del Estado sin la incorporación de los conceptos sobre la “participación protagónica y poder popular”. La membrecía oficialista también fue totalmente cambiada y sustituida por los referidos remoquetes. El engaño colectivo y lavado de cerebro se había consumado. El modelo del “Socialismo del Siglo XXI” estaría sustituyendo al “odiado capitalismo opresor” y por ende a los supuestos responsables de todas las calamidades socio-económicos que padecían los “condenados de la tierra”. El “paraíso terrenal” (la “revolución socialista”) le abría así las puertas de la” felicidad suprema” al “desdichado proletariado” del “capitalismo neoliberal”. La vieja y fracasada “utopía comunista”.
Pero, como dice el texto de una canción popular “todo era mentira…”. Todo era un engaño, una verdadera estafa. Una perversa y perfecta engañifa diseñado en los laboratorios ideopolíticos del régimen dictatorial “castrista-cubano”, con la complicidad y servilismo de las castas de poder cívico-militar rojo rojito de Venezuela. El caudillo militar de Sabaneta y su actual heredero “indocumentado” de Miraflores se han encargado, a lo largo de 18 años, de demostrar que, lo de la “democracia participativa” era el “caramelito de cianuro” para envenenar el alma nacional. Porque, en esencia, el contenido del “proyecto venecubano”, se ha manejado (bajo las sombras o a plena luz del día) con los parámetros del absolutismo dictatorial en el manejo del poder estatal, con su principal ingrediente político institucional en la toma de decisiones: la figura grotesca e inaceptable de la “dedocracia”.
Así, por ejemplo, han quitado y nombrado Gobernadores y Alcaldes, cuantas veces les ha dado la gana (lo acaban de hacer en el Estado Sucre), sin respetar las formalidades contempladas en la Constitución Nacional, demás leyes de la República y, en correspondencia con los contenidos de los acuerdos y convenios firmados por Venezuela en las diversas instancias internacionales. Incluso, como es sabido por todos, ya no se habla (casi en ningún escenario) de los referidos conceptos sobre “democracia participativa y protagónica”. Ya los echaron al cesto de la basura.
¡Son unos auténticos farsantes!... ¿Lo duda usted? ¡A sacudirnos del paradigma mentiroso, hambreador, corrupto, inepto y de la ruina nacional “castro-chávez-madurista”!
Los planes, programas y proyectos no eran aceptados por los nuevos amos del poder del Estado sin la incorporación de los conceptos sobre la “participación protagónica y poder popular”. La membrecía oficialista también fue totalmente cambiada y sustituida por los referidos remoquetes. El engaño colectivo y lavado de cerebro se había consumado. El modelo del “Socialismo del Siglo XXI” estaría sustituyendo al “odiado capitalismo opresor” y por ende a los supuestos responsables de todas las calamidades socio-económicos que padecían los “condenados de la tierra”. El “paraíso terrenal” (la “revolución socialista”) le abría así las puertas de la” felicidad suprema” al “desdichado proletariado” del “capitalismo neoliberal”. La vieja y fracasada “utopía comunista”.
Pero, como dice el texto de una canción popular “todo era mentira…”. Todo era un engaño, una verdadera estafa. Una perversa y perfecta engañifa diseñado en los laboratorios ideopolíticos del régimen dictatorial “castrista-cubano”, con la complicidad y servilismo de las castas de poder cívico-militar rojo rojito de Venezuela. El caudillo militar de Sabaneta y su actual heredero “indocumentado” de Miraflores se han encargado, a lo largo de 18 años, de demostrar que, lo de la “democracia participativa” era el “caramelito de cianuro” para envenenar el alma nacional. Porque, en esencia, el contenido del “proyecto venecubano”, se ha manejado (bajo las sombras o a plena luz del día) con los parámetros del absolutismo dictatorial en el manejo del poder estatal, con su principal ingrediente político institucional en la toma de decisiones: la figura grotesca e inaceptable de la “dedocracia”.
Así, por ejemplo, han quitado y nombrado Gobernadores y Alcaldes, cuantas veces les ha dado la gana (lo acaban de hacer en el Estado Sucre), sin respetar las formalidades contempladas en la Constitución Nacional, demás leyes de la República y, en correspondencia con los contenidos de los acuerdos y convenios firmados por Venezuela en las diversas instancias internacionales. Incluso, como es sabido por todos, ya no se habla (casi en ningún escenario) de los referidos conceptos sobre “democracia participativa y protagónica”. Ya los echaron al cesto de la basura.
¡Son unos auténticos farsantes!... ¿Lo duda usted? ¡A sacudirnos del paradigma mentiroso, hambreador, corrupto, inepto y de la ruina nacional “castro-chávez-madurista”!
domingo, 5 de febrero de 2017
4F: ¡GOLPE AL VACÍO!
Si algo han sabido hacer el castro-chávez-madurista es su enorme capacidad para mentir, manipular, desinformar, tergiversar y cambiarle los nombres a todo. Por eso los hechos históricos los cambian a cada rato, sin escrúpulo alguno y sin por supuesto, escuchar, analizar y considerar el contenido de lo dicho y estudiado por los historiadores, académicos y analistas sobre el tema. Colocan así los hechos históricos con la camisa de fuerza y gríngola ideopolítica “comunistoide”, distante de la realidad, la verdad y la razón. Por eso para ello aquél 4F no hubo un “golpe militar”, sino una “rebelión o insurrección cívico-militar”. El propósito de esa postura es la de tratar de despojarse del remoquete de “golpistas”, cuestión por demás evidente y porque este calificativo lo han intentado trasladar insistente y mediáticamente hacia los “opositores y críticos”, para justificarles cárcel, represión y torturas.
Por ello, en estos días, hasta los mismísimos representantes de la Iglesia Católica, han tenido que soportar dichos calificativos de “golpistas y conspiradores”, provenientes de los “laboratorios sucios” de estas genuinas castas de poder militar-cívico y sus consabidos acólitos, que desgobiernan a esta República arrasada. De esta manera, el neofascismo tropical, encuentra asidero y terreno abonado para reproducirse, como las hierbas malas, en los jardines hermosos donde están sembrados los espíritus eternos libertarios y del ejercicio plural del pensamiento e ideas consustanciales con el paradigma democrático.
No obstante, la realidad es terca y obstinada, porque se distancia de las mentiras y manipulaciones y porque resulta insostenible negar lo del “Golpe militar del 4F” y, más aún negar esta verdad del presente de la presencia incuestionable del poder en Venezuela, de un grupete de sátrapas de bayonetas uniformadas, que aliados con determinados serviles del mundo civil, configuraron unas castas de poder que, direccionadas políticamente por el castrismo cubano, mantienen este Frankenstein totalitario del hambre, la carestía de productos básicos y servicios, la inseguridad infernal; las muertes constantes de mengua de nacionales por falta de medicinas, equipos e insumos médicos; el empobrecimiento generalizado, la ruina y caos reinante en el país.
Amén del despojo arbitrario a los ciudadanos de sus derechos humanos, derechos constitucionales y derechos políticos enmarcados en un modelo de sociedad, donde imperé las banderas de la libertad y la democracia. ¡Golpistas, déspotas, fascistas, “militaristas” y tiranos sí lo son! ¿Quién lo duda todavía?
Por ello, en estos días, hasta los mismísimos representantes de la Iglesia Católica, han tenido que soportar dichos calificativos de “golpistas y conspiradores”, provenientes de los “laboratorios sucios” de estas genuinas castas de poder militar-cívico y sus consabidos acólitos, que desgobiernan a esta República arrasada. De esta manera, el neofascismo tropical, encuentra asidero y terreno abonado para reproducirse, como las hierbas malas, en los jardines hermosos donde están sembrados los espíritus eternos libertarios y del ejercicio plural del pensamiento e ideas consustanciales con el paradigma democrático.
No obstante, la realidad es terca y obstinada, porque se distancia de las mentiras y manipulaciones y porque resulta insostenible negar lo del “Golpe militar del 4F” y, más aún negar esta verdad del presente de la presencia incuestionable del poder en Venezuela, de un grupete de sátrapas de bayonetas uniformadas, que aliados con determinados serviles del mundo civil, configuraron unas castas de poder que, direccionadas políticamente por el castrismo cubano, mantienen este Frankenstein totalitario del hambre, la carestía de productos básicos y servicios, la inseguridad infernal; las muertes constantes de mengua de nacionales por falta de medicinas, equipos e insumos médicos; el empobrecimiento generalizado, la ruina y caos reinante en el país.
Amén del despojo arbitrario a los ciudadanos de sus derechos humanos, derechos constitucionales y derechos políticos enmarcados en un modelo de sociedad, donde imperé las banderas de la libertad y la democracia. ¡Golpistas, déspotas, fascistas, “militaristas” y tiranos sí lo son! ¿Quién lo duda todavía?
¡TIRANÍA CENTRALISTA CONTRA DESCENTRALIZACIÓN DEMOCRÁTICA!
Todo tirano es centralista, porque de esa manera maneja a su antojo todos los resortes del poder institucional, económico y político. El “Estado soy yo” grafica en toda dimensión su concepción absolutista del poder. Los hermanos Castro de Cuba, Chávez y Maduro han sido defensores a ultranza de este concepto y sus ejecutorias al impulsar el Proyecto “Venecuba”, con todas sus variantes en el marco del ejercicio actual de ambas “dictaduras militaristas” en el seno de estos dos países.
En consecuencia, las tiranías son enemigas per se dé la democratización del poder, del proceso de descentralización democrática que, el caso de Venezuela, se avanzó mucho en los gobiernos de la etapa de la “democracia representativa”. Lo cual no fue gratuito, sino el producto de muchos años de luchas de actores políticos y de la “sociedad civil”, defensores de esta tesis de la necesidad imperiosa de “democratizar el poder” (con la elección popular de Gobernadores y Alcaldes y con un accionar pleno de autonomía e independencia en la administración y distribución de recursos en las regiones y a sus respectivas localidades. La transferencia de competencias del nivel central a las regiones del sector salud y del sector educativo, por ejemplo).
El Chávez centralista y tirano, combatió la tesis de la descentralización (democratización del poder) con los argumentos banales de que, ésta eran tesis “neoliberal”, “capitalista” y “proimperialista”. Es decir, su modelo impositivo del “Socialismo del Siglo XXI” era consustancial (ah, que contradicción) con el centralismo antidemocrático. Y Chávez, por ello, comenzó con audacia impresionante y violando los conceptos constitucionales sobre esta materia, al configurar el poder omnímodo del Estado centralista en todos los ámbitos y pasó a controlarlo todo: TSJ, CNE, Fiscalía, Defensoría, Controlaría, Fuerzas Armadas, el sector comunicación y lo mediático; el Banco central de Venezuela, Pdvsa, empresas básicas de Guayana, cementeras, áreas de alimentos, empresas, fincas productoras, tierras, bancos…¡El Estado absolutista militarizado!
El mismo legado de Chávez a Maduro. Y en consecuencia, se traduce en ese espejo del desempeño actual de éste, sin quitarles puntos ni comas, pero con un aumento sustancial de las dosis centralistas-militaristas de corrupción, ineptitud, violación de derechos humanos y constitucionales; hambre, miseria, anarquía, ruina y caos nacional. Y por supuesto, con mayores restricciones de las libertades públicas y espacios democráticos plurales.
En consecuencia, las tiranías son enemigas per se dé la democratización del poder, del proceso de descentralización democrática que, el caso de Venezuela, se avanzó mucho en los gobiernos de la etapa de la “democracia representativa”. Lo cual no fue gratuito, sino el producto de muchos años de luchas de actores políticos y de la “sociedad civil”, defensores de esta tesis de la necesidad imperiosa de “democratizar el poder” (con la elección popular de Gobernadores y Alcaldes y con un accionar pleno de autonomía e independencia en la administración y distribución de recursos en las regiones y a sus respectivas localidades. La transferencia de competencias del nivel central a las regiones del sector salud y del sector educativo, por ejemplo).
El Chávez centralista y tirano, combatió la tesis de la descentralización (democratización del poder) con los argumentos banales de que, ésta eran tesis “neoliberal”, “capitalista” y “proimperialista”. Es decir, su modelo impositivo del “Socialismo del Siglo XXI” era consustancial (ah, que contradicción) con el centralismo antidemocrático. Y Chávez, por ello, comenzó con audacia impresionante y violando los conceptos constitucionales sobre esta materia, al configurar el poder omnímodo del Estado centralista en todos los ámbitos y pasó a controlarlo todo: TSJ, CNE, Fiscalía, Defensoría, Controlaría, Fuerzas Armadas, el sector comunicación y lo mediático; el Banco central de Venezuela, Pdvsa, empresas básicas de Guayana, cementeras, áreas de alimentos, empresas, fincas productoras, tierras, bancos…¡El Estado absolutista militarizado!
El mismo legado de Chávez a Maduro. Y en consecuencia, se traduce en ese espejo del desempeño actual de éste, sin quitarles puntos ni comas, pero con un aumento sustancial de las dosis centralistas-militaristas de corrupción, ineptitud, violación de derechos humanos y constitucionales; hambre, miseria, anarquía, ruina y caos nacional. Y por supuesto, con mayores restricciones de las libertades públicas y espacios democráticos plurales.
jueves, 2 de febrero de 2017
MARISCAL ANTONIO JOSÉ DE SUCRE: ¡MILITAR A CARTA CABAL, JAMÁS ESCLAVISTA Y RUFIÁN!
Nos corresponde a todos los nacionales conscientes a poner las cosas en su “santo lugar”, porque desde hace años la tiranía castro-chávez-madurista, ha pretendido torcer la historia y ponerla al servicio de oscuros intereses y del mamotreto ideopolítico -sin pie ni cabeza- que impera hoy el país. Por eso, hoy en esta fecha histórica de celebración del natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre (3 de febrero de 1795, nacido en Cumaná), quien ha sido reconocido en nuestros fronteras y fuera de ellas, como el más insigne militar de formación y de participación sobresaliente en las batallas históricas por la emancipación nacional y de los países hermanos de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; jamás podrá ser borrado su bien ganado puesto en la historia nacional y universal, por las acciones de los plumazos de la ignorancia, por este despotismo execrable rojo rojito, de exaltar por ejemplo, por encima de la figura excelsa y genuino de prócer histórico del Gran Mariscal Sucre, por la figura gris de un esclavista, rufián y asalta caminos como lo fue Ezequiel Zamora.
A este verdadero héroe y auténtico patriota, quizás, le quieren pasar factura los déspotas del poder “comunistoide”, porque le sobró talento para contribuir de una manera trascendente con el proceso de liberación nacional de nuestro país y del continente americano ante el yugo colonial español. O quizás se le teme a los valores y principios que siempre mantuvo para combatir la corrupción y por lograr el funcionamiento idóneo de la administración pública. Así mismo, quizás también le temen a su legado de haber sido un militar implacable contra los criminales y rufianes de toda laya. O porque hizo causa común por la abolición de la esclavitud y se destacó por sus procederes ejemplares a favor de los intereses de esa porción siempre olvidada de los excluidos sociales: los indígenas. Le temen, en fin, a su herencia indomable de integridad, porque esta tiranía, representa todo lo contrario: corrupción, indolencia, ineptitud, violadores de derechos humanos y constitucionales…y, sobre todo, como al estilo de Ezequiel Zamora, son asaltantes de propiedades, de las leyes y sobre todo de la esperanza por la libertad y democracia de nuestro pueblo.
Al Gran Mariscal Sucre, el hijo excelso de Cumaná, en fin, ha sido reconocido como un pionero en la defensa de los derechos humanos y fue ejemplo en el trato considerado a los vencidos en las batallas emancipadoras. Su nombre, sin duda, se “viste de gloria” en esta tierra de libertadores. Pero, también se le brinda honores por sus batallas victoriosas, hazañas militares y de liderazgo en el ejercicio de funciones públicas de alta investidura en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.
El orgullo de Cumaná, el Mariscal Sucre, junto al Libertador Simón Bolívar y Francisco de Miranda, son los más grandes héroes y patriotas independentistas inmortales, que jamás podrán ser excluidos de la historia nacional y universal, mucho menos por los intereses bastardos de tiranos y sátrapas de esa jauría roja rojita, que pretenden torcer -a punto de funciones de circo con bayonetas traidoras- la verdad, la justicia, los derechos constitucionales y los valores y principios por la libertad y democracia de nuestra querida Venezuela.
A este verdadero héroe y auténtico patriota, quizás, le quieren pasar factura los déspotas del poder “comunistoide”, porque le sobró talento para contribuir de una manera trascendente con el proceso de liberación nacional de nuestro país y del continente americano ante el yugo colonial español. O quizás se le teme a los valores y principios que siempre mantuvo para combatir la corrupción y por lograr el funcionamiento idóneo de la administración pública. Así mismo, quizás también le temen a su legado de haber sido un militar implacable contra los criminales y rufianes de toda laya. O porque hizo causa común por la abolición de la esclavitud y se destacó por sus procederes ejemplares a favor de los intereses de esa porción siempre olvidada de los excluidos sociales: los indígenas. Le temen, en fin, a su herencia indomable de integridad, porque esta tiranía, representa todo lo contrario: corrupción, indolencia, ineptitud, violadores de derechos humanos y constitucionales…y, sobre todo, como al estilo de Ezequiel Zamora, son asaltantes de propiedades, de las leyes y sobre todo de la esperanza por la libertad y democracia de nuestro pueblo.
Al Gran Mariscal Sucre, el hijo excelso de Cumaná, en fin, ha sido reconocido como un pionero en la defensa de los derechos humanos y fue ejemplo en el trato considerado a los vencidos en las batallas emancipadoras. Su nombre, sin duda, se “viste de gloria” en esta tierra de libertadores. Pero, también se le brinda honores por sus batallas victoriosas, hazañas militares y de liderazgo en el ejercicio de funciones públicas de alta investidura en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.
El orgullo de Cumaná, el Mariscal Sucre, junto al Libertador Simón Bolívar y Francisco de Miranda, son los más grandes héroes y patriotas independentistas inmortales, que jamás podrán ser excluidos de la historia nacional y universal, mucho menos por los intereses bastardos de tiranos y sátrapas de esa jauría roja rojita, que pretenden torcer -a punto de funciones de circo con bayonetas traidoras- la verdad, la justicia, los derechos constitucionales y los valores y principios por la libertad y democracia de nuestra querida Venezuela.
miércoles, 1 de febrero de 2017
ZAMORA: ¡EL ESCLAVISTA DEL AYER!
Los miembros de la cúspide del poder de la tiranía Castro-chávez-madurista nos tienen acostumbrados a que, cada vez que alaban y exaltan a un supuesto “héroe de la Patria”, a los ojos de todos es un tremendo corrupto, narcotraficante o malandro. Y, por el contrario, venezolanos insignes, dignos y de una obra extraordinaria como legado, son colocados a un lado y ni siquiera son reconocidos por la retórica oficial (Jacinto Convit, Simón Diaz; entre otros de los más recientes). Por eso la polémica desatada sobre el rol de Ezequiel Zamora en la historia de Venezuela, cuya propaganda mediática oficialista lo coloca como “héroe de la Patria”, un prócer para ellos pues, sólo porque el fallecido Comandante de Sabaneta, siempre se encargó de exaltarlo.
Y Maduro, en una de sus “maduradas populistas” hasta se ha atrevido decretar el este primero de febrero, 2017 como no laborable, para hacer causa común con el “legado del Comandante”, en ese intento desesperado por tratar de salir del foso de la antipopularidad, con apenas un 8% de la aceptación de los nacionales, según las más recientes encuestas.
Y sin el atrevimiento de Ramos Allup, que quizás fue muy drástico en la valorización del papel cumplido por Ezequiel Zamora en la historia de Venezuela, me ha resultado sumamente interesante la lectura de una crónica del “Diario el Impulso”: “Ezequiel Zamora y sus esclavos” (22 de junio, 2015), al relatar que, al promulgarse el 24 de marzo de 1854, la Ley de Abolición de la esclavitud, por José Gregorio Monagas, éste contempló entre otras cosas, medidas fiscales para dar origen a los ingresos públicos con los cuales se compensaría a los amos de los esclavos.
¡Sorpresa!, diligente fue Zamora, al acudir el 14 de junio del año mencionado a la Junta de abolición de Ciudad Bolívar a reclamar la indemnización correspondiente por ser propietario de Juana (su sierva), valorada según la tarifa en 300 pesos, y de Francisco María Castillo manumiso de 7 años, candelario de 16, por quien pidió 60 pesos por uno y 150 por el otro. También reclamó los derechos de otras personas que tenía como esclavos, pero no le fue reconocida por no tener las escrituras en regla.
Y termina la Crónica: “No queda duda de que el valiente Ezequiel Zamora defendía su ideal de ¡hombres libres!, siempre y cuando le pagasen en pesos contantes y sonantes lo que valía la libertad”. ¡Cómo la tiranía de la tiranía Castro-Chávez-Madurista desmorona la historia! ¡Dios, que farsantes son!
Y Maduro, en una de sus “maduradas populistas” hasta se ha atrevido decretar el este primero de febrero, 2017 como no laborable, para hacer causa común con el “legado del Comandante”, en ese intento desesperado por tratar de salir del foso de la antipopularidad, con apenas un 8% de la aceptación de los nacionales, según las más recientes encuestas.
Y sin el atrevimiento de Ramos Allup, que quizás fue muy drástico en la valorización del papel cumplido por Ezequiel Zamora en la historia de Venezuela, me ha resultado sumamente interesante la lectura de una crónica del “Diario el Impulso”: “Ezequiel Zamora y sus esclavos” (22 de junio, 2015), al relatar que, al promulgarse el 24 de marzo de 1854, la Ley de Abolición de la esclavitud, por José Gregorio Monagas, éste contempló entre otras cosas, medidas fiscales para dar origen a los ingresos públicos con los cuales se compensaría a los amos de los esclavos.
¡Sorpresa!, diligente fue Zamora, al acudir el 14 de junio del año mencionado a la Junta de abolición de Ciudad Bolívar a reclamar la indemnización correspondiente por ser propietario de Juana (su sierva), valorada según la tarifa en 300 pesos, y de Francisco María Castillo manumiso de 7 años, candelario de 16, por quien pidió 60 pesos por uno y 150 por el otro. También reclamó los derechos de otras personas que tenía como esclavos, pero no le fue reconocida por no tener las escrituras en regla.
Y termina la Crónica: “No queda duda de que el valiente Ezequiel Zamora defendía su ideal de ¡hombres libres!, siempre y cuando le pagasen en pesos contantes y sonantes lo que valía la libertad”. ¡Cómo la tiranía de la tiranía Castro-Chávez-Madurista desmorona la historia! ¡Dios, que farsantes son!
¿DEDOCRACIA TOTALITARIA SUSTITUYE ELECCIONES EN VENEZUELA?
Ante la mirada complaciente de todos los nacionales, al parecer la tiranía, decidió tirar al basurero de la historia todo lo que huela a elecciones, espacios democráticos y respeto a derechos humanos y constitucionales. Maduro, imitando al fallecido "Comandante de Sabaneta" y siguiendo al pie de la letra las directrices políticas del "dictadorzuelo" de la Habana, cierra a ritmo acelerado todos las válvulas para el ejercicio democrático en el país. Por eso están entredicho la convocatoria a las elecciones de gobernadores y alcaldes partir de la presente fecha. Y de realizarse sólo se permitirá la participación del Psuv, porque a las organizaciones opositoras se les cerrará las puertas de la participación por derecho, con el argumento tramposo de que "no reúnen los requisitos de ley".
La vitrina de lo que harán está claro. Han apostado a radicalizar el proceso, al fortalecer la dizque "revolución socialista" con esa ola expansiva mediática totalitaria de desacreditar a la oposición y a todo crítico anti-tirania. Amén de los bestiales procedimientos represivos y de cárcel para los que piensan distinto. O con ese hecho político-institucional de defenestrar hasta a gobernadores de sus propias filas, cómo el caso del inefable e incompetente gobernador del Estado Sucre Luis Acuña. Y colocar a dedo otra figura política de sus propias filas, obviando los reglas constitucionales.
Es decir, están marcando la vía de no realizar elecciones de ninguna naturaleza a partir de la presente fecha.O solo lo harían con la participación del partido de gobierno (Psuv). La imposición definitiva del modelo socio-político cubano o el de Nicaragua (partido único e ideología única). ¿Los venezolanos nos lo vamos a calar?. ¿O lucharemos hasta con las uñas para lograr restablecer el hilo constitucional y democrático en nuestro país?
La vitrina de lo que harán está claro. Han apostado a radicalizar el proceso, al fortalecer la dizque "revolución socialista" con esa ola expansiva mediática totalitaria de desacreditar a la oposición y a todo crítico anti-tirania. Amén de los bestiales procedimientos represivos y de cárcel para los que piensan distinto. O con ese hecho político-institucional de defenestrar hasta a gobernadores de sus propias filas, cómo el caso del inefable e incompetente gobernador del Estado Sucre Luis Acuña. Y colocar a dedo otra figura política de sus propias filas, obviando los reglas constitucionales.
Es decir, están marcando la vía de no realizar elecciones de ninguna naturaleza a partir de la presente fecha.O solo lo harían con la participación del partido de gobierno (Psuv). La imposición definitiva del modelo socio-político cubano o el de Nicaragua (partido único e ideología única). ¿Los venezolanos nos lo vamos a calar?. ¿O lucharemos hasta con las uñas para lograr restablecer el hilo constitucional y democrático en nuestro país?
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