Querámoslo aceptar o no…la verdad y la realidad siempre van juntas, por encima de los paradigmas ideológicos que cada quien profese. Y más aún sí ambas son capaces de trascender, el fundamentalismo ideopolítico “marxistoide” que, por ejemplo, los desgobiernos totalitarios de Venezuela y Cuba quieren imponer a “sangre y fuego”, en el seno del Estado y la sociedad venezolana por tiempo indefinido.
La tiranía cubana de los Castro, sin duda, ha logrado gran parte de su propósito durante los 55 años que han trascurrido, debido a un clima de resistencia cívica muy irregular y sin mucho éxito terminal. Quizás debido a que, en la sociedad cubana, ha prevalecido una cultura de aceptación a la sumisión al despotismo por mucho tiempo de su historia. Y por ende, cuenta con una escasa herencia cultural democrática.
El caso de Venezuela es distinto, porque sí tiene en su haber histórico la tradición, cultura, praxis social, principios y valores democráticos muy arraigados en vastos sectores de la población, pese la pesadilla antidemocrática y anti-libertaria liderada por el fallecido caudillo de Barinas y el “ilegítimo” heredero actual de Miraflores. Así mismo, durante estos 15 años de presencia en el poder de este desgobierno despótico, hay una clara corresponsabilidad luciferina de acumulación de pobreza, violación de derechos humanos y libertades ciudadanas; abuso de poder, derroche desmedido, corrupción caos y desastre nacional. La vulnerabilidad del modelo es evidente.
Estos cuestionamientos, sin duda, invalidan al régimen sobre cualquier pretensión de asirse en el poder por los siglos de los siglos. Pero recordemos que los postulados de Maquiavelo también están ahí presentes, en esa praxis política de “terrorismo de Estado” pro cubano contra quienes disientan. ¿Acaso, no lo están viviendo en carne propia las poblaciones civiles y los estudiantes de Táchira, Mérida, Lara, Miranda, Aragua, Zulia, Caracas…; adónde la política del “garrote vil” genocida del “totalitarismo de Estado” hacen estragos en la humanidad indefensa de éstas?
La élite de poder pro cubana en Venezuela, contempla entre sus planes, crear una especie de “apartheid” excluyente, racista, discriminatorio e impregnado de “odio de clases”, en el cual estarían segregados los que piensa distintos al pensamiento único rojo rojito; es decir más de la mitad de la población del país. Quiénes, además, se les despojaría de todos los derechos económicos, sociales y políticos, que establece la actual Constitución Nacional. Se implantaría una especie de neofascismo “venecubano”, al símil, de lo que hacía Hitler contra los judíos, en la otrora Alemania nazi.
Sectores populares y especialmente la clase media y clase alta disidente, son hoy víctimas de la represión selectiva nazi-fascista. Se emula las viejas batallas de lucha de clases y de “apartheid”, en correspondencia con los manuales envejecidos sobre la materia, aplicados como “experimentos sociales” por los hermanos Castro, Maduro y Diosdado; entre otros. Todo ésta basura anti-histórica y de inaceptable odio criminal y divisiones “racistas” fue derrotada por los pueblos del legendario Mandela y Gandhi en su tiempo. Nos toca ¡qué sorpresa! a los venezolanos hacer lo mismo. ¡Resistir y resistir en las calles, para poder optar por vencer… es la consigna!... ¡Venceremos por la libertad y la democracia!
lunes, 31 de marzo de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
¡VOCES DEL MUNDO ENTERO CONTRA LA DICTADURA!
Los días de terror que les ha tocado vivir a los estudiantes y a los residentes de urbanizaciones y comunidades, previamente seleccionados, en los laboratorios de las perversidades y brutalidades represivas del régimen castro-madurista de Miraflores; han dado fe, con testimonios irrefutables acusadores, para que cada día se exprese con más fuerza la solidaridad internacional, a través de las voces de los parlamentos democráticos, académicos e intelectuales de renombrado prestigio; medios de comunicación de influencia planetaria; políticos de innegable peso específico ante la opinión pública y, artistas y personajes de talla mundial.
Las máscaras de supuestos demócratas “socialistas” ante los ojos del mundo, se les ha caído para siempre a estos personajillos de la élite de poder en Venezuela, defensores de los más oscuros intereses de esta dictadura del más rancio “gorilismo militaroide” nazi-fascista procubano. Se abrió pues, la caja de Pandora, pero con un acumulado de asesinatos, torturas, atropellos y cárcel contra aquellos jóvenes, disidentes o simples ciudadanos; que han osado exigir o protestar cívicamente ante la falta de cumplimiento de derechos constitucionales.
Los parlamentos y gobiernos de Europa, EEUU, Perú, Panamá, Costa Rica, Colombia, Gran Bretaña...se han pronunciado y pronto lo hará el parlamento de Brasil, entre otros. Una larga lista de Ex –Presidentes del mundo han condenado la violencia institucional en Venezuela y exigido el cese a la violación de los derechos humanos. CNN en Español, The Financial Times, Wall Steet Journal, The Economist…no han cesado de plantear el tema de la intranquilidad socioeconómica y sobre la “fechorías y caos” reinante en este país. Y han hecho el parangón ante la escasez de los productos básicos y el deteriorado salario mínimo entre Cuba y Venezuela (este último por las sucesivas devaluaciones) como entre los últimos del Hemisferio. Amén de las denuncias sobre la cruenta represión a cargo de los “guardianes del orden” uniformados y las “bandas civiles armadas” por el régimen. Y la violación descarada, por supuesto, de los derechos humanos, libertad de expresión, derechos civiles de los nacionales y la incursión de los militares venezolanos en la política partidista, violando el artículo 328 de la vigente Constitución Nacional. No estamos solos y la solidaridad internacional no dejado de expresarse cada día.
Punto aparte, merece la presencia en tierra venezolana de los cancilleres miembros de UNASUR. No podemos hacernos ilusiones de pronunciamientos favorables, porque en su seno hay muchos intereses en juego, por los aportes beneficiosos de los petrodólares y convenios leoninos, para poder garantizarles al régimen lealtades automáticas. La postura adoptada es un simple saludo a la bandera, con esa propuesta idiota de la constitución de una instancia gubernamental sobre Derechos Humanos. Es algo así, como darle a un mono para juegue con hojillas. O a un asesino para que él mismo analice su conducta y se juzgue.
¡Democracia o dictadura es nuestro desafío y dilema!… ¡no hay otro camino!…pero como dice la poesía de Neruda: “Hay que volar a cada instante como las águilas, las moscas y los días, / hay que vencer los ojos de Saturno/ y establecer allí nuestras campanas/.
Las máscaras de supuestos demócratas “socialistas” ante los ojos del mundo, se les ha caído para siempre a estos personajillos de la élite de poder en Venezuela, defensores de los más oscuros intereses de esta dictadura del más rancio “gorilismo militaroide” nazi-fascista procubano. Se abrió pues, la caja de Pandora, pero con un acumulado de asesinatos, torturas, atropellos y cárcel contra aquellos jóvenes, disidentes o simples ciudadanos; que han osado exigir o protestar cívicamente ante la falta de cumplimiento de derechos constitucionales.
Los parlamentos y gobiernos de Europa, EEUU, Perú, Panamá, Costa Rica, Colombia, Gran Bretaña...se han pronunciado y pronto lo hará el parlamento de Brasil, entre otros. Una larga lista de Ex –Presidentes del mundo han condenado la violencia institucional en Venezuela y exigido el cese a la violación de los derechos humanos. CNN en Español, The Financial Times, Wall Steet Journal, The Economist…no han cesado de plantear el tema de la intranquilidad socioeconómica y sobre la “fechorías y caos” reinante en este país. Y han hecho el parangón ante la escasez de los productos básicos y el deteriorado salario mínimo entre Cuba y Venezuela (este último por las sucesivas devaluaciones) como entre los últimos del Hemisferio. Amén de las denuncias sobre la cruenta represión a cargo de los “guardianes del orden” uniformados y las “bandas civiles armadas” por el régimen. Y la violación descarada, por supuesto, de los derechos humanos, libertad de expresión, derechos civiles de los nacionales y la incursión de los militares venezolanos en la política partidista, violando el artículo 328 de la vigente Constitución Nacional. No estamos solos y la solidaridad internacional no dejado de expresarse cada día.
Punto aparte, merece la presencia en tierra venezolana de los cancilleres miembros de UNASUR. No podemos hacernos ilusiones de pronunciamientos favorables, porque en su seno hay muchos intereses en juego, por los aportes beneficiosos de los petrodólares y convenios leoninos, para poder garantizarles al régimen lealtades automáticas. La postura adoptada es un simple saludo a la bandera, con esa propuesta idiota de la constitución de una instancia gubernamental sobre Derechos Humanos. Es algo así, como darle a un mono para juegue con hojillas. O a un asesino para que él mismo analice su conducta y se juzgue.
¡Democracia o dictadura es nuestro desafío y dilema!… ¡no hay otro camino!…pero como dice la poesía de Neruda: “Hay que volar a cada instante como las águilas, las moscas y los días, / hay que vencer los ojos de Saturno/ y establecer allí nuestras campanas/.
jueves, 27 de marzo de 2014
“PAQUETAZO” Y “TERRORISMO DE ESTADO” CONTRA EL PUEBLO
Ante el muro infranqueable que ha colocado el pueblo venezolano con sus protestas masivas en las calles de Venezuela contra el “paquetazo” económico “militarista”, hambreador, represivo y criminal de los Castro- cubanos, Maduro, Diosdado, Ramírez, Giordani, Merentes y Jaua; éstos por si solos se registran hoy en la historia universal como unos vulgares nazi-fascistas, capaces de cometer los actos genocidas de “terrorismo de estado” más atroces contra indefensos ciudadanos, con tal de conservar el poder por el poder mismo, en desmedro del derecho a la vida, salud y condiciones materiales de vida de las mayorías nacionales.
El asedio sistemático represivo, brutal y salvaje, utilizando armas de todo calibre, por parte de la GNB y paramilitares tarifados por el régimen, contra importantes sectores poblacionales desalmados de las principales ciudades del país, es por demás una inaceptable política de “terrorismo de estado” para desmovilizar, desmoralizar y aterrorizar a los ciudadanos, especialmente a los estudiantes y disidentes; para que a esta cúpula de poder putrefacta y desnacionalizada, se le facilite la aplicación del nefasto “paquetazo económico” (devaluaciones, inflación, escasez, quiebra de empresas y comercios, desempleo…) que lleva en sus entrañas la cicuta de la muerte progresiva del escaso bienestar integral de que todavía gozaban los venezolanos, como producto del milagro de la riqueza petrolera (nada de producción nacional) que subyace en el subsuelo en esta deteriorada Patria de Bolívar.
Muchos nacionales y el mundo entero todavía no salen de su asombro del por qué tan abruptamente este desmadre en materia económica, social, política, institucional y ética en Venezuela, cuando en apariencia, mostraba el rostro de un supuesto y paradisiaco “mar de la felicidad” con su cacareado “Socialismo del Siglo XXI”. Pero como dice el refrán: “las apariencias engañan”. Muy pocos se detuvieron a hacerle caso a los innumerables análisis, reflexiones, opiniones e informaciones que, algunos críticos y estudiosos de la realidad venezolana, daban cuenta del cáncer terminal que venía carcomiendo progresiva, pero sostenidamente a la estructura de la sociedad y el Estado en su conjunto, como consecuencia de la aplicación del recetario fracasado del modelo del “socialismo real” cubano. Esa es la verdad.
Por cierto, acaba de anunciar el régimen cubano ante el asombro de todos, el abandono progresivo del totalitarismo económico, después de 55 años de fracaso, para abrazarse a las transnacionales y de que éstas, a partir de ahora, tengan “rueda libre” para invertir en cualquier área de la economía, reservándose el Estado cubano, el ámbito de la salud y educación. Una huida hacia adelante, sin duda, a propósito de la estruendosa caída de su paradigma o “experimento social” con riqueza petrolera en tierra venezolana y, el consentimiento cómplice y entreguista de la élite de poder de Miraflores.
Los Castro en una hábil maniobra para sobrevivir ya encontraron una salida a su infierno (con las transnacionales) en la isla. Pero, dejan a sus mandaderos de Venezuela con la “soga al cuello”. Quizás de ahora en adelante para nuestro país, uno de sus negocios lucrativos para ellos sea el negocio de las armas, al asomarse ¡Dios no lo permita! una guerra civil de impredecibles consecuencias. Huele podrido en Dinamarca y de los “tigres heridos” pueda esperarse lo peor con su “terrorismo de estado”. Por nuestra parte, para la disidencia y el pueblo sufrido, la calle es nuestra única salida…¡dictadura o democracia!...¡Viva la libertad!
El asedio sistemático represivo, brutal y salvaje, utilizando armas de todo calibre, por parte de la GNB y paramilitares tarifados por el régimen, contra importantes sectores poblacionales desalmados de las principales ciudades del país, es por demás una inaceptable política de “terrorismo de estado” para desmovilizar, desmoralizar y aterrorizar a los ciudadanos, especialmente a los estudiantes y disidentes; para que a esta cúpula de poder putrefacta y desnacionalizada, se le facilite la aplicación del nefasto “paquetazo económico” (devaluaciones, inflación, escasez, quiebra de empresas y comercios, desempleo…) que lleva en sus entrañas la cicuta de la muerte progresiva del escaso bienestar integral de que todavía gozaban los venezolanos, como producto del milagro de la riqueza petrolera (nada de producción nacional) que subyace en el subsuelo en esta deteriorada Patria de Bolívar.
Muchos nacionales y el mundo entero todavía no salen de su asombro del por qué tan abruptamente este desmadre en materia económica, social, política, institucional y ética en Venezuela, cuando en apariencia, mostraba el rostro de un supuesto y paradisiaco “mar de la felicidad” con su cacareado “Socialismo del Siglo XXI”. Pero como dice el refrán: “las apariencias engañan”. Muy pocos se detuvieron a hacerle caso a los innumerables análisis, reflexiones, opiniones e informaciones que, algunos críticos y estudiosos de la realidad venezolana, daban cuenta del cáncer terminal que venía carcomiendo progresiva, pero sostenidamente a la estructura de la sociedad y el Estado en su conjunto, como consecuencia de la aplicación del recetario fracasado del modelo del “socialismo real” cubano. Esa es la verdad.
Por cierto, acaba de anunciar el régimen cubano ante el asombro de todos, el abandono progresivo del totalitarismo económico, después de 55 años de fracaso, para abrazarse a las transnacionales y de que éstas, a partir de ahora, tengan “rueda libre” para invertir en cualquier área de la economía, reservándose el Estado cubano, el ámbito de la salud y educación. Una huida hacia adelante, sin duda, a propósito de la estruendosa caída de su paradigma o “experimento social” con riqueza petrolera en tierra venezolana y, el consentimiento cómplice y entreguista de la élite de poder de Miraflores.
Los Castro en una hábil maniobra para sobrevivir ya encontraron una salida a su infierno (con las transnacionales) en la isla. Pero, dejan a sus mandaderos de Venezuela con la “soga al cuello”. Quizás de ahora en adelante para nuestro país, uno de sus negocios lucrativos para ellos sea el negocio de las armas, al asomarse ¡Dios no lo permita! una guerra civil de impredecibles consecuencias. Huele podrido en Dinamarca y de los “tigres heridos” pueda esperarse lo peor con su “terrorismo de estado”. Por nuestra parte, para la disidencia y el pueblo sufrido, la calle es nuestra única salida…¡dictadura o democracia!...¡Viva la libertad!
martes, 25 de marzo de 2014
¡“PAQUETAZO CRIMINAL” DE MIRAFLORES!
Si algo han aprendido, con suma meticulosidad, los esbirros del régimen castristas es la de elaborar y ejecutar planes estratégicos maquiavélicos, para fortalecer la dominación sobre el Estado y la sociedad; allá en Cuba y ahora en Venezuela. Total para los Castros y su mandadero el ilegítimo o Diosgallo, se trata de lo mismo: el Proyecto Venecuba, con la añadidura del uso descomunal para estos fines de la riqueza petrolera que se encuentra en el subsuelo de esta Patria de libertadores, la cual jamás aceptará el oprobio de una nueva dependencia neocolonial, como aquella de la otrora Colonia Española.
En la Sala Situacional de la Habana o Miraflores (ídem) se cuenta con la información suficiente para prever las consecuencias de los estallidos sociales, al símil del “Caracazo” de la época, con el cálculo prospectivo en pérdidas humanas y materiales. Y por supuesto con el costo político que ello implica, incluyendo el desmadre represivo hacia sectores de la población y la disidencia democrática. Todo está fríamente calculado, bajo el liderazgo de una élite de poder militarista, formada y entrenada para producir muertes, no para producir vidas.
El “paquetazo económico” forma parte de ese juego maquiavélico, por ejemplo, con las sucesivas devaluaciones de la moneda nacional con respecto al dólar (la última devaluación bestial ha sido de bs 55 por dólar). Las alzas de los precios de los productos básicos, bienes y servicios. La escasez desmedida de alimentos y otros rubros que, en conjunto con los otros componentes señalados, han generado impactos socio-económicos desastrosos sobre la diezmada calidad de vida de población venezolana. Tampoco ha estado fuera de este “paquetazo” las inversiones en equipos e insumos bélicos desde China, Rusia, España o Brasil para reprimir a la población, que alza su voz de protesta en las calles, ante estas medidas hambreadoras y destructoras del salario de los trabajadores. El “paquetazo” tiene un claro perfil holístico, sin fraccionamientos dislocados.
Los asesinatos, torturas, encarcelamiento, atropellos y persecuciones también formaban parte del “Paquetazo”, mediante el cual cúpula roja había previsto hasta los procedimientos a utilizar para intentar “pulverizar” el descontento popular, ante las consecuencias nefastas de éste. Quizás no estuvo dentro de sus previsiones el rol protagónico asumido por el movimiento estudiantil, ni su increíble capacidad de resistencia e heroicidad. Tampoco debieron haber previsto las abultadas cifras rojas que han arrojado los desmanes criminales. Aunque sí los distintos escenarios posibles por los impactos represivos aglutinados por categorías (baja, media y alta). Y sin duda, adónde enfatizarían en intensidad, con su “terrorismo de Estado”, en determinadas regiones y municipios del país. Y así lo han hecho.
El “paquetazo” está orientado a preservar el modelo de país castro-chavo-madurista, lo cual se constituye hoy para sus promotores en un fin en sí mismo, en la actual coyuntura política y socio-económica de la República. Pero, desde el lado de la acera de enfrente, está la propuesta distinta de una nueva visión de país, pero enarbolando una salida concreta a la actual crisis, de una manera pacífica y democrática; apegándose al respeto estricto a lo contemplado en la vigente Constitución Nacional. Mientras tanto, ¡la lucha de calle sigue siendo un compromiso de todos y para beneficio de todos!
En la Sala Situacional de la Habana o Miraflores (ídem) se cuenta con la información suficiente para prever las consecuencias de los estallidos sociales, al símil del “Caracazo” de la época, con el cálculo prospectivo en pérdidas humanas y materiales. Y por supuesto con el costo político que ello implica, incluyendo el desmadre represivo hacia sectores de la población y la disidencia democrática. Todo está fríamente calculado, bajo el liderazgo de una élite de poder militarista, formada y entrenada para producir muertes, no para producir vidas.
El “paquetazo económico” forma parte de ese juego maquiavélico, por ejemplo, con las sucesivas devaluaciones de la moneda nacional con respecto al dólar (la última devaluación bestial ha sido de bs 55 por dólar). Las alzas de los precios de los productos básicos, bienes y servicios. La escasez desmedida de alimentos y otros rubros que, en conjunto con los otros componentes señalados, han generado impactos socio-económicos desastrosos sobre la diezmada calidad de vida de población venezolana. Tampoco ha estado fuera de este “paquetazo” las inversiones en equipos e insumos bélicos desde China, Rusia, España o Brasil para reprimir a la población, que alza su voz de protesta en las calles, ante estas medidas hambreadoras y destructoras del salario de los trabajadores. El “paquetazo” tiene un claro perfil holístico, sin fraccionamientos dislocados.
Los asesinatos, torturas, encarcelamiento, atropellos y persecuciones también formaban parte del “Paquetazo”, mediante el cual cúpula roja había previsto hasta los procedimientos a utilizar para intentar “pulverizar” el descontento popular, ante las consecuencias nefastas de éste. Quizás no estuvo dentro de sus previsiones el rol protagónico asumido por el movimiento estudiantil, ni su increíble capacidad de resistencia e heroicidad. Tampoco debieron haber previsto las abultadas cifras rojas que han arrojado los desmanes criminales. Aunque sí los distintos escenarios posibles por los impactos represivos aglutinados por categorías (baja, media y alta). Y sin duda, adónde enfatizarían en intensidad, con su “terrorismo de Estado”, en determinadas regiones y municipios del país. Y así lo han hecho.
El “paquetazo” está orientado a preservar el modelo de país castro-chavo-madurista, lo cual se constituye hoy para sus promotores en un fin en sí mismo, en la actual coyuntura política y socio-económica de la República. Pero, desde el lado de la acera de enfrente, está la propuesta distinta de una nueva visión de país, pero enarbolando una salida concreta a la actual crisis, de una manera pacífica y democrática; apegándose al respeto estricto a lo contemplado en la vigente Constitución Nacional. Mientras tanto, ¡la lucha de calle sigue siendo un compromiso de todos y para beneficio de todos!
lunes, 24 de marzo de 2014
¡“GORILISMO MILITAROIDE” NAZI-FASCISTA PROCUBANO!
Definir al actual régimen es una tarea necesaria para dejar al desnudo su naturaleza social infame, su enorme capacidad destructora y su fracaso como paradigma para generar bienestar y felicidad humana. Mirar en retrospectiva lo ocurrido en los regímenes totalitarios de Alemania, Rusia, Chile o Cuba (entre otros) es suficiente para nadar contracorriente al nazi-fascismo, “socialismo real” y el “gorilismo militaroide” del otrora Cono Sur. El “castrismo cubano” se encargó de preparar un coctel explosivo ideopolítico, para envenenar, con todos los componentes anteriores, al “cerebro” del fallecido “Comandante Supremo” y del “ilegítimo” heredero actual de Miraflores.
Por eso, el drama de hoy que agobia a la Patria de Bolívar, con una “guerra inducida” de intensidad variable en varias zonas del país, con la participación activa de militares y paramilitares entrenados por el régimen cubano, para aplastar a los estudiantes y a todos los que disientan del actual desgobierno (la “cacería de brujas” ya comenzó, como ayer Hitler lo hizo contra los “judíos” o, Stalin contra opositores). La perversidad de los procedimientos utilizados son los clásicos del “terrorismo de Estado” de estos regímenes monstruosos: tiros de gracia en la cabeza de las víctimas, las torturas para arrancar confesiones, heridas en los rostros de los jóvenes, represión masiva y selectiva para infundir terror y miedo en la población civil (urbanizaciones y universidades), encarcelamiento y persecuciones a diestra y siniestra de estudiantes y disidentes; violaciones y humillaciones…y pare de contar.
Tampoco es casual el control del Estado de casi todos los medios de comunicación social del país y el uso desmedido de la propaganda y desinformaciones con clara matriz “gobbeliana”. Menos aún que, durante y después de cada perorata mediática de esa mala copia de Hitler, Stalin o Fidel en Miraflores; arrecie la brutal represión en contra de los sectores mencionados en este escrito. Todo es fríamente calculado desde la “sala situacional” de “palacio”, manejada por asesores cubanos, cuyos gastos por sus “honorarios profesionales” son pagados con los petrodólares pertenecientes a todos los venezolanos. Es decir aquí: terrorismo de Estado pro cubano y actos evidentes de corrupción se dan de la mano, para joder, a grado sumo, a los hijos de esta Patria de Bolívar.
Los contenidos de los mensajes de Maduro, Diosdado, Jaua y Ramírez; están impregnados de una mezcla de “odio de clases” y sello de “apartheid” en contra de los estudiantes, disidentes, pensadores y creadores de cultura y conocimiento; la clase media y clase alta. Diversas teorías propias del nazi-fascismo son puestas en práctica para, como dice el “ilegítimo” reiteradamente: “extirpar el mal de raíz”. En lo Económico (culparlos del caos por la dizque “guerra económica por la escasez, inflación y devaluaciones). En lo simbólico y psicológico (promover el odio, racismo y prejuicios hacia estos sectores). Con la añadidura de destruir vidas, bienes y propiedades o, apropiarse de éstas sin pagar indemnizaciones. Ellos son los “malos” (los disidentes…) y nosotros (los castro-madurista) “los buenos”. Es el formato que fue utilizado por los octogenarios dictadores cubanos, que les funcionó por 55 años y por eso Cuba está como está: esclavizada, atrasada, arruinada, con vida miserable y desesperanzada.
La tarea de todos hoy es compleja, porque la tiranía castro-madurista es la dueña absoluta del Estado y de los aparatos represivos y mediáticos. Pero ya hay un despertar colectivo del pueblo venezolano, que luce indetenible en la calle. Las banderas de la lucha por la libertad y la democracia incendiaron la pradera, a través del gran descontento popular, que se expresa en las protestas cívicas en cada rincón del país. El dilema es inexorable: ¡dictadura pro cubana o democracia!... ¡la calle nos espera!
Por eso, el drama de hoy que agobia a la Patria de Bolívar, con una “guerra inducida” de intensidad variable en varias zonas del país, con la participación activa de militares y paramilitares entrenados por el régimen cubano, para aplastar a los estudiantes y a todos los que disientan del actual desgobierno (la “cacería de brujas” ya comenzó, como ayer Hitler lo hizo contra los “judíos” o, Stalin contra opositores). La perversidad de los procedimientos utilizados son los clásicos del “terrorismo de Estado” de estos regímenes monstruosos: tiros de gracia en la cabeza de las víctimas, las torturas para arrancar confesiones, heridas en los rostros de los jóvenes, represión masiva y selectiva para infundir terror y miedo en la población civil (urbanizaciones y universidades), encarcelamiento y persecuciones a diestra y siniestra de estudiantes y disidentes; violaciones y humillaciones…y pare de contar.
Tampoco es casual el control del Estado de casi todos los medios de comunicación social del país y el uso desmedido de la propaganda y desinformaciones con clara matriz “gobbeliana”. Menos aún que, durante y después de cada perorata mediática de esa mala copia de Hitler, Stalin o Fidel en Miraflores; arrecie la brutal represión en contra de los sectores mencionados en este escrito. Todo es fríamente calculado desde la “sala situacional” de “palacio”, manejada por asesores cubanos, cuyos gastos por sus “honorarios profesionales” son pagados con los petrodólares pertenecientes a todos los venezolanos. Es decir aquí: terrorismo de Estado pro cubano y actos evidentes de corrupción se dan de la mano, para joder, a grado sumo, a los hijos de esta Patria de Bolívar.
Los contenidos de los mensajes de Maduro, Diosdado, Jaua y Ramírez; están impregnados de una mezcla de “odio de clases” y sello de “apartheid” en contra de los estudiantes, disidentes, pensadores y creadores de cultura y conocimiento; la clase media y clase alta. Diversas teorías propias del nazi-fascismo son puestas en práctica para, como dice el “ilegítimo” reiteradamente: “extirpar el mal de raíz”. En lo Económico (culparlos del caos por la dizque “guerra económica por la escasez, inflación y devaluaciones). En lo simbólico y psicológico (promover el odio, racismo y prejuicios hacia estos sectores). Con la añadidura de destruir vidas, bienes y propiedades o, apropiarse de éstas sin pagar indemnizaciones. Ellos son los “malos” (los disidentes…) y nosotros (los castro-madurista) “los buenos”. Es el formato que fue utilizado por los octogenarios dictadores cubanos, que les funcionó por 55 años y por eso Cuba está como está: esclavizada, atrasada, arruinada, con vida miserable y desesperanzada.
La tarea de todos hoy es compleja, porque la tiranía castro-madurista es la dueña absoluta del Estado y de los aparatos represivos y mediáticos. Pero ya hay un despertar colectivo del pueblo venezolano, que luce indetenible en la calle. Las banderas de la lucha por la libertad y la democracia incendiaron la pradera, a través del gran descontento popular, que se expresa en las protestas cívicas en cada rincón del país. El dilema es inexorable: ¡dictadura pro cubana o democracia!... ¡la calle nos espera!
sábado, 22 de marzo de 2014
¡BRUTALIDAD REPRESIVA PARA TAPAR CAOS NACIONAL!
Son suficientes los testimonios fotográficos, videos y existencia de testigos de “carne y hueso” para demostrar ante cualquier escenario de tribunales de instancias nacionales e internacionales, la violación brutal de los derechos humanos de estudiantes y ciudadanos en general, que han participado o no en acciones de protesta pacífica en diferentes rincones del país. Así, Pinochet y los gorilas “militaroides” del otrora Cono Sur, van en camino a ser superados en sus records, en estos menesteres atroces y repudiables por el mundo entero, por cinco psicópatas emblemáticos de la represión, el crimen y el terror: los dos Castro de la Habana, el de Miraflores y el Diosgallo de El Furrial. Ya la historia se encargará de colocarlos, a su vez, al lado de otros grandes represores y criminales de la historia universal: Hitler, Stalin o un Mussolini. ¡La historia jamás los absolverá!
Sus últimas acciones de secuestrar a alcaldes disidentes, allanar la inmunidad parlamentaria de la Diputada María Corina Machado, mantener la situación de privación de libertad a Leopoldo López y otros presos político y, desatar una “cacería de brujas” contra centenares de dirigentes estudiantiles, luchadores sociales y políticos por pensar distinto; es el corolario de estas hazañas, que dejan muy mal parado el poco respeto que existe por la vigente Constitución Nacional y acuerdos internacionales sobre esta materia. El Estado de derecho en Venezuela es letra muerta. Mientras en contraste: malandros, narcotraficantes, paramilitares y corruptos gozan de total impunidad para cometer delitos monstruosos contra la sociedad y el Estado. El mundo revés. Un “Estado totalitario delincuente petrolero” hecho a la medida del “malandraje” dizque “revolucionario” de los Castro y sus capataces politiqueros en Venezuela.
El país vive una situación de ingobernabilidad absoluta, no sólo por lo dicho; sino porque la represión brutal le sirve al régimen para tratar de tapar las goteras infernales del caos económico y su grave impacto social. La escasez y los altos precios de los productos básicos de la cesta alimentaria, mantiene a la gente al borde del pánico colectivo. Los nacionales realizan gigantescas todos los días para, a veces, no poder llevarse el producto requerido. La solución del desgobierno: una tarjeta de racionamiento de los alimentos igual a Cuba. ¡Es grotesco e inaceptable!
Los venezolanos lucimos extenuados, desesperanzados y con la ira que nos brota por todos lados. Los microestallidos sociales o enfrentamientos por estas causas son hoy el “pan de cada día”. Amén de la de los gravísimos cuadros de violencia e inseguridad, que no encuentran respuesta alguna de este desgobierno, que sólo hace planes improvisados y habla mucha paja mediática de resultados en cifras, que no tienen asidero con la realidad. El derecho a la vida en Venezuela se perdió desde hace mucho tiempo y en el decir popular: “si no nos matan los malandros, lo hacen los paramilitares o los guardianes uniformados del orden”.
La furia represiva y criminal de los Castro y lacayos nacionales sobre la población civil indefensa, sólo permite poner al desnudo el estruendoso fracaso del modelo totalitario procubano en Venezuela. Por eso, los ciudadanos enardecidos, bajo el liderazgo de los estudiantes, han asumido para sí un proceso de cambio del país, ¡volteando la tortilla! hacia la libertad y la democracia. Y con ello hundir para siempre los fantasmas infernales del nazi-fascismo (o “nacional-socialismo”). La gesta libertaria de cambio en la calle es pacífica, constitucional y democrática, pese a los “viejos trucos” del régimen, a través de sus infiltrados, para hacerla aparecer violenta. ¡Amanecerá y veremos!
Sus últimas acciones de secuestrar a alcaldes disidentes, allanar la inmunidad parlamentaria de la Diputada María Corina Machado, mantener la situación de privación de libertad a Leopoldo López y otros presos político y, desatar una “cacería de brujas” contra centenares de dirigentes estudiantiles, luchadores sociales y políticos por pensar distinto; es el corolario de estas hazañas, que dejan muy mal parado el poco respeto que existe por la vigente Constitución Nacional y acuerdos internacionales sobre esta materia. El Estado de derecho en Venezuela es letra muerta. Mientras en contraste: malandros, narcotraficantes, paramilitares y corruptos gozan de total impunidad para cometer delitos monstruosos contra la sociedad y el Estado. El mundo revés. Un “Estado totalitario delincuente petrolero” hecho a la medida del “malandraje” dizque “revolucionario” de los Castro y sus capataces politiqueros en Venezuela.
El país vive una situación de ingobernabilidad absoluta, no sólo por lo dicho; sino porque la represión brutal le sirve al régimen para tratar de tapar las goteras infernales del caos económico y su grave impacto social. La escasez y los altos precios de los productos básicos de la cesta alimentaria, mantiene a la gente al borde del pánico colectivo. Los nacionales realizan gigantescas todos los días para, a veces, no poder llevarse el producto requerido. La solución del desgobierno: una tarjeta de racionamiento de los alimentos igual a Cuba. ¡Es grotesco e inaceptable!
Los venezolanos lucimos extenuados, desesperanzados y con la ira que nos brota por todos lados. Los microestallidos sociales o enfrentamientos por estas causas son hoy el “pan de cada día”. Amén de la de los gravísimos cuadros de violencia e inseguridad, que no encuentran respuesta alguna de este desgobierno, que sólo hace planes improvisados y habla mucha paja mediática de resultados en cifras, que no tienen asidero con la realidad. El derecho a la vida en Venezuela se perdió desde hace mucho tiempo y en el decir popular: “si no nos matan los malandros, lo hacen los paramilitares o los guardianes uniformados del orden”.
La furia represiva y criminal de los Castro y lacayos nacionales sobre la población civil indefensa, sólo permite poner al desnudo el estruendoso fracaso del modelo totalitario procubano en Venezuela. Por eso, los ciudadanos enardecidos, bajo el liderazgo de los estudiantes, han asumido para sí un proceso de cambio del país, ¡volteando la tortilla! hacia la libertad y la democracia. Y con ello hundir para siempre los fantasmas infernales del nazi-fascismo (o “nacional-socialismo”). La gesta libertaria de cambio en la calle es pacífica, constitucional y democrática, pese a los “viejos trucos” del régimen, a través de sus infiltrados, para hacerla aparecer violenta. ¡Amanecerá y veremos!
martes, 18 de marzo de 2014
¡MODELO CUBANO NOS ESCLAVIZA A TODOS!
Al parecer al desgobierno de Maduro no le interesa por ahora, un alto en las protestas diarias de los estudiantes y otros sectores disidentes contra la represión y desmanes de sus esbirros armados hasta los dientes con o sin uniforme. Porque el trasfondo de la direccionalidad estratégica del “proceso” es la de profundizar inexorablemente el modelo socio-económico procubano, a todas luces fracasado. Por eso, no es casual en estos días la implementación de la “tarjeta de racionamiento de alimentos” (“libreta”, en Cuba), Ley de las Comunas, para limitar aún más las competencias de Gobernaciones y Alcaldías. O la amenaza cierta del alza del precio de la gasolina para compensar la grave falta de recursos financieros, que cubran y solapen sus dispendiosos gastos administrativos y corruptelas de toda laya, en desmedro de los intereses de las mayorías nacionales.
Así, la “tarjeta de racionamiento de los alimentos” se convertiría en un mecanismo ideal para el control político e ideológico de los ciudadanos por parte del Estado totalitario. O te colocas al servicio del modelo “socialista” o no comes, es el mensaje claro de sus promotores. O votas por los candidatos del proceso en las contiendas electorales entubadas o, tampoco tendrás acceso a los alimentos. Más claro no canta un gallo, para mantener la hegemonía de una sola corriente del pensamiento y aniquilar progresivamente la disidencia organizada de los partidos de la alternativa democrática u otros que tengan presencia regional o nacional con doctrinas diferentes. La conexión listado de votantes del CNE con la data de los beneficiarios de la tarjeta, será la piedra angular para que jamás este desgobierno pierda elecciones, por ese mecanismo por demás tramposo. Este ha sido la experiencia cubana por más de 55 años y el saldo rojo está a la vista de todos: miseria, hambre, represión, ruina y desesperanza.
En intima conexión con la teoría del totalitarismo de Estado, la Ley de las Comunas, despoja sin ton ni son de las competencias constitucionales a gobernaciones y alcaldías, para colocarlas funcionalmente cómo simples adornos o “jarrones chinos”; en el contexto del proyecto de control total hegemónico del castro-madurismo en Venezuela. Los experimentos sociales “marxistoides” de los añejados octogenarios de la Habana, ahora lo ponen en práctica en tierra de Bolívar, a través genuflexos entreguistas de la soberanía nacional personificados en Maduro, Diosdado, Ramírez o un Jaua. Para quienes hay que destruir a “sangre y fuego” el “aparato de Estado burgués” y sustituirlo por el paradigma del Estado “socialista cubanoide”. La pretensión de destruir urbanizaciones de la clase media y alta con el uso de armas de todo calibre en la actualidad, se inscriben en esta locura.
La cultura de la descentralización ganada con tanto esfuerzo socio-político en el país es “barrido” para dar paso progresivamente al centralismo estatal. Las comunas son cómo la hoja de parra que oculta el hecho de ser simples apéndices de los mandatos y estructuras subalternas de la tiranía militarista del régimen Cuba-Venezuela. ¡ El reto colectivo de ahora es derrotar estos planes! ¡Lo estamos logrando con el activismo rebelde en las calles! ¡Triunfaremos tarde o temprano!
Así, la “tarjeta de racionamiento de los alimentos” se convertiría en un mecanismo ideal para el control político e ideológico de los ciudadanos por parte del Estado totalitario. O te colocas al servicio del modelo “socialista” o no comes, es el mensaje claro de sus promotores. O votas por los candidatos del proceso en las contiendas electorales entubadas o, tampoco tendrás acceso a los alimentos. Más claro no canta un gallo, para mantener la hegemonía de una sola corriente del pensamiento y aniquilar progresivamente la disidencia organizada de los partidos de la alternativa democrática u otros que tengan presencia regional o nacional con doctrinas diferentes. La conexión listado de votantes del CNE con la data de los beneficiarios de la tarjeta, será la piedra angular para que jamás este desgobierno pierda elecciones, por ese mecanismo por demás tramposo. Este ha sido la experiencia cubana por más de 55 años y el saldo rojo está a la vista de todos: miseria, hambre, represión, ruina y desesperanza.
En intima conexión con la teoría del totalitarismo de Estado, la Ley de las Comunas, despoja sin ton ni son de las competencias constitucionales a gobernaciones y alcaldías, para colocarlas funcionalmente cómo simples adornos o “jarrones chinos”; en el contexto del proyecto de control total hegemónico del castro-madurismo en Venezuela. Los experimentos sociales “marxistoides” de los añejados octogenarios de la Habana, ahora lo ponen en práctica en tierra de Bolívar, a través genuflexos entreguistas de la soberanía nacional personificados en Maduro, Diosdado, Ramírez o un Jaua. Para quienes hay que destruir a “sangre y fuego” el “aparato de Estado burgués” y sustituirlo por el paradigma del Estado “socialista cubanoide”. La pretensión de destruir urbanizaciones de la clase media y alta con el uso de armas de todo calibre en la actualidad, se inscriben en esta locura.
La cultura de la descentralización ganada con tanto esfuerzo socio-político en el país es “barrido” para dar paso progresivamente al centralismo estatal. Las comunas son cómo la hoja de parra que oculta el hecho de ser simples apéndices de los mandatos y estructuras subalternas de la tiranía militarista del régimen Cuba-Venezuela. ¡ El reto colectivo de ahora es derrotar estos planes! ¡Lo estamos logrando con el activismo rebelde en las calles! ¡Triunfaremos tarde o temprano!
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