Pensar que el caudillo militar fallecido no ha tenido nada que ver con el actual desastre por el cual atraviesa Venezuela, sería pecar de una ingenuidad increíble. Él fue el padre de esa criatura y de la hoy “oligarquía militar”, protagonista indiscutible de este infierno. El “Comandante Supremo” se formó dentro del componente militar y bajo la doctrina del “mando y obediencia vertical”, sin ningún apego a valores y principios democráticos. En entrevistas por diversos medios de comunicación o en sus peroratas por los famosos “Aló Presidente”, Chávez, siempre reiteró su simpatía por los escritos militares de Mao Tse Tung, Che Guevara, Clausewitz, Fidel Castro o de Claus Héller, con los dizques contenidos de los “militares como agentes de cambio social”.
Nunca negó que esa formación militar y su diagnóstico sobre la “enfermedad de la “democracia representativa”, fueran sus fuentes de inspiración para promover y ejecutar el “Golpe Militar” del 4 de febrero del 92 y; posteriormente usando las rendijas de los procedimientos democráticos alcanzar el poder político por la vía electoral. A partir de esa etapa, con la complicidad de “tirios y troyanos”, se fue conformando la actual “oligarquía militar” que desgobierna al país. Maduro sólo ha seguido este rumbo heredado, pero con el ropaje maquillado y engañoso entre lo “cívico” y lo “militar”. O al revés. Con la añadidura de esa prédica constante del caudillo muerto y ahora de sus congéneres de que la “revolución será pacífica” (uno entiende, sí se acepta todo lo que ellos hagan sin chistar) o será con el concurso de las armas de los “revolucionarios” con uniforme (militares) o sin uniforme (colectivos). ¡Una Dictadura, pues!
No obstante, la promesa de acabar con los “viejos vicios” de los períodos democráticos, se quedó en el limbo o mejor en el infierno de este proceso ya harto de perversidades, caos o desastre que se observa a lo largo y ancho del país en todos los órdenes. La trilogía (Gobierno, Estado, Psuv) se ha encargado de fortalecer el poder militar, porque está consciente de la pérdida de base popular, por las protestas cívicas ante la falta de respuestas para satisfacer las demandas sociales cotidianas o, porque la represión criminal es lo único que les queda para tratar de mantenerse en el ejercicio del poder; después de 16 años de retórica vacía hacia un supuesto “paraíso terrenal”, que no ha aparecido nunca en el horizonte.
Así mismo, en las esferas de la élite de poder, se construyeron verdaderas mafias, en los cuales brillan miembros del estamento militar que, se nutren de privilegios y negocios de toda laya, en su articulación con el Estado todo poderoso y la inmensa riqueza petrolera, que ha hecho generar hasta el pecado terrenal de la envidia en sectores disidentes del “chavismo” (bautizados como los “dinosaurios”), cuya corresponsabilidad con el grave drama que padece la República, no les exime de futuras acciones sancionatorias con la justicia.
Esta “oligarquía militar” pro cubana no cesa en su afán de atornillarse en el poder, al símil de las otrora dictaduras criminales del “Cono Sur” o de la Cuba del régimen Castrista. Esa es la razón de fondo de la reciente Ley de Registro y Alistamiento Militar, que está orientada al fortalecimiento de un sistema de control de los ciudadanos y para tratar de silenciar la disidencia.
Ojalá se logre ese despertar colectivo de la mayoría de los venezolanos, no sólo en el plano del “descontento” ante la crisis (que es un hecho reflejado por las encuestas y la calle); sino con una abierta oposición beligerante y combativa anti-dictadura. ¡Tarea unitaria pendiente para salir del oscurantismo!
domingo, 29 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
¡DESTRUYERON TODO!…¿Y AHORA QUÉ?
El caudillo fallecido, ya a mediados de los 14 años con el poder absoluto en sus manos, se entregó en cuerpo y alma, a los designios políticos de los hermanos Castro de Cuba, cuyo rumbo fracasado respondía a los manuales “marxistoides” de destruir todo lo que oliera a “capitalismo” (estructura socio-económica y el aparataje jurídico-institucional y lo ideológico-mediático). Por eso las expropiaciones a granel de empresas del campo y la ciudad que se encontraban en manos privadas y haber concentrado esas propiedades en manos del Estado (tránsito, según ellos, hacia el “Socialismo del Siglo XX). Igual hicieron con casi todas las grandes cadenas comerciales y distribuidoras de alimentos, de insumos y equipos de tecnología de punta. Amén de lograr por vía compulsiva o negociaciones secretas las transferencias definitivas al Estado de bancos, empresas básicas de Guayana, Pdvsa, petroquímicas, cementeras, telecomunicaciones, puertos y aeropuertos, medios de transporte, medios de comunicación…y pare usted de contar…
El “Estado soy yo”…era el mensaje claro de Chávez y ahora de Maduro, pero sin que aparecieran por ningún lado (véase la teoría marxista) los integrantes de la clase obrera o el “proletariado” en la vanguardia del proceso. En contraste, se impuso una nueva clase oligárquica de poder, integrada por la boliburguesía y enchufados privilegiados del campo cívico-militar (PSUV), en una alianza férrea con algunos Gobiernos chulos de América Latina y los imperios de China y Rusia, cuya dependencia económica-militar vergonzosa palidece ante la otrora dependencia colonial de España y posterior neocolonialismo de EEUU.
Y paralelamente esta nueva élite totalitaria de poder, se encargó con esa rigurosidad de “copiones” del paradigma cubano, de colocar todo el aparataje institucional, jurídico, político y mediático a la entera disposición del Estado omnipotente y ahora dictatorial, pasando por encima de la vigente Constitución Nacional que dictamina todo lo contrario, por aquello de sostenerse bajo los parámetros de valores principios y normas democráticos. Pero burlan el Estado de derecho constitucional al colocar todos los poderes públicos y gama de leyes (las Habilitantes, por ejemplo) al servicio absoluto del mandamás de Miraflores y del "Comando Cívico-Militar Nacional de la Revolución".
La actual Constitución de la República es letra muerta. Y es deformada y violada al utilizarla como instrumento de persecución ideopolítica o atentar contra los derechos humanos y ciudadanos. Una muestra inequívoca: los asesinatos monstruosos, torturas y cárcel contra los estudiantes y disidentes que protestan cívicamente en las calles de Venezuela. O cuando el poder monopólico y mediático del Estado se emplea para garantizar los mensajes parcializados de los amos del poder o para ideologizar a la población en razón de la prevalencia del pensamiento único, las mentiras y manipulaciones de la trilogía infernal: Estado-Gobierno-PSUV.
Paradójicamente hoy, bajo la visión “gatopardiana: cambiaron todo para no cambiar nada. Porque en el presente, Venezuela es un verdadero desastre y caos nacional en lo económico, social, político, institucional y ético. El fracaso de este modelo totalitario, como en la Cuba de los Castro, es una realidad indiscutible: más pobreza, ruina, miseria y ausencia absoluta de libertad, democracia y derechos humanos…¿Y ahora qué, señor Maduro?...O mejor…¿qué estamos haciendo cada uno de los venezolanos para salir de este infierno?
El “Estado soy yo”…era el mensaje claro de Chávez y ahora de Maduro, pero sin que aparecieran por ningún lado (véase la teoría marxista) los integrantes de la clase obrera o el “proletariado” en la vanguardia del proceso. En contraste, se impuso una nueva clase oligárquica de poder, integrada por la boliburguesía y enchufados privilegiados del campo cívico-militar (PSUV), en una alianza férrea con algunos Gobiernos chulos de América Latina y los imperios de China y Rusia, cuya dependencia económica-militar vergonzosa palidece ante la otrora dependencia colonial de España y posterior neocolonialismo de EEUU.
Y paralelamente esta nueva élite totalitaria de poder, se encargó con esa rigurosidad de “copiones” del paradigma cubano, de colocar todo el aparataje institucional, jurídico, político y mediático a la entera disposición del Estado omnipotente y ahora dictatorial, pasando por encima de la vigente Constitución Nacional que dictamina todo lo contrario, por aquello de sostenerse bajo los parámetros de valores principios y normas democráticos. Pero burlan el Estado de derecho constitucional al colocar todos los poderes públicos y gama de leyes (las Habilitantes, por ejemplo) al servicio absoluto del mandamás de Miraflores y del "Comando Cívico-Militar Nacional de la Revolución".
La actual Constitución de la República es letra muerta. Y es deformada y violada al utilizarla como instrumento de persecución ideopolítica o atentar contra los derechos humanos y ciudadanos. Una muestra inequívoca: los asesinatos monstruosos, torturas y cárcel contra los estudiantes y disidentes que protestan cívicamente en las calles de Venezuela. O cuando el poder monopólico y mediático del Estado se emplea para garantizar los mensajes parcializados de los amos del poder o para ideologizar a la población en razón de la prevalencia del pensamiento único, las mentiras y manipulaciones de la trilogía infernal: Estado-Gobierno-PSUV.
Paradójicamente hoy, bajo la visión “gatopardiana: cambiaron todo para no cambiar nada. Porque en el presente, Venezuela es un verdadero desastre y caos nacional en lo económico, social, político, institucional y ético. El fracaso de este modelo totalitario, como en la Cuba de los Castro, es una realidad indiscutible: más pobreza, ruina, miseria y ausencia absoluta de libertad, democracia y derechos humanos…¿Y ahora qué, señor Maduro?...O mejor…¿qué estamos haciendo cada uno de los venezolanos para salir de este infierno?
miércoles, 25 de junio de 2014
¡REPRESIÓN CRUEL Y PURGAS INTERNAS ANTE DERRUMBE!
Los Tigres heridos, aunque sean de papel y ante la eminencia de la muerte, tratarán de hacer el mayor daño a los victimarios. Más aún sí al Jefe de la manada es la víctima, porque hasta los integrantes de su propia especie formaron una jauría para terminar de aniquilarlo. La analogía es para tratar de dibujar el drama político en que se encuentra el heredero a dedo de Miraflores que, desesperado, acude a la represión brutal para tratar de silenciar las calles de la protesta social y política y; a las purgas internas en su propio entorno para intentar acallar la irreverencia condenatoria de haberse apartado del “proyecto chavista”, de “carecer de liderazgo” y de no tener las virtudes sagradas de “estadista”…”vacío de poder”… ¡es lo que hay!, argumentan los inefables Super- Ex- Ministros Giordani y Navarro.
Agobiado está el huésped de Palacio, por una parte, con el desastre y caos nacional generado por su propio desgobierno en materia económica, política, social, institucional y sobre todo ética. Sin olvidar nunca, por supuesto, que sobre sus hombros pesa el fardo infernal del fracaso de la gestión del caudillo muerto y del paradigma “comunistoide” también fracasado y copiado al carbón de las utopías de los dos octogenarios sátrapas barbudos de la Habana, quienes sueñan todavía por imponerlo (ensayo-error) en Venezuela, cobijado en la riqueza petrolera nacional.
Así mismo, el “ilegítimo” está colocado contra la pared, por avalar los planes de la barbarie criminal represiva de “diosgallo” y su combo de “gorilas de la muerte” en contra de disidentes y ciudadanos comunes (pero, muy hábiles en el manejo de negocios ilícitos y “empresas fantasmas” con ganancias multimillonarias, a través de los dólares cambiarios). Son muchas las denuncias de protagonistas internos y externos contra la gestión gris de Maduro en todos los órdenes y debido a la violación sistemática de los derechos humanos de ciudadanos, porque expresan opiniones distintas o porque protestan pacíficamente en las calles (estudiantes, mujeres, periodistas, médicos, vecinos…la “sociedad civil y política”…) al no tener respuestas a los gravísimos problemas sociales que los asfixian. Asociado lo anterior, el drama de la pobreza crece vertiginosamente, anteponiéndose a la gran farsa del “Socialismo del Siglo XXI”.
Cuál “Sodoma y Gomorra”, el derrumbe luce inevitable y previsible…porque a este desgobierno de la corrupción, el derroche, la incapacidad, caos y sin liderazgo creíble…sólo le queda el cascaron vacío del “aparato de Estado totalitario, “militarista” y mediático”, dinero inorgánico y, las mentiras y manipulaciones de siempre. Pero el pueblo le está dando la espalda a ritmo acelerado (véase resultados de opinión de la mayoría de la población en todas las encuestas nacionales), al entender que los “Paquetazos” de Maduro son sinónimos de mayor pobreza, miseria, ruina, escasez, hiperinflación, apagones, desempleo, inseguridad y represión.
¡Saldrá el sol de la libertad y la democracia! ¡No tengamos ninguna duda! ¡Luchemos para salir de este túnel oscuro!
Agobiado está el huésped de Palacio, por una parte, con el desastre y caos nacional generado por su propio desgobierno en materia económica, política, social, institucional y sobre todo ética. Sin olvidar nunca, por supuesto, que sobre sus hombros pesa el fardo infernal del fracaso de la gestión del caudillo muerto y del paradigma “comunistoide” también fracasado y copiado al carbón de las utopías de los dos octogenarios sátrapas barbudos de la Habana, quienes sueñan todavía por imponerlo (ensayo-error) en Venezuela, cobijado en la riqueza petrolera nacional.
Así mismo, el “ilegítimo” está colocado contra la pared, por avalar los planes de la barbarie criminal represiva de “diosgallo” y su combo de “gorilas de la muerte” en contra de disidentes y ciudadanos comunes (pero, muy hábiles en el manejo de negocios ilícitos y “empresas fantasmas” con ganancias multimillonarias, a través de los dólares cambiarios). Son muchas las denuncias de protagonistas internos y externos contra la gestión gris de Maduro en todos los órdenes y debido a la violación sistemática de los derechos humanos de ciudadanos, porque expresan opiniones distintas o porque protestan pacíficamente en las calles (estudiantes, mujeres, periodistas, médicos, vecinos…la “sociedad civil y política”…) al no tener respuestas a los gravísimos problemas sociales que los asfixian. Asociado lo anterior, el drama de la pobreza crece vertiginosamente, anteponiéndose a la gran farsa del “Socialismo del Siglo XXI”.
Cuál “Sodoma y Gomorra”, el derrumbe luce inevitable y previsible…porque a este desgobierno de la corrupción, el derroche, la incapacidad, caos y sin liderazgo creíble…sólo le queda el cascaron vacío del “aparato de Estado totalitario, “militarista” y mediático”, dinero inorgánico y, las mentiras y manipulaciones de siempre. Pero el pueblo le está dando la espalda a ritmo acelerado (véase resultados de opinión de la mayoría de la población en todas las encuestas nacionales), al entender que los “Paquetazos” de Maduro son sinónimos de mayor pobreza, miseria, ruina, escasez, hiperinflación, apagones, desempleo, inseguridad y represión.
¡Saldrá el sol de la libertad y la democracia! ¡No tengamos ninguna duda! ¡Luchemos para salir de este túnel oscuro!
domingo, 22 de junio de 2014
¡CAEN LAS MÁSCARAS, CAE EL MODELO AUTOCRÁTICO!
Desde tiempos muy remotos Venezuela ha estado dominada por el “militarismo” más rancio. Y llegó el “Comandante Supremo” y, en vez de “mandar a parar”, como lo decía en sus discursos engañosos de “respeto a los valores democráticos”; hizo lo mismo o, peor: se entregó en cuerpo y alma al “militarismo” procubano “comunistoide”. Ese zigzagueo con el “torrejismo”, “allendismo”, “peronismo”, “fidelismo”, “maoísmo”, “guevarismo”, “bolivarianismo”…y pare usted de contar, son indicadores elocuentes del perfil “kafkiano” del caudillo que gobernó al país durante 14 años.
Amén de sus estrechos vínculos con toda la satrapía dictatorial y genocida del mundo. La “izquierda”, quiera o no aceptarse, le proporcionó el manto ideo-político del supuesto “socialismo democrático humanitario”. Una copia al carbón de la gran estrategia del otrora Hitler con su “nacional-socialismo” totalitario para joder al mundo, con sus atroces crímenes de lesa humanidad. Es la herencia del modelo “despótico-militarista” de Estado y sociedad que acogió sin chistar Maduro, Giordani, Diosdado, Ramírez y otros miembros del combo, que mantienen el desastre y caos nacional de hoy en esta República libertaria.
Ante el mundo la máscara dizque “democrática” del modelo dictatorial en Venezuela, se le venido quitando sistemáticamente con la recia e indomable lucha de los estudiantes, las mujeres, la “sociedad civil” y la extensa gama de sectores disidentes. El “yo no fui” de Giordani y las denuncias implacables contra Maduro, han contribuido sin duda, al desenmascaramiento total de esta farsa teatral de este régimen “militarista” procubano, expoliador de los más sagrados intereses y derechos de las mayorías populares. Giordani, jamás podrá salvarse de la corresponsabilidad de la tragedia nacional que sufre en el país actualmente, pero sus denuncias públicas, además, deja al descubierto las profundas grietas que subyacen internamente en la trilogía luciferina (Psuv, Gobierno y Estado Totalitario). Los “tres mosqueteros” de la tragedia nacional.
Arguyen los analistas que 20 mil millones de dólares, provenientes de la renta petrolera, fueron dilapidados por esta élite cívico-militar del desastre y ruina del país. Y como acepta el mismo Giordani : “sin liderazgo” o “vació de poder”, “sin planificación, “sin rumbo”; derrochando recursos, con corruptelas asqueantes y sin capacidad para responder a las cada día más exigentes demandas populares. Y por asfixia de un colectivo nacional que protesta en la calle, ante la gravedad de la escasez de productos alimenticios y medicamentos, la hiperinflación irrefrenable, la quiebra del aparato productivo nacional, el desempleo galopante, la inseguridad infernal y; el deterioro abismal del sistema de electricidad, agua, cloaca, aseo urbano, vialidad e infraestructura.
¡La transición política de la tiranía hacia la democracia resulta inevitable! ¡Nadie se cala más este modelo autocrático procubano! ¡Ni el pueblo sufrido, ni el mismo Giordani anti-Maduro de hoy!
Amén de sus estrechos vínculos con toda la satrapía dictatorial y genocida del mundo. La “izquierda”, quiera o no aceptarse, le proporcionó el manto ideo-político del supuesto “socialismo democrático humanitario”. Una copia al carbón de la gran estrategia del otrora Hitler con su “nacional-socialismo” totalitario para joder al mundo, con sus atroces crímenes de lesa humanidad. Es la herencia del modelo “despótico-militarista” de Estado y sociedad que acogió sin chistar Maduro, Giordani, Diosdado, Ramírez y otros miembros del combo, que mantienen el desastre y caos nacional de hoy en esta República libertaria.
Ante el mundo la máscara dizque “democrática” del modelo dictatorial en Venezuela, se le venido quitando sistemáticamente con la recia e indomable lucha de los estudiantes, las mujeres, la “sociedad civil” y la extensa gama de sectores disidentes. El “yo no fui” de Giordani y las denuncias implacables contra Maduro, han contribuido sin duda, al desenmascaramiento total de esta farsa teatral de este régimen “militarista” procubano, expoliador de los más sagrados intereses y derechos de las mayorías populares. Giordani, jamás podrá salvarse de la corresponsabilidad de la tragedia nacional que sufre en el país actualmente, pero sus denuncias públicas, además, deja al descubierto las profundas grietas que subyacen internamente en la trilogía luciferina (Psuv, Gobierno y Estado Totalitario). Los “tres mosqueteros” de la tragedia nacional.
Arguyen los analistas que 20 mil millones de dólares, provenientes de la renta petrolera, fueron dilapidados por esta élite cívico-militar del desastre y ruina del país. Y como acepta el mismo Giordani : “sin liderazgo” o “vació de poder”, “sin planificación, “sin rumbo”; derrochando recursos, con corruptelas asqueantes y sin capacidad para responder a las cada día más exigentes demandas populares. Y por asfixia de un colectivo nacional que protesta en la calle, ante la gravedad de la escasez de productos alimenticios y medicamentos, la hiperinflación irrefrenable, la quiebra del aparato productivo nacional, el desempleo galopante, la inseguridad infernal y; el deterioro abismal del sistema de electricidad, agua, cloaca, aseo urbano, vialidad e infraestructura.
¡La transición política de la tiranía hacia la democracia resulta inevitable! ¡Nadie se cala más este modelo autocrático procubano! ¡Ni el pueblo sufrido, ni el mismo Giordani anti-Maduro de hoy!
jueves, 19 de junio de 2014
¡DIETERICH, OTRA VEZ, CONTRA MADURO Y GIORDANI!
Una “piedra en el zapato” se ha convertido Heinz Dieterich, el Sociólogo, creador del paradigma del “Socialismo del Siglo XXI” y Ex –Asesor del fallecido caudillo de Barinas, cuando ataca con severidad endemoniada los entuertos teóricos-prácticos del “chavecismo” y en especial los de Maduro y Giordani, a quienes, sin pelos en la lengua, los llamó (en la más reciente entrevista por CNN/18-6-14)) “mediocres”, “incapaces” y “atrasados”. A propósito de analizar el contenido de una carta pública atribuida a Giordani, en la cual éste último cuestiona con dureza demoledora a Maduro por su “falta de liderazgo”, “incoherente”, “imitador de Chávez”, “derrochador” y otras perlas más; exculpándose, por supuesto él, del peso enorme de su enorme responsabilidad como “zar en materia económica” del régimen, durante 16 largos años.
A estas alturas del juego por la gravedad de la crisis y el caos nacional por el cual atraviesa Venezuela, miembros de la élite de poder del “castro-chavo-madurismo”, en ese teje y maneje y, señalamientos de culpas entre unos y otros, se ha generado esta “guerra declarada” entre Maduro y Giordani. Así, Maduro botó a Giordani del Gabinete y de otras responsabilidades burocrática. Y el llamado “monje” responde con la referida e impactante carta pública, cuyo contenido ha estremecido a la opinión pública interna y externa. ¡Una pelea a cuchillos entre caimanes del mismo pozo! -diría uno-. O mejor, el “Titanic” se comienza a hundir en el pantanal de la mediocridad y locura socio-económica totalitaria pro cubana. Por eso, Dieterich al igual que Giordani, también quiere con sus críticas (no hay autocríticas) de tratar de salvar su reputación intelectual, distanciándose de ser el Padre de esa criatura monstruosa del “Socialismo del Siglo XXI”, con su grito mediático a lo Hamlet de “yo no fui”, pero “tú sí”.
Sí revisamos un poco más las críticas de Dieterich, es posible que encontremos algunas semejanzas con las del propio Giordani (posterior a ser defenestrado) en los cuestionamientos a Maduro: “Proceso sin rumbo” y “sin verdadera planificación”. Prácticas socio-económicas “incoherentes” con atuendos espectaculares de “derroche” y “corrupción”. Presencia de “enemigos” dentro del propio proceso revolucionario, pero por su “incapacidad” e “ineptitud” para dar respuestas a los ingentes problemas sociales demandados por la mayoría de la población. Y sobre todo la “ausencia de un verdadero liderazgo”, para sólo convertirse en un “imitador de Chávez”. Amén de su “ignorancia en materia económica” y de las herramientas básicas de claro perfil gerencial…en fin, los “dardos venenosos” lanzados por ambos contra Maduro, son realmente “magnicidas”…
Maduro, con la “ausencia obligada” de estos dos personajes “ideo-simbólicos” y otros del cacareado “Socialismo Siglo XXI”, se queda en la orfandad más espantosa, rodeado de los incondicionales más mediocres e inútiles; cuyo afán de riqueza fácil, deja petrificados a los más conspicuos miembros de las mafias de Alcapone. Mientras tanto, la rueda trituradora del caos en todos los órdenes cumple su función inexorable de letalidad sobre un modelo totalitario de Estado y sociedad, que en ninguna parte del planeta tierra ha tenido éxito. Y Venezuela no será la excepción. Por ello quizás Dieterich sentenció: El régimen de Maduro saldrá, sin duda, por la presión popular. Y no por “golpes” y “conspiraciones” de la disidencia ¡Santa palabra!
A estas alturas del juego por la gravedad de la crisis y el caos nacional por el cual atraviesa Venezuela, miembros de la élite de poder del “castro-chavo-madurismo”, en ese teje y maneje y, señalamientos de culpas entre unos y otros, se ha generado esta “guerra declarada” entre Maduro y Giordani. Así, Maduro botó a Giordani del Gabinete y de otras responsabilidades burocrática. Y el llamado “monje” responde con la referida e impactante carta pública, cuyo contenido ha estremecido a la opinión pública interna y externa. ¡Una pelea a cuchillos entre caimanes del mismo pozo! -diría uno-. O mejor, el “Titanic” se comienza a hundir en el pantanal de la mediocridad y locura socio-económica totalitaria pro cubana. Por eso, Dieterich al igual que Giordani, también quiere con sus críticas (no hay autocríticas) de tratar de salvar su reputación intelectual, distanciándose de ser el Padre de esa criatura monstruosa del “Socialismo del Siglo XXI”, con su grito mediático a lo Hamlet de “yo no fui”, pero “tú sí”.
Sí revisamos un poco más las críticas de Dieterich, es posible que encontremos algunas semejanzas con las del propio Giordani (posterior a ser defenestrado) en los cuestionamientos a Maduro: “Proceso sin rumbo” y “sin verdadera planificación”. Prácticas socio-económicas “incoherentes” con atuendos espectaculares de “derroche” y “corrupción”. Presencia de “enemigos” dentro del propio proceso revolucionario, pero por su “incapacidad” e “ineptitud” para dar respuestas a los ingentes problemas sociales demandados por la mayoría de la población. Y sobre todo la “ausencia de un verdadero liderazgo”, para sólo convertirse en un “imitador de Chávez”. Amén de su “ignorancia en materia económica” y de las herramientas básicas de claro perfil gerencial…en fin, los “dardos venenosos” lanzados por ambos contra Maduro, son realmente “magnicidas”…
Maduro, con la “ausencia obligada” de estos dos personajes “ideo-simbólicos” y otros del cacareado “Socialismo Siglo XXI”, se queda en la orfandad más espantosa, rodeado de los incondicionales más mediocres e inútiles; cuyo afán de riqueza fácil, deja petrificados a los más conspicuos miembros de las mafias de Alcapone. Mientras tanto, la rueda trituradora del caos en todos los órdenes cumple su función inexorable de letalidad sobre un modelo totalitario de Estado y sociedad, que en ninguna parte del planeta tierra ha tenido éxito. Y Venezuela no será la excepción. Por ello quizás Dieterich sentenció: El régimen de Maduro saldrá, sin duda, por la presión popular. Y no por “golpes” y “conspiraciones” de la disidencia ¡Santa palabra!
miércoles, 18 de junio de 2014
“MILITARISMO TOTALITARIO” VS DESCONTENTO POPULAR
Con el argumento interesado de que la “democracia estaba enferma” una élite “militarista”, encabezada por el fallecido caudillo de Barinas, se encargó de derrumbar progresivamente la frágil institucionalidad democrática en el país, colocando al “Estado totalitario” como supremo garante de las relaciones entre éste y la sociedad en su conjunto. Acuñándole además la doctrina del fracasado modelo “revolucionario” “Castro-comunistoide”, el “populismo” para engañar incautos y una fraseología rebuscada (mejor manipulada) de la tesis del “bolivarianismo” (por cierto ya al Padre de la Patria casi ni lo nombran, lo sustituyeron por sus nuevos “próceres”: Chávez, Fidel Castro y el Che Guevara). Con el control absoluto del Estado, el aparato militar, la renta petrolera, el entreguismo a Cuba y el poder mediático esta historia es sumamente conocida en la actualidad, bajo el desgobierno del heredero Maduro en Miraflores.
El modelo centralizador en materia económica y los sucesivos planes en esta área desde el Plan de Desarrollo Económico 2001-2007, bajo la dirección del mismo Chávez y Giordani, terminaron por destruir el aparato productivo nacional, con el agravante de las expropiaciones a granel de empresas productivas; que se amparaban a su vez, en las banderas de estar construyendo la cacareada y fracasada utopía del “Socialismo del Siglo XXI”. Luego el derroche, la corrupción, las improvisaciones, la “ideologización” partidista y la ineptitud gerencial se encargaron de completar el desmadre y el caos nacional que observamos hoy, en un país en cuenta regresiva hacia el “Cuarto Mundo”, en todos los niveles del acontecer socio-económico. Las incontables devaluaciones de la moneda ante el dólar, la hiperinflación con record mundial, la escasez desesperada de los productos de la dieta básica, medicinas y otros rubros y, la pulverización de los salarios de los trabajadores a ritmo endemoniado…marcan sin duda esta realidad indiscutible, del principio del fin de esta locura kafkiana “liderada” por el inefable régimen “Castro-Chavo-Madurista”.
El descontento popular y las protestas sociales en cada rincón del país, son las respuestas inexorables ante este desastre sin parangón en la vida de la República. También este descontento social lo reflejan todas las encuestas conocidas. Los estudiantes, las mujeres, la “sociedad civil” y los sectores disidentes con espíritu épico, desde hace meses, han regado hasta con su sangre o “pagan” con cárcel; haberse colocado a la vanguardia de un hondo movimiento nacional que clama por libertad, democracia, justicia, Estado de Derecho y un cambio radical del modelo de país que impera, con el amparo de los fusiles de la muerte, el financiamiento del “imperio chino” y la direccionalidad política de la Cuba de los Castro. La represión desmedida y criminal es el refugio del régimen despótico “militarista” para sobrevivir. Pero, como el “Titanic”, no parece vislumbrarse una salida para evitar su hundimiento total.
El descontento popular crece como la espuma y hay amenazas de un tsunami social sin precedentes. Verbigracia las contradicciones internas entre las facciones de la casta de poder. Y parafraseando a Kennedy: los que cierran el camino de una salida pacífica a las crisis, le abren el camino a las salidas violentas. En la vigente Constitución Nacional se norma claramente de cómo salir de este túnel oscuro autocrático del fracaso de una manera pacífica y democrática (Constituyente, renuncia o nuevas elecciones). ¡Tenemos la palabra!
El modelo centralizador en materia económica y los sucesivos planes en esta área desde el Plan de Desarrollo Económico 2001-2007, bajo la dirección del mismo Chávez y Giordani, terminaron por destruir el aparato productivo nacional, con el agravante de las expropiaciones a granel de empresas productivas; que se amparaban a su vez, en las banderas de estar construyendo la cacareada y fracasada utopía del “Socialismo del Siglo XXI”. Luego el derroche, la corrupción, las improvisaciones, la “ideologización” partidista y la ineptitud gerencial se encargaron de completar el desmadre y el caos nacional que observamos hoy, en un país en cuenta regresiva hacia el “Cuarto Mundo”, en todos los niveles del acontecer socio-económico. Las incontables devaluaciones de la moneda ante el dólar, la hiperinflación con record mundial, la escasez desesperada de los productos de la dieta básica, medicinas y otros rubros y, la pulverización de los salarios de los trabajadores a ritmo endemoniado…marcan sin duda esta realidad indiscutible, del principio del fin de esta locura kafkiana “liderada” por el inefable régimen “Castro-Chavo-Madurista”.
El descontento popular y las protestas sociales en cada rincón del país, son las respuestas inexorables ante este desastre sin parangón en la vida de la República. También este descontento social lo reflejan todas las encuestas conocidas. Los estudiantes, las mujeres, la “sociedad civil” y los sectores disidentes con espíritu épico, desde hace meses, han regado hasta con su sangre o “pagan” con cárcel; haberse colocado a la vanguardia de un hondo movimiento nacional que clama por libertad, democracia, justicia, Estado de Derecho y un cambio radical del modelo de país que impera, con el amparo de los fusiles de la muerte, el financiamiento del “imperio chino” y la direccionalidad política de la Cuba de los Castro. La represión desmedida y criminal es el refugio del régimen despótico “militarista” para sobrevivir. Pero, como el “Titanic”, no parece vislumbrarse una salida para evitar su hundimiento total.
El descontento popular crece como la espuma y hay amenazas de un tsunami social sin precedentes. Verbigracia las contradicciones internas entre las facciones de la casta de poder. Y parafraseando a Kennedy: los que cierran el camino de una salida pacífica a las crisis, le abren el camino a las salidas violentas. En la vigente Constitución Nacional se norma claramente de cómo salir de este túnel oscuro autocrático del fracaso de una manera pacífica y democrática (Constituyente, renuncia o nuevas elecciones). ¡Tenemos la palabra!
miércoles, 11 de junio de 2014
¡LOS VENEZOLANOS…SOBREVIVIMOS!
Observar las gigantescas colas diarias ante la escasez de los productos básicos en el mercado y por medicinas en las farmacias. Solicitar ser atendido en algún hospital público y que no halla insumos y fármacos. Calarse el vía crucis de los apagones, escasez de agua o la inseguridad reinante. O el deterioro grave de la vialidad e infraestructura física en el país. Son evidencias irrefutables del grave deterioro de las condiciones y calidad de vida de los nacionales. Amén de que los míseros salarios devengados por los trabajadores, se hallan pulverizados por las sucesivas devaluaciones de la moneda nacional ante el dólar. Verbigracia mirar el uso criminal del “garrote vil” de la tiranía roja rojita para intentar acallar el descontento social y protestas cívicas.Esa sobrevivencia pasa porque lo poco que adquirimos para comer, recuperar la salud, poner a funcionar el vehículo, la lavadora, la cocina o el televisor ante la escandalosa escasez de repuestos; amerita de medidas de importación a otros países, porque el aparato productivo nacional fue desmantelado (para beneficiar el modelo del totalitarismo de Estado)…pero no hay dólares…es más los analistas en esta materia aseguran que los depósitos de inventarios de mercancías no pasan de los dos meses…el colapso económico-social, a partir de esa fecha, sería de consecuencias impredecibles.
La irresponsabilidad de la élite que ha desgobernado al país pasó los límites de lo predecible en el manejo administrativo y gerencial de la República…la deuda con el “imperio chino” es insoportable y los “camaradas” del “gigante rojo” piden a cambio de “dinero fresco” gran parte de las acciones de Pdvsa, de la Faja Petrolera del Orinoco y participación mayoritaria de la explotación de la minería de la Guayana venezolana, entre otros grandes negocios. La entrega completa del país, pues, es la exigencia de los asiáticos, que aprendieron en poco tiempo, como perfectos “capitalistas neoliberales imperiales”. A lo cual se le agrega, que las inversiones de China en Venezuela, en tiempos de la revolución “nacionalista” y “antiimperialita” “Castro-chavo-madurista”, sobrepasan los 50 mil millones de dólares, la mayor del hemisferio y, siendo la suma de todos los inversiones hechas por los “organismos financieros gringos” en tiempos pretéritos.
Por esas paradojas de la vida, la mayor cantidad de “dinero fresco” que ingresa al país es precisamente del “odiado Imperialismo del Norte” y es por concepto de los casi 800 mil barriles diarios de petróleo que se le venden a los EEUU. Pero, como es sabido, el teatro “antiimperialista”, es de la “boca hacia afuera”. O mejor, cambiaron la supuesta dependencia hacia esa “nación occidental” hacia una dependencia mayor con el “imperio asiático chino”. Ese ansiado “dinero fresco” requerido para atender a la emergencia nacional, no está, sin duda, a la vuelta de la esquina. Con la añadidura de la situación dramática con respecto a las importaciones y las transacciones con dólares, que se debe al escándalo con los grandes negocios del “Cadivismo” (a través de empresas fantasmas), con participación ilícita, de pudrimillonarios enchufados (boliburgueses) del actual desgobierno totalitario.
En conclusión: no formamos parte siquiera de un país del “Tercer Mundo”…retrocedimos a años luz del otrora asomo de progreso…somos ahora un país del “Cuarto Mundo”, desgobernados por una rancia élite “militarista goriloide” y “comunistoide” pro cubana…En el umbral de requerir ayuda internacional humanitaria para sobrevivir!... ¡Quiénes lo duden…qué comiencen a poner los pies sobre la tierra!...¡Luchar y luchar es la única salida para conquistar la luz de la libertad, la democracia y el progreso para todos!
La irresponsabilidad de la élite que ha desgobernado al país pasó los límites de lo predecible en el manejo administrativo y gerencial de la República…la deuda con el “imperio chino” es insoportable y los “camaradas” del “gigante rojo” piden a cambio de “dinero fresco” gran parte de las acciones de Pdvsa, de la Faja Petrolera del Orinoco y participación mayoritaria de la explotación de la minería de la Guayana venezolana, entre otros grandes negocios. La entrega completa del país, pues, es la exigencia de los asiáticos, que aprendieron en poco tiempo, como perfectos “capitalistas neoliberales imperiales”. A lo cual se le agrega, que las inversiones de China en Venezuela, en tiempos de la revolución “nacionalista” y “antiimperialita” “Castro-chavo-madurista”, sobrepasan los 50 mil millones de dólares, la mayor del hemisferio y, siendo la suma de todos los inversiones hechas por los “organismos financieros gringos” en tiempos pretéritos.
Por esas paradojas de la vida, la mayor cantidad de “dinero fresco” que ingresa al país es precisamente del “odiado Imperialismo del Norte” y es por concepto de los casi 800 mil barriles diarios de petróleo que se le venden a los EEUU. Pero, como es sabido, el teatro “antiimperialista”, es de la “boca hacia afuera”. O mejor, cambiaron la supuesta dependencia hacia esa “nación occidental” hacia una dependencia mayor con el “imperio asiático chino”. Ese ansiado “dinero fresco” requerido para atender a la emergencia nacional, no está, sin duda, a la vuelta de la esquina. Con la añadidura de la situación dramática con respecto a las importaciones y las transacciones con dólares, que se debe al escándalo con los grandes negocios del “Cadivismo” (a través de empresas fantasmas), con participación ilícita, de pudrimillonarios enchufados (boliburgueses) del actual desgobierno totalitario.
En conclusión: no formamos parte siquiera de un país del “Tercer Mundo”…retrocedimos a años luz del otrora asomo de progreso…somos ahora un país del “Cuarto Mundo”, desgobernados por una rancia élite “militarista goriloide” y “comunistoide” pro cubana…En el umbral de requerir ayuda internacional humanitaria para sobrevivir!... ¡Quiénes lo duden…qué comiencen a poner los pies sobre la tierra!...¡Luchar y luchar es la única salida para conquistar la luz de la libertad, la democracia y el progreso para todos!
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