sábado, 28 de febrero de 2015

¡RESUCITÓ EL SANGUINARIO HERODES!

“Una voz se oyó en Ramá
Un llanto y un gran lamento
Raquel llorando a sus hijos.
Y no quería consolarse porque ya no existen”
(“Matanza de los Inocentes”/Evangelio de San Mateo)

Guardando las distancias históricas y las especificidades de la realidad de la época, nunca pensé hacer un parangón, entre el Herodes de origen griego, pero designado por el “imperio romano” (40 a.C.) con el título de Rey de Judea y luego, por los pasajes bíblicos del Evangelio de San Mateo, como el gran protagonista de la “matanza de inocentes” en el pueblo de Belén, porque allí supuestamente se encontraba el Mesías (el niño Dios) o el “rey de los reyes” de todos los tiempos. Y el “Herodes” (¿venezolano o colombiano?) de Miraflores, quien se ha pretendido erigir también como un Rey, a quien hay que rendirle pleitesía y obediencia absoluta, porque si no, ordena a su jauría criminal, asesinar, torturar, reprimir, perseguir o encarcelar a quienes piensen distinto. O peor aún “pulverizar” como sea, a quienes osen disputarle su reemplazo en el poder (¡conspiradores!, grita histérico, para sacarlos del juego político). O al símil del Herodes genocida, de ordenar asesinar a niños, estudiantes y jóvenes -cuyas conductas irreverentes y de rebeldía contra su desgobierno- lo colocan contra la pared ante la vindicta nacional e internacional.

En el año 2007, un grupo de investigadores de una Universidad Hebrea, anunció el hallazgo de la tumba de Herodes, cerca de Jerusalén, pero todavía no hay elementos comprobatorios de que sea así. No vaya a ser que, por esas piruetas de los tiempos y cosmogonía universal, nos encontremos con el hallazgo de que, más bien, ese sátrapa de los pasajes crueles de la historia, resucitó en Venezuela y en la actualidad se hospedó en Miraflores. ¡Porque vaya a ver, son demasiadas las coincidencias!: El Herodes griego-romano de la época, por excesiva ambición de poder y celos que se lo arrebatasen, mandó a matar a casi todos los miembros de su familia, a una de sus esposas, a sus dos hijos y todos los niños de la inocencia de Belén. No tenía compasión con nadie. Y el Herodes contemporáneo colombo-venezolano no ha escatimado nada para “destruir” a quien huela disputarle el poder, sea viejo, adulto o un inocente niño (si son estudiantes, están ubicados en su prioridad, porque suenan a futuro, libertad y progreso) ¡Vamos a extirpar el mal de raíz!, vocifera a todo gañote mediático a cada rato).

Y la raíz de un país y la siembra de futuro anti-tiranía roja, está en su juventud. Los “ajusticiamientos” de niños, de jóvenes, de estudiantes; no pueden ser casuales (el niño y jóvenes del Táchira y los del Zulia y Mérida; son evidencias irrebatibles, todos con tiros de gracia en la cabeza). ¡El Herodes de Belén, resucito en el Miraflores de Venezuela! El niño de Dios huyó de Belén y conquistó al mundo entero y, la niña Venezuela luchará y luchará y triunfará sobre este Mefistófeles de mil caretas.






viernes, 27 de febrero de 2015

¿GOLPE?, ¡GOLPE AL ESTÓMAGO Y AL BOLSILLO!

Sí de “golpes” son expertos, no hay duda, que se debe señalar a los miembros de la cúspide de poder en Venezuela, cuando aquel 4F de 1992 ejecutaron un “golpe militar” contra el orden constitucional de la época (por cierto, fracasado). Después de ese tiempo, su paranoia “progolpista” siempre ha estado presente en círculo vicioso, como el Sísifo de la mitología griega, que fue condenado por los Dioses del Olimpo, a girar y girar alrededor de una enorme roca por toda la eternidad. Por eso las fastidiosas denuncias sobre “golpes” y “conspiraciones” de los altos enchufados que tienen a los venezolanos hasta la “coronilla”.

Pero a su vez, éstos cuestionados embriagados de poder por el poder mismo, los utilizan como instrumentos para intentar “quebrar” por la fuerza la “resistencia pacífica” de quienes piensen distinto. O peor, como es el asunto que nos ocupa en este escrito, para tapar mediáticamente, con mentiras y manipulaciones, sus funestas y desacertadas medidas en materia económica, social, política y contra la ética pública. Es decir, los severos “golpes” que le han propinado a los nacionales, especialmente en el estómago y a los “bolsillos” para lanzarlos al suelo del empobrecimiento, la ruina y a condiciones de vida miserable.

De esta manera observamos con asombro, los disparates de este desgobierno de Maduro para intentar colocarle un “parche” al enorme hueco fiscal y financiero (producto del derroche, corrupción e ineptitud gerencial) con los sucesivos cambios del valor de la moneda nacional con respecto al dólar, hasta aterrizar con lo de hoy, con tres tipos de cambios. Y en el cual uno de ellos, el famoso Simadi (Sistema Marginal de Divisas), se legaliza el “mercado libre” para comprar y vender dólares, pero que conserva las amarras de las restricciones y que mantiene apenas algunos diferenciales con respecto al valor del dólar en el “mercado negro” (por Bs 172-190 el “oficial” y por Bs 200 y más de esta cifra en el “mercado negro”). Y en base a estos montos se cotiza para la compra-venta de productos importados y mercancías de todo tipo.

De ahí el por qué mantenemos el records de los índices inflacionarios más altos del mundo y por ende los bolsillos y los salarios más deprimidos del planeta. Además de que este sistema encierra la truculencia de este desgobierno para amasar fortunas y corruptelas (a través de los Bancos del Estado) al comprar éstos dólares en el Simadi y los venden en el mercado paralelo (el diferencial es para ellos). La mampara con estos dislates de este desgobierno es la cacareada “guerra económica” o de que estamos siendo sometidos a graves amenazas “imperiales”. Y a las cuales -dice el tirano de Miraflores- hay que enfrentar con los “puños de hierro” (represión criminal) de la “revolución bolivariana” (¿de qué “revolución hablan?, ¡sí ésta tiene el sello del más absoluto fracaso!).

Pero, el otro problema de fondo se refiere a que este desgobierno raspó las ollas de los dólares, a través de los desafueros citados y los “regalos, donaciones, subsidios o convenios “chimbos” con distintos gobiernos de otros países, para crearse la aureola de una gran potencia petrolera y de liderazgo al estilo procubano “comunistoide”. El bajón de los precios del petróleo les hundió esta fantasía, pero a su vez, dejó a los excluidos sociales y clase media en peores condiciones; hasta de tener que optar por la condición miserable de “bachaqueros” para poder sobrevivir ante el empobrecimiento abismal y carencias de alimentos y medicinas; entre otros productos e insumos básicos para la vida.

Esa es la razón de las protestas sociales en la calle, la gente está padeciendo de graves penurias socio-económicas y las demandas populares son desoídas por este desgobierno del fracaso, la ineptitud y la corrupción a granel. Acude la tiranía a la represión criminal para intentar atajar se repita otro “caracazo” o, de que la fuerzas de la presión social lo obliguen a dimitir en aras de un cambio radical del rumbo de la nación, en un contexto de libertades socioeconómicas y democracia plena. ¡El pueblo soberano movilizado y organizado es el que exige y decide el futuro de todos!


miércoles, 25 de febrero de 2015

“TERRORISMO DE ESTADO” HAMBREADOR, CORRUPTO Y REPRESOR

Insistir sobre este tema podría generar opiniones controversiales -el seno de tirios y troyanos-, especialmente de rechazo por parte de los miembros de la élite de poder que desgobierna a Venezuela, pero es casi imposible sacudirnos de éste, sí el mismo se ha constituido en dilemático en relación en las oportunidades que tenemos o no; de proteger nuestra propias vidas y, más allá, de las condiciones y calidad de vida de los que habitamos esta Patria de profundas raíces libertarias. A sabiendas de que, el Estado como un todo, del cual se debería esperar protección integral (poderes públicos, leyes, códigos de conducta, instituciones, estamento policial y militar; poder mediático; entre otros componentes). Se ocupa, sin que nos quede ninguna duda; de hacer todo lo contrario de su naturaleza social o como lo establece la Constitución Nacional de la República. Es decir, aplica el concepto supra-cuestionado de diseñar y aplicar políticas de “Terrorismo de Estado que, afectan la sobrevivencia de millones y millones de personas, a través de la hambruna por escasez de productos básicos, la corrupción pública y la represión criminal contra quienes osen disentir.

Así el Nicolás de Miraflores aprendió de su tocayo el otrora Nicolás Maquiavelo, de cómo hacer para mantenerse en el poder cueste lo que cueste, no importándole nada ni nadie, ni siquiera la vida de quiénes él mismo (retórica de todos los días) dice defender (el “pueblo”, los “pobres”, la “Patria”…). La felicidad prometida del fracasado modelo del “Socialismo del Siglo XXI), se convirtió en todo lo contrario durante estos 16 años, de infierno económico, social, político y sobre todo ético. El propio lucifer pareció salir de las llamas que castiga el mal eternamente, personificado en los personajes del fallecido “Comandante Supremo” y, ahora, en su doblemente cuestionado heredero a dedo de Miraflores. Se trata, he ahí el problema de fondo, de que esas llamas del demonio, son ahora instrumentos luciferinos para castigar el estómago de los que tienen menos recursos para la sobrevivencia, saquear sin misericordia el erario público o criminalizar a aquellos que se oponen a estas fuerzas del mal, la ruina y el caos en que se encuentra hoy este bizarro país.

Y los testimonios sobran para apoyar con indicadores incuestionables lo que decimos: Crecimiento evidente de la pobreza extrema (cifras de la CEPAL); es decir mayor vida miserable para millones de nacionales, sin ninguna posibilidad de que puedan satisfacer sus necesidades básicas en alimentos, atención en salud, educación, vivienda, seguridad, empleo, salarios adecuados y servicios públicos. Mientras en paralelo, el Teniente Alejandro Andrade, Ex -Guardaespaldas del fallecido “Comandante Eterno” (por las “manos limpias” de la corrupción) amasó una fortuna de más 12 mil millones de dólares en un banco suizo y se codea hoy con multimillonarios del Primer Mundo en el Condado de Palm Beach, la Florida, EEUU. Y saben ustedes que, Maduro, en su más reciente periplo por varios países del mundo estaba “mendingando” 5 mil millones de dólares para intentar paliar la crisis fiscal y financiera que azota el país (¿?). Y lo más triste que, cuando todo lo dicho es denunciado por críticos, opositores o estudiantes contestatarios, la respuesta de esta Tiranía Roja es la represión brutal, los asesinatos a mansalva, las torturas o la cárcel (ahora, hasta niños son asesinados por las armas de la muerte/ caso dramático del estudiante de 14 años de Táchira)).

La solicitud de cambio, entonces, en un deber histórico y de verdadero orgulloso de ser venezolano (no entreguista al régimen cubano)…lo demás es contemplar el derrumbe completo de Venezuela, sin osar pasar a la lucha organizada, movilizadora, digna, ética y de innegable basamento constitucional… que debe arrojarnos positivamente al devenir de un país en libertad, democrático y próspero. ¡Qué abrazados de la poesía de Neruda, podamos decir luego!: “Sed del fuego, abrazadora multitud del estío/que construye un Edén con unas cuantas hojas, /porque la tierra de rostro oscuro no quiere sufrimientos/sino frescura o fuego, agua o pan para todos, /y nada debería dividir a los hombres/sino el sol o la noche, la luna o las espigas/”


lunes, 23 de febrero de 2015

¡ENTRE “TUMBAS” DE HAMBRE, HAMPA Y REPRESIÓN!

Es inadmisible e inaceptable de que los venezolanos estemos bajo la amenaza permanente de perder la vida en cada esquina, porque “si perdemos el chingo nos agarra el sin nariz”; es decir estamos a merced de perder la vida ante la escasez de alimentos y medicinas; el hampa infernal y ahora para colmo de los colmos en manos de los torturadores de la famosa “tumba” del Sebin o, por los disparos -a diestra y siniestra en cualquier calle- de los esbirros uniformados o no del régimen de Maduro. Es tan grave la situación que cuando salimos de nuestras casas, decimos a los miembros de la familia, ¡Qué Dios nos agarre confesados! Es pues, la realidad que pulveriza aquel “mundo de la felicidad” prometida por el Castro-chavo-madurismo. ¿O no?

De esta manera, ante la falta de dólares para garantizar las importaciones de alimentos y medicinas, cuya causalidad está en el fracaso del impositivo y corrupto modelo socio-económico centralista “cubanoide”, que destruyó al aparato productivo nacional y la libre oferta y demandas de mercancías y precios en el mercado, trayendo como consecuencia la brutal escasez que observamos y la hiperinflación que devora con creces el bolsillo de los indefensos consumidores venezolanos; se proyecta en esas imágenes vergonzosas que recorre el planeta de un país rico en riqueza petrolera, ahora convertido de súbito en mendigo o “bachaquero” para medio sobrevivir.

Y en paralelo el hampa, como jamás en la historia, está haciendo añicos las cifras rojas de records en el planeta con los asesinatos de coterráneos, la violencia irrefrenable y la cadena sin fin de robos, atracos y secuestros por todos lados. En esa metástasis del cuerpo social e institucional casi son imperceptibles algunas células sanas, que contribuya a contar con la esperanza de la sanación, porque este desgobierno se ha encargado de liberar masivamente a miles y miles de procesados por graves delitos, para usarlos como instrumentos de chantaje y generación de miedos, en aras de inmovilizar la indignación de las protestas en las calles de millones y millones de nacionales. Amén de tratar de esconder las pillerías de los “altos enchufados rojos rojitos” con sus actos escandalosos de corrupción con los ilícitos cambiarios, cuentas ocultas en bancos suizos o los hechos incuestionables de riquezas mal habidas, a los ojos de cualquier mundano.

Así mismo, en esa sincronía con el drama y crisis nacional, el desgobierno de Maduro, impotente para dar soluciones a las demandas populares y ante los demás estratos de la sociedad, recurre al manido truco de culpar a otros (al “imperio”, opositores…) o fragua (como lo está haciendo progresivamente) un “autogolpe” de claro perfil dictatorial y “goriloide”, bajo la tutela de los dos octogenarios “dictadorzuelos” de la Habana, cuya experiencia en estas lides data desde hace 56 años; acudiendo éste a la represión brutal de disidentes, encarcelándolos, torturándolos en la famosa “tumba” del Sebin o asesinándolos en cualquier rincón del país. El hilo constitucional está roto desde hace un buen rato por el régimen, cuyos miembros se encuentran desesperados para intentar escapar de las manos de la justicia internacional. Es sin duda, una huida escandalosa, cruel y criminal hacia adelante.

¡Amanecerá y veremos! Y con Neruda gritaremos a todo pulmón: “Ya no habrá sino todo el aire libre, /las manzanas llevadas por el viento, / el suculento libro en la enramada/ y allí donde respiren los claveles/ fundaremos un traje que resista/la eternidad de un beso victorioso/”

sábado, 21 de febrero de 2015

¡OCULTAS PERVERSIDADES DE LA TIRANÍA!


El caudillo fallecido de Barinas se encargó de dejar el mandado hecho, bajo las estrictas directrices de los dos caudillos octogenarios de la Habana, que han acumulado una larga experiencia de 56 años, para ocultar crueldades, perversiones, corruptelas y lo más genuino de las lecciones aprendidas del legendario Nicolás Maquiavelo y del sátrapa José Stalin, de cómo conservar el poder, aunque tenga “que llevarse por los cachos” a un sinnúmero de inocentes o, disidentes con pensamiento distinto y plural: “No nos importa nada”, decía histérico el “Comandante Intergaláctico”. Y el actual heredero del poder (cuya masa gris está en duda, en su afán imposible de superar a su mentor), repite las palabras de Hitler contra los judíos: “arrancaremos el mal de raíz”, para justificar la brutalidad represiva contra los nacionales o, para trasladar la culpa a terceros por su bestialidad en la aplicación de medidas hambreadoras en el área socio-económica.

En ese contexto, luce más clara la direccionalidad que le imprimió el caudillo “militaroide” hoy ausente de la vida terrenal, para tratar de ocultarle al mundo las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, al apartar a Venezuela de los organismos internacionales que norman y vigilan sobre esta materia, so pena de la aplicación de las medidas sancionatorias correspondientes, al país que se salga del carril establecido. Sin duda, el modelo “cubanoide” ya se estaba imponiendo con habilidad pasmosa: nada menos que en la tierra libertaria del Padre de la Patria, Simón Bolívar.

De ahí el por qué el desgobierno “Castro-chavo-madurista” asesina, tortura, encarcela y reprime con saña endemoniada a los estudiantes que manifiestan pacíficamente o, simplemente expresan su inconformidad con el actual régimen dictatorial. O la explicación de la existencia de la “Tumba” de las torturas en los predios del Sebin en Caracas (cuyas víctimas hoy son estudiantes). O el porqué el lanzamiento de excremento humano en las celdas de la cárcel militar de “Ramo Verde”, adónde se encuentra privados de su libertad Leopoldo López, el Ex-- Alcalde Ceballos, el Gral. Baduel y ahora el Alcalde de Caracas, Antonio Ledezma; entre otros. ¡El mundo entero se encuentra boquiabierto ante tanta crueldad y perversión anti-humana! ¡Personajes históricos, parlamentos y gobiernos del mundo ya se han pronunciado y expresado su condena ante estas violaciones descaradas de los DDHH en Venezuela!

Paralelamente, la CEPAL, con cifras demoledoras en la mano, deja caer sobre la mesa del escenario internacional un diagnóstico actualizado sobre el crecimiento abismal de la “pobreza extrema” en Venezuela, en comparación con años anteriores y ante otros países de América Latina. ¿Cómo se explica este desastre de la gestión del desgobierno rojo rojito, que ha contado con mil millonarios recursos proveniente de la riqueza petrolera, para salir del foso de la pobreza? Las causas son obvias: pésima gerencia, corrupción, despilfarro, ineptitud y burocratismo. El default económico está a la vuelta de la esquina, porque este desgobierno no pega una en materia de sanas políticas fiscales, monetarias, productivas, control de la escasez, devaluaciones e inflación (bajón de los precios del petróleo) y, porque, en fin, el modelo “cubanoide” ha sido un absoluto fracaso en la misma Cuba y aquí en Venezuela ¿Quién lo duda?

Y para colmo, el mundo también ha mirado con asombro las ocultas cuentas bancarias en bancos suizos (más de 12 mil millones de dólares a nombre del guardaespaldas de Chávez, Alejandro Andrade y más de 14 mil millones de dólares a nombre de instituciones venezolanas. Quedan las interrogantes mundanas o no muy mundanas para estos casos: ¿Financiar operaciones ocultas “antiimperialiales”? ¿Modalidad de reparto para prácticas de corrupción?... ¿De qué se trata, sí Maduro anduvo por el mundo solicitando préstamos en “dinero fresco” (cinco mil millones de dólares) para atender una situación de emergencia económica?

¡Oh Neruda!, para concluir este escrito: “Nadie sabrá que sólo fue la delicadeza/construyendo cristales duros como ciudades/y que la sangre abría túneles desdichados/sin que la monarquía derribara el invierno/”

jueves, 19 de febrero de 2015

¡LIBERTAD PARA LEOPOLDO LÓPEZ Y TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!

No me encuentro entre los que se identifican con mesías para que enfrenten las calamidades sociales y aporten soluciones mágicas a los problemas colectivos, porque los pueblos han recibido demasiadas decepciones y frustraciones en el transcurrir del tiempo, al transformarse algunos de estos caudillos -cuales dioses del olimpo- en seres omnipotentes, soberbios, crueles, represores… ¡sordos y mudos ante el clamor popular!
Pero, ¡la historia registra tantos casos! De situaciones especiales o momentos políticos en la que ciertos personajes audaces, se montan en la ola de las necesidades sentidas y demandas populares, que los conducen asumir roles de líderes absolutamente identificados con el alma y sentimiento nacional de sus pueblos. Y sin duda, ese es el caso de Leopoldo López en Venezuela. Que por la torpeza política de la élite roja que desgobierna (al meterlo preso sin pruebas y justificación alguna) lo catapultó al convertirlo en una especie de líder épico requerido, especialmente entre los jóvenes; al trascender mucho más allá de las fronteras nacionales, al ser observado su hazaña política con increíble simpatía por todos los pueblos del mundo entero.

El Castro-Madurismo y sus congéneres de la incondicionalidad del dogma “comunistoide” sólo se encargan de repetir la receta de siempre cuando se sienten acorralados por las crisis socio-económicas y el descontento popular: echarle la culpa a terceros ante su incompetencia para enfrentarlas (el “imperio”, una “conspiración fascista” o el “luciferino “capitalismo” que –supuestamente- nos le da tregua ante su cacareado y fracasado “socialismo del mar de la felicidad eterna”)…Y otros “disparates” que, sólo existen en la mente de los dos viejos octogenarios autocráticos que desgobiernan a Cuba desde hace 56 años. O peor aún, para el caso de Venezuela: en el mundo irreal de un “ilegítimo” inmaduro y analfabeta funcional. O de un “capitancito de uniforme verde”, cuyos recuerdos en los corrillos populares, es la de un “roba gallinas” en Monagas.

Sin duda, con maestría envidiable en el juego del ajedrez político, Leopoldo López le ha metido un “jonrón político” a esta casta burocrática de la corrupción roja. Con las bases llenas y el estadio repleto hasta más no poder, ante una multitud emocionada que lo ovaciona y comprende la magnitud de su desprendimiento personal. En el contexto de un mensaje de trasfondo del sacrificio individual en aras de los intereses del país y, por consiguiente, de todos los venezolanos que claman por libertad, democracia, justicia, Estado de derecho, pluralismo, trabajo productivo y ética en el desempeño público; poderes públicos independientes, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión e información y del cese ya de la entrega grosera e inaceptable de la soberanía nacional a Cuba y a China.

Amén por supuesto, de un ¡basta ya! ante la escasez de alimentos y medicinas. O de los asesinatos de venezolanos sin culpables. O del aumento desproporcionado de los índices inflacionarios a magnitudes astronómicas. O de las devaluaciones que destrozan los salarios de los trabajadores. O del cierre de empresas y comercios para aumentar el desempleo. O de la corrupción galopante sin delincuentes de “cuello rojo” procesados. O del “Sole mío” del negocio del narcotráfico. O la falta grave de divisas para las importaciones de bienes y servicios. O del caos nacional y ruina del país… ¡qué lista tan larga!

Leopoldo López, al símil del ejemplo de Mandela o de Gandhi, pareciera contar con la alfombra roja que desde la cárcel lo llevarían directo a ocupar la silla de Miraflores. Contando en este caso, con el concurso mayoritario del voto del pueblo, a través de algunos de los “atajos democráticos” previsto en la actual Constitución Nacional de Venezuela (renuncia, nuevas elecciones o una constituyente). En paralelo, hay un fenómeno social de un despertar asombroso del pueblo venezolano, que puede convertirse en un tsunami social sin precedentes, que grita a todo pulmón y sin miedo por un cambio radical en la conducción del país. ¿Alguien lo duda? ¡Historia viva!
**Este texto lo escribí (con pocas correcciones de forma hoy) hace exactamente un año…mantiene total vigencia.

lunes, 16 de febrero de 2015

CULTO A LA PERSONALIDAD Y “MILITARISMO”

Si algo manejó con maestría y paranoia el fallecido “Comandante Intergaláctico” fue el culto a la personalidad hacia él mismo, lo cual lo enmascaraba con sus supuestos actos épicos y de haber labrado por años el asalto al poder por la fuerza de las armas, cuyo corolario se tradujo en el fracasado Golpe Militar del 4F de 1992, que por cierto Maduro y acólitos del mundo militar y no pocos civiles, celebran con bombos y platillos cada año, con los recursos del Estado venezolano.

Chávez ya al final de su vida, insistió a través de sus peroratas mediáticas con la tesis de la obediencia plena (de sus súbditos, dice uno), como una manera estratégica de conservar el poder como sea. Es decir la aplicación de la doctrina militar al mundo civil, adonde unos pocos mandan y otros obedecen sin chistar, así sea para tapar las vagabunderías de las corruptelas, el clientelismo ocioso partidista, los fondos ocultos en bancos suizos; las operaciones encubiertas para garantizarse apoyos incondicionales de desgobiernos de otros países o, para facilitar los negocios y reparto dividendos ilícitos del narcotráfico, entre los miembros del famosos “cartel de los soles” (según las últimas investigaciones de la DEA y denuncias públicas del Gobierno de EEUU).

De los Castro, el caudillo de Sabaneta, asimiló y aplicó la tesis de la “guerra asimétrica”. Por eso lo cambio todo en el campo militar para que las llamadas “milicias”, “colectivos” y sargentería adoctrinada, pasaran a tomar decisiones y se convirtieran en los ejes del poder de fuego y violación de los DDHH contra disidentes y ciudadanos comunes; dejando a los componentes de formación profesional como simples “jarrones chinos”, sin posibilidad de la defensa y respeto de lo establecido en la vigente Constitución Nacional, en lo que respecta a los valores y principios libertarios y democráticos. Una mala copia de la vieja usanza del fracasado modelo “comunistoide”, que rige desde la Habana y ahora también en conchupancia, con el actual huésped del palacio de Miraflores de Venezuela.

En este orden, esa mezcla demoniaca entre el culto a la personalidad a Chávez (¿y ahora también a Maduro?) con ese rancio “militarismo” parecieran controlar la situación y el poder absoluto en Venezuela. No obstante, desde las propias entrañas de cada rincón del país, se acentúa la capacidad de resistencia cívica, pacífica y democrática de los ciudadanos de a pie, ante el drama infernal de la escasez, la hiperinflación, las devaluaciones de la moneda nacional ante el dólar; la inseguridad, el desempleo, deterioro de la atención en salud y el caos que genera los pésimos servicios públicos…

Así mismo, más del 80% de la población rechaza al desgobierno de Maduro, según las cifras de las últimas encuestas nacionales. ¡La mayoría de los venezolanos no quieren ver a Maduro ni en pintura. ¡Amanecerá y veremos! ¡Viva la libertad!