Los que se aferran a dogmas ideopolíticos (con una mezcla de negocios oscuros e inconfesables) son por naturaleza social contrarios al diálogo, al debate de ideas, a la aceptación de las críticas y a reconocer que hay personas que piensan distintos a ellos. Por eso, son muy pocas las diferencias entre el dogma fundamentalista sustentado por los miembros de ISIS, la Farc de Colombia, el “castrismo” cubano o los chavo-maduristas de Venezuela. Aunque mantienen en común el pragmatismo de aferrarse a los métodos y procedimientos “terroristas” (incluyendo al “terrorismo estado”) para despachar a otro mundo a los que consideran sus enemigos en las esferas de las ideas o, de peligrosos opuestos en la lucha por el poder y espacios de dominio geopolítico. Tampoco mantienen límites éticos a la hora de amasar como sea capitales, instrumentos para la muerte o en el negocio del narcotráfico para los mismos fines y enriquecimiento privilegiado de los miembros de la élite de vanguardia. En consecuencia sólo “dialogan” con los de la acera del frente (demócratas, por ejemplo), sí ello le permite avanzar hacia la conquista de objetivos y metas en esa direccionalidad predeterminada.
En ese sentido, no debe sorprendernos la histeria desatada por los miembros de las castas de poder cívico-militar en Venezuela, por la reubicación de unos cuadros con los perfiles de un Bolívar “chimbo” y del fallecido “comandante intergaláctico”, ante instrucciones de la nueva directiva de la Asamblea Nacional, en representación de la mayoría del pueblo venezolano (recordar la paliza electoral infringida el 6D a la tiranía dogmática del cacareado “Socialismo del Siglo XXI”). Porque el dogma inculcado por el castro-chavo-madurismo es la defensa a ultranza de la fracasada “Revolución”, sin importar que la gente pase hambre, los niños y ancianos no tengan medicamentos para la vida, millones de nacionales tengan que calarse interminables colas por un mendrugo de pan o, todos tengamos que esperar de brazos cruzados el “tiro de gracia” ante una delincuencia criminal desbordada. La lógica de la realidad y la verdad le anteponen la lógica cuestionada del dogmatismo ideopolítico “comunistoide”. Por eso (por ejemplo), ante el estupor del mundo, la diputada Tania Díaz (Psuv) afirmó: “ante la verdad de la realidad, primero la verdad de la revolución”.
También para la cúpula de poder en Venezuela, el antidiálogo y las posturas antidemocráticas se constituyen en esencia su razón de existir, de conservar el poder como sea, de mantener sus privilegios ostentosos, de continuar medrando de los recursos públicos y la riqueza petrolera o, de los suculentos dividendos que le proporciona el gran negocio del narcotráfico (léase sobre los altos enchufados rojos rojitos y narco-sobrinos de Cilia investigados por la DEA y Tribunales de EEUU). Cerrarse al diálogo con la oposición democrática le pondría freno (estrategia oficialista) a ser investigados por los diputados de la nueva Asamblea Nacional. Se juegan el todo o nada, a nombre de la “Patria”, “La “Revolución”, “El pueblo”, “La soberanía nacional”…
El contenido de la Constitución Nacional es echado a la basura, en relación a principios y normativas expresas: el derecho consagrado de respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos en cuanto a alimentación, salud, seguridad personal y calidad de vida. O en definitiva, cuando la gestión de gobierno no resulta positivo a los intereses colectivos, los ciudadanos tienen el pleno derecho constitucional de buscar una salida pacífica y democrática de cambiar a la actual y fracasada “oligarquía institucional roja rojita” y a su infernal modelo socio-económico totalitario.
viernes, 8 de enero de 2016
miércoles, 6 de enero de 2016
LA AGONÍA DE LA TIRANÍA
El parapeto dictatorial monstruoso montado por el fallecido “Comandante Intergaláctico” y su hoy heredero fracasado de Miraflores, está sin duda llegando a su fin, porque todo se ha venido derrumbando como un castillo de naipes. Salvo -una que otro pataleo de agonía- del régimen que se niega a morir. Es así, como quedó para el museo de la historia las parafernalias rimbombantes de aquellos circos mediáticos de los famosos “Aló Presidente”, cuando el caudillo “militaroide” de Sabaneta anunciaba los famosos “ejes estratégicos” de su fantasiosa revolución, cuyos resultados son en el presente el hazmerreír del mundo.
El “eje político” para la construcción de la “democracia bolivariana”. La única dizque “democracia construida” fue para los boliburgueses, altos enchufados corruptos y narcosoles, quienes han hecho los que le ha dado la gana con el erario público, la riqueza petrolera y el lavado de dólares; fuentes inagotables de enriquecimiento ilícito y acumulación de capitales en bancos de Europa, EEUU y América Latina. Para el pueblo de a pie, clase media y burguesía nacional: represión, torturas, cárcel, hostigamiento y hasta asesinatos; una dictadura pues.
El “eje económico” (“modelo productivo”, “humanista”, “sustentable” y “diversificado”), sólo se quedó en el anuncio de la retórica vacía. Nunca se hizo realidad. Quebraron el aparato productivo nacional y se aferraron a las importaciones para los negocios oscuros y el latrocinio. La deshumanización es lo que ha privado: “pobreza crítica” de millones de nacionales que se ha incrementado aceleradamente, la escasez infernal de alimentos y medicinas, los altísimos precios de todos los productos y servicios y, el desempleo que mantiene en vilo la calidad de vida de los nacionales. Amén de las devaluaciones sucesivas de la moneda nacional, la carencia e incremento desmesurado del valor cambiario del dólar. El bajón de los precios del petróleo, deslave de las reservas monetarias, déficit abismal del crecimiento económico y el derrumbe estrepitoso del modelo económico totalitario “socialista” que jamás fue ni “sustentable”, ni “diversificado”.
El “eje social”. Ídem del “eje económico” con el añadido del aumento inimaginable de la injusticia social, con ese cuadro dramático y desgarrador de millones y millones de excluidos de cola en cola o, de un sistemático deambular diario para tratar de acceder a productos y servicios para la vida. La metas de reducción de la pobreza se invirtieron más bien hacia la sobrevivencia humana, peor que los dramas sociales de las guerras en Siria, Afganistán o Irak. A los trabajadores se les mantiene con salarios de hambre y apenas sobreviven.
El “eje territorial” para la supuesta “desconcentración del poder” y el “desarrollo equilibrado”. También se hizo todo lo contrario: se concentró el poder absoluto en manos del caudillo fallecido o del hoy pichón de caudillo de Miraflores (dependencia de todos los poderes públicos del poder ejecutivo, leyes habilitantes y demás yerbas del muestrario totalitario). Apareció con más fuerza el desequilibrio y el anti-desarrollo a lo largo y ancho del país. Y las regiones (incluyendo la región capital) hoy están menos desarrollada y con más desequilibrios de poder que nunca.
El “eje internacional” (“fortalecer la soberanía” y el “mundo pluripolar”). No somos un país soberano porque hoy somos un país dependiente políticamente de la tiranía castrista y en el plano económico de China y Rusia. El “antimperialismo gringo” y contra el mundo occidental ha sido la “hoja de parra” para entregar la soberanía nacional a los países mencionados (firmas a largo plazo de convenios leoninos y entreguistas). La retórica de la tiranía sobre la defensa a ultranza de la “soberanía nacional”, es para esconder sus graves delitos de lesa humanidad, con la violación descarada de los derechos humanos de los venezolanos.
Con el triunfo político-electoral del 6D, la oposición democrática abrió las compuertas para desmontar los monstruosos parapetos para-institucionales y contra la Constitución Nacional, que a lo largo de 17 años, ha cabalgado la ignominia del neofascismo castro-chavo-madurista ( o “Socialismo del Siglo XXI”). ¡La tiranía agoniza: debemos empujarla para que termine de morir!
El “eje político” para la construcción de la “democracia bolivariana”. La única dizque “democracia construida” fue para los boliburgueses, altos enchufados corruptos y narcosoles, quienes han hecho los que le ha dado la gana con el erario público, la riqueza petrolera y el lavado de dólares; fuentes inagotables de enriquecimiento ilícito y acumulación de capitales en bancos de Europa, EEUU y América Latina. Para el pueblo de a pie, clase media y burguesía nacional: represión, torturas, cárcel, hostigamiento y hasta asesinatos; una dictadura pues.
El “eje económico” (“modelo productivo”, “humanista”, “sustentable” y “diversificado”), sólo se quedó en el anuncio de la retórica vacía. Nunca se hizo realidad. Quebraron el aparato productivo nacional y se aferraron a las importaciones para los negocios oscuros y el latrocinio. La deshumanización es lo que ha privado: “pobreza crítica” de millones de nacionales que se ha incrementado aceleradamente, la escasez infernal de alimentos y medicinas, los altísimos precios de todos los productos y servicios y, el desempleo que mantiene en vilo la calidad de vida de los nacionales. Amén de las devaluaciones sucesivas de la moneda nacional, la carencia e incremento desmesurado del valor cambiario del dólar. El bajón de los precios del petróleo, deslave de las reservas monetarias, déficit abismal del crecimiento económico y el derrumbe estrepitoso del modelo económico totalitario “socialista” que jamás fue ni “sustentable”, ni “diversificado”.
El “eje social”. Ídem del “eje económico” con el añadido del aumento inimaginable de la injusticia social, con ese cuadro dramático y desgarrador de millones y millones de excluidos de cola en cola o, de un sistemático deambular diario para tratar de acceder a productos y servicios para la vida. La metas de reducción de la pobreza se invirtieron más bien hacia la sobrevivencia humana, peor que los dramas sociales de las guerras en Siria, Afganistán o Irak. A los trabajadores se les mantiene con salarios de hambre y apenas sobreviven.
El “eje territorial” para la supuesta “desconcentración del poder” y el “desarrollo equilibrado”. También se hizo todo lo contrario: se concentró el poder absoluto en manos del caudillo fallecido o del hoy pichón de caudillo de Miraflores (dependencia de todos los poderes públicos del poder ejecutivo, leyes habilitantes y demás yerbas del muestrario totalitario). Apareció con más fuerza el desequilibrio y el anti-desarrollo a lo largo y ancho del país. Y las regiones (incluyendo la región capital) hoy están menos desarrollada y con más desequilibrios de poder que nunca.
El “eje internacional” (“fortalecer la soberanía” y el “mundo pluripolar”). No somos un país soberano porque hoy somos un país dependiente políticamente de la tiranía castrista y en el plano económico de China y Rusia. El “antimperialismo gringo” y contra el mundo occidental ha sido la “hoja de parra” para entregar la soberanía nacional a los países mencionados (firmas a largo plazo de convenios leoninos y entreguistas). La retórica de la tiranía sobre la defensa a ultranza de la “soberanía nacional”, es para esconder sus graves delitos de lesa humanidad, con la violación descarada de los derechos humanos de los venezolanos.
Con el triunfo político-electoral del 6D, la oposición democrática abrió las compuertas para desmontar los monstruosos parapetos para-institucionales y contra la Constitución Nacional, que a lo largo de 17 años, ha cabalgado la ignominia del neofascismo castro-chavo-madurista ( o “Socialismo del Siglo XXI”). ¡La tiranía agoniza: debemos empujarla para que termine de morir!
viernes, 18 de diciembre de 2015
¡SIN DERECHO A LA VIDA: NI ALIMENTOS, NI MEDICINAS!
Mientras las mafias rojas rojitas de poder se cocinan en sus propias salsas de las mentiras, manipulaciones, chanchullos, perversidades y perdida absoluta de las nociones básicas de ética, valores y principios…el país anda como un barco sin rumbo, cuya caída abrupta y estrepitosa al abismo es cuestión de poco tiempo, si no hay un cambio rápido de direccionalidad en materia económica, social, política, institucional y ética. Esto último, con sabiduría envidiable, fue lo que exigieron las mayorías nacionales al depositar su voto democrático por el cambio en contra del modelo fracasado del “castro-chavo-madurismo” y sus incondicionales tarifados.
Todos los analistas y organismos internacionales en las materias indicadas, han mostrado con cifras irrefutables la profundidad del caos y desastre en que se encuentra Venezuela en los actuales momentos. La peor y más grave crisis en toda su historia. Y cuyo parangón con todos los países del mundo, mantiene anonadados a los más conspicuos líderes del planeta, porque se debe estar cerca de romper los límites establecidos por los records Guinness en cataclismos socio-económicos mundiales (escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos; hiper-inflación, índices de violencia y criminalidad, decrecimiento económico, devaluaciones de la moneda nacional, pérdida acelerada de las reservas monetarias, quiebra del aparato productivo nacional, déficit muy alto de dólares para las importaciones, endeudamiento interno y externo gigantesco; entre otros). Amén de los bajones en los precios del petróleo (fuente casi única de financiamiento y acumulación de riqueza nacional).
Por los mensajes en medios de comunicación (prensa, radio y televisión), los contactos en la calle y con familiares y amigos, es posible identificar y sentir la gravedad de la crisis nacional: mucha gente está sufriendo los rigores antihumanos de la falta de alimentos y medicinas para la vida. No es una falacia que Venezuela se encuentra en el umbral de solicitar apoyo y ayuda humanitaria ante el mundo. Son incontables los casos de personas que por testimonios directos e indirectos -se ha sabido- han perdido la vida, por no hallar los medicamentos, insumos o, por no contar con los equipos de la medicina moderna en los centros asistenciales del país. Los trabajadores de la salud a gritos públicos, protestas o por declaraciones a los medios han dado pruebas de que personas con enfermedades crónicas, requerimientos de cirugías de urgencia o con múltiples padecimientos de salud, no han recibido la atención médica adecuada, por la falta de los recursos básicos en los establecimientos públicos de salud. Verbigracia la “fuga obligada” de personal médico a otros países ante la falta de instrumentos de trabajo para salvar vidas o por la carencia de incentivos salariales y de otros beneficios para cumplir con decencia mínima con sus labores profesionales en el campo de la medicina. ¡Algún día saldrán a la luz las cifras y los testimonios escritos sobre este gravísimo drama humano y social, que se constituyen en crímenes de lesa humanidad!
Los sufrimientos y pérdida del derecho a la salud y a la vida no pueden seguir sucediendo en uno de los países potencialmente más ricos de la tierra. Atender con urgencia y legislar con premura sobre el particular son algunas de las tareas del nuevo Parlamento del Cambio que se instala el 5 de enero. Los retos y desafíos son enormes, porque ya sabemos que para ello habrá que enfrentar con firmeza a las castas de mafiosos que han destruido la calidad de vida de todos los venezolanos. No hay vuelta atrás: ¡vida en democracia o la muerte segura en dictadura “comunistoide”!
Todos los analistas y organismos internacionales en las materias indicadas, han mostrado con cifras irrefutables la profundidad del caos y desastre en que se encuentra Venezuela en los actuales momentos. La peor y más grave crisis en toda su historia. Y cuyo parangón con todos los países del mundo, mantiene anonadados a los más conspicuos líderes del planeta, porque se debe estar cerca de romper los límites establecidos por los records Guinness en cataclismos socio-económicos mundiales (escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos; hiper-inflación, índices de violencia y criminalidad, decrecimiento económico, devaluaciones de la moneda nacional, pérdida acelerada de las reservas monetarias, quiebra del aparato productivo nacional, déficit muy alto de dólares para las importaciones, endeudamiento interno y externo gigantesco; entre otros). Amén de los bajones en los precios del petróleo (fuente casi única de financiamiento y acumulación de riqueza nacional).
Por los mensajes en medios de comunicación (prensa, radio y televisión), los contactos en la calle y con familiares y amigos, es posible identificar y sentir la gravedad de la crisis nacional: mucha gente está sufriendo los rigores antihumanos de la falta de alimentos y medicinas para la vida. No es una falacia que Venezuela se encuentra en el umbral de solicitar apoyo y ayuda humanitaria ante el mundo. Son incontables los casos de personas que por testimonios directos e indirectos -se ha sabido- han perdido la vida, por no hallar los medicamentos, insumos o, por no contar con los equipos de la medicina moderna en los centros asistenciales del país. Los trabajadores de la salud a gritos públicos, protestas o por declaraciones a los medios han dado pruebas de que personas con enfermedades crónicas, requerimientos de cirugías de urgencia o con múltiples padecimientos de salud, no han recibido la atención médica adecuada, por la falta de los recursos básicos en los establecimientos públicos de salud. Verbigracia la “fuga obligada” de personal médico a otros países ante la falta de instrumentos de trabajo para salvar vidas o por la carencia de incentivos salariales y de otros beneficios para cumplir con decencia mínima con sus labores profesionales en el campo de la medicina. ¡Algún día saldrán a la luz las cifras y los testimonios escritos sobre este gravísimo drama humano y social, que se constituyen en crímenes de lesa humanidad!
Los sufrimientos y pérdida del derecho a la salud y a la vida no pueden seguir sucediendo en uno de los países potencialmente más ricos de la tierra. Atender con urgencia y legislar con premura sobre el particular son algunas de las tareas del nuevo Parlamento del Cambio que se instala el 5 de enero. Los retos y desafíos son enormes, porque ya sabemos que para ello habrá que enfrentar con firmeza a las castas de mafiosos que han destruido la calidad de vida de todos los venezolanos. No hay vuelta atrás: ¡vida en democracia o la muerte segura en dictadura “comunistoide”!
jueves, 10 de diciembre de 2015
¿DIÁLOGO, RENUNCIA O REVOCATORIO?
Venezuela está atravesando por una situación realmente dramática en el campo económico, social, político, institucional y ético; sí colocamos los oídos en la calle, las encuestas de opinión y de los mejores analistas nacionales e internacionales sobre estos temas. Lo cual, sin duda, nos conduce a analizar y hacer reflexiones dirigidas a dar respuestas y posibles orientaciones ante el descalabro del modelo totalitario castro-chavo-madurista en el país y, al papel estelar positivo que podría asumir la triunfante oposición democrática venezolana.
Con respecto a la direccionalidad estratégica del diálogo, ésta se encuentra con el muro infranqueable (hasta ahora) que colocan los protagonistas del fracaso (Maduro, Diosdado y otros). Cuyo fundamentalismo ideopolítico y dogmatismo, está impidiendo la aplicación de cualquier mecanismo de diálogo que permita llegar a acuerdos, pese al disenso doctrinario. O mejor, están tan metidos en el lodo de tantos desafueros, corruptelas y compromisos con los turbios intereses inter-castas de poder que, al parecer, están decididos en atrincherarse en los pocos espacios de maniobras politiqueras que les quedan ¿por ejemplo, con los posibles nombramientos apresurados de magistrados incondicionales en el TSJ?)
Por eso, sin rubor alguno, Maduro, gritó histérico: “No aceptaré ley de amnistía alguna u otra ley proveniente de la derecha apátrida”. Y de seguidas, direcciona sus ataques, en contra de los trabajadores y gente de a pie (¿”malagradecidos”?) que votó en contra de su desastroso proyecto de la escasez, hiperinflación, violencia e inseguridad, quiebra de empresas y comercios, desempleo, represión y cárcel contra disidentes y ciudadanos críticos; corrupción y mafias de toda laya (incluyendo las del narcotráfico) e, ineptitud gerencial en su máxima expresión. Maduro, incluso, ante el mandato de las mayorías nacionales (112 diputados opositores vs 51 del oficialismo) y recomendaciones de varios gobiernos del mundo (hasta Rusia y China) e instancias internacionales para la convocatoria al diálogo con la oposición; sigue dando la espalda y de no escuchar a nadie. ¡Ciego, sordo y soberbio!
Desde sectores de la oposición, ciudadanos activos y del propio seno del Psuv (cómo una opción salomónica), le está pidiendo que renuncie y que deje el campo libre a una salida política e institucional pacífica, constitucional y democrática. Sería, sin duda, una salida honrosa, digna y menos costosa para los supremos intereses del país. Se evitaría un cuadro complejo de enfrentamientos inútiles y hasta de posibles escenarios de violencia sociopolítica desenfrenada. Preservaría el Psuv, en gran medida su fuerza política (42%, según lo que arrojó las elecciones parlamentarias) y daría pie a un proceso de reconstrucción de sus praxis sociopolítica ante el país. A vuelo de pájaro, sería la opción menos dramática. No obstante, para Maduro y Diosdado que se arropan con los mantos de tiranos y cierto poder de las bayonetas, para preservar el poder y privilegios “como sea”, esta salida les parece lejana y no se encuentra entre sus opciones y, mucho menos entre los narco-soles (¿y a los Castros sí?)
El revocatorio (como lo establece la Constitución Nacional) pareciera ser la salida más compleja y producto de un largo proceso sociopolítico y socio-institucional, que las mayorías desesperadas y agobiadas por los padecimientos socio-económicos no estarían dispuestas (por ahora a esperar), so pena se repita otro “Caracazo” o gigantescos tsunamis sociales que lo arrasen todo y, cunda más aún el caos y la anarquía prevalente en esta Venezuela tormentosa del presente. ¿Caldo de cultivo, entonces, para una salida “gorila-militar”, con el cuento de imponer el orden? ¿Usted, amigo, qué opina?
Con respecto a la direccionalidad estratégica del diálogo, ésta se encuentra con el muro infranqueable (hasta ahora) que colocan los protagonistas del fracaso (Maduro, Diosdado y otros). Cuyo fundamentalismo ideopolítico y dogmatismo, está impidiendo la aplicación de cualquier mecanismo de diálogo que permita llegar a acuerdos, pese al disenso doctrinario. O mejor, están tan metidos en el lodo de tantos desafueros, corruptelas y compromisos con los turbios intereses inter-castas de poder que, al parecer, están decididos en atrincherarse en los pocos espacios de maniobras politiqueras que les quedan ¿por ejemplo, con los posibles nombramientos apresurados de magistrados incondicionales en el TSJ?)
Por eso, sin rubor alguno, Maduro, gritó histérico: “No aceptaré ley de amnistía alguna u otra ley proveniente de la derecha apátrida”. Y de seguidas, direcciona sus ataques, en contra de los trabajadores y gente de a pie (¿”malagradecidos”?) que votó en contra de su desastroso proyecto de la escasez, hiperinflación, violencia e inseguridad, quiebra de empresas y comercios, desempleo, represión y cárcel contra disidentes y ciudadanos críticos; corrupción y mafias de toda laya (incluyendo las del narcotráfico) e, ineptitud gerencial en su máxima expresión. Maduro, incluso, ante el mandato de las mayorías nacionales (112 diputados opositores vs 51 del oficialismo) y recomendaciones de varios gobiernos del mundo (hasta Rusia y China) e instancias internacionales para la convocatoria al diálogo con la oposición; sigue dando la espalda y de no escuchar a nadie. ¡Ciego, sordo y soberbio!
Desde sectores de la oposición, ciudadanos activos y del propio seno del Psuv (cómo una opción salomónica), le está pidiendo que renuncie y que deje el campo libre a una salida política e institucional pacífica, constitucional y democrática. Sería, sin duda, una salida honrosa, digna y menos costosa para los supremos intereses del país. Se evitaría un cuadro complejo de enfrentamientos inútiles y hasta de posibles escenarios de violencia sociopolítica desenfrenada. Preservaría el Psuv, en gran medida su fuerza política (42%, según lo que arrojó las elecciones parlamentarias) y daría pie a un proceso de reconstrucción de sus praxis sociopolítica ante el país. A vuelo de pájaro, sería la opción menos dramática. No obstante, para Maduro y Diosdado que se arropan con los mantos de tiranos y cierto poder de las bayonetas, para preservar el poder y privilegios “como sea”, esta salida les parece lejana y no se encuentra entre sus opciones y, mucho menos entre los narco-soles (¿y a los Castros sí?)
El revocatorio (como lo establece la Constitución Nacional) pareciera ser la salida más compleja y producto de un largo proceso sociopolítico y socio-institucional, que las mayorías desesperadas y agobiadas por los padecimientos socio-económicos no estarían dispuestas (por ahora a esperar), so pena se repita otro “Caracazo” o gigantescos tsunamis sociales que lo arrasen todo y, cunda más aún el caos y la anarquía prevalente en esta Venezuela tormentosa del presente. ¿Caldo de cultivo, entonces, para una salida “gorila-militar”, con el cuento de imponer el orden? ¿Usted, amigo, qué opina?
miércoles, 9 de diciembre de 2015
¡HISTORIA ESCRIBEN PUEBLOS, NO TIRANOS!
Chávez y su heredero Maduro, pretendieron borrar de un plumazo la historia heroica del pueblo venezolano en su lucha constante por la libertad, democracia y bienestar, queriendo suplantarla por sus guiñapos totalitarios, corruptelas, perversidades criminales, caos socioeconómico y entreguismo cínico en los brazos del régimen dictatorial cubano y a los “imperios” de China y Rusia. Con las recientes elecciones parlamentarias, el tiro les salió por la culata, porque el pueblo expresó mayoritariamente su descontento e indignación, otorgándole un triunfo contundente a la oposición democrática, la cual logró una mayoría calificada con 112 diputados vs 51 del “oficialismo” (faltan todavía resultados sobre varios diputados en reñida disputa).
Así mismo, pese al ventajismo descarado (todo el Estado nacional contra el pueblo), poder mediático, recursos financieros indeterminados para comprar “conciencia”, “guerra sucia” (de que la oposición quitaría beneficios sociales a los sectores más excluidos y a los trabajadores), planes criminales de los colectivos armados y demás mentiras; hasta en las zonas más emblemáticas del “chavismo”, éste recibió una paliza electoral monumental (Caracas, Barinas, Monagas, Bolívar, Aragua…). Con lo cual, la oposición podría legalmente defenestrar a altos representantes del desgobierno, convocar a un referéndum revocatorio a Maduro e incluso convocar a una Constituyente para re-institucionalizar a todos los poderes públicos del país. O mejor, desarrollar una agenda, adónde se prioricen leyes consensuadas con la gente para dar respuestas y soluciones al grave deterioro de la calidad de vida de los venezolanos.
No obstante, las primeras reacciones del dúo maléfico Maduro y Diosdado es una abierta “declaración de guerra” en contra de la mayoría calificada del nuevo parlamento y de no aceptar el claro y contundente mensaje del pueblo venezolano ante la adopción incondicional del paradigma fracasado de Estado y sociedad del régimen cubano, políticas económicas totalitarias y sus aderezos básicos de manifiesta incompetencia gerencial, corruptelas, narco-estado, colas de la escasez, empobrecimiento, hiperinflación, inseguridad…y pare usted de contar. Amén de los bajones terribles de los precios del petróleo, escasez de dólares para las importaciones, endeudamiento infernal, devaluaciones de la moneda, caída del PIB y de las reservas del fondo nacional. La situación socio-económica es muy grave y delicada. Y están latentes reacciones populares, al símil o peor que el famoso “Caracazo”.
El pueblo venezolano despertó, pero todos sabemos que no es suficiente y mucho menos si una parte de la vanguardia más tenaz y combativa se encuentra bajo las rejas represivas del régimen. Solicitar su liberación inmediata debe ir en paralelo con la agenda socio-económica. Por eso la tiranía, al parecer, lo ha entendido así y ya aseveró que no les daría su libertad. La lucha no ha cesado y nuevos enfrentamientos son atizados por el despotismo manifiesto de Maduro, Diosdado, los narco-soles y sus jefes políticos, los hermanos Castro de la Cuba sometida. Verbigracia que todavía la Alternativa Democrática, no cuenta con el diseño de un Proyecto común de país que entusiasme a todos los nacionales y termine de enterrar el Proyecto “comunistoide”, harto fracasado en todas partes del mundo.
El resonante triunfo logrado por la disidencia en Venezuela fue una tarea titánica al pasar de lo considerado imposible a lo posible. Preservar y ampliar con el pueblo organizado esa hermosa victoria constituye un reto y un desafió insoslayable. ¡Sigamos despiertos y luchando sin desmayar!
Así mismo, pese al ventajismo descarado (todo el Estado nacional contra el pueblo), poder mediático, recursos financieros indeterminados para comprar “conciencia”, “guerra sucia” (de que la oposición quitaría beneficios sociales a los sectores más excluidos y a los trabajadores), planes criminales de los colectivos armados y demás mentiras; hasta en las zonas más emblemáticas del “chavismo”, éste recibió una paliza electoral monumental (Caracas, Barinas, Monagas, Bolívar, Aragua…). Con lo cual, la oposición podría legalmente defenestrar a altos representantes del desgobierno, convocar a un referéndum revocatorio a Maduro e incluso convocar a una Constituyente para re-institucionalizar a todos los poderes públicos del país. O mejor, desarrollar una agenda, adónde se prioricen leyes consensuadas con la gente para dar respuestas y soluciones al grave deterioro de la calidad de vida de los venezolanos.
No obstante, las primeras reacciones del dúo maléfico Maduro y Diosdado es una abierta “declaración de guerra” en contra de la mayoría calificada del nuevo parlamento y de no aceptar el claro y contundente mensaje del pueblo venezolano ante la adopción incondicional del paradigma fracasado de Estado y sociedad del régimen cubano, políticas económicas totalitarias y sus aderezos básicos de manifiesta incompetencia gerencial, corruptelas, narco-estado, colas de la escasez, empobrecimiento, hiperinflación, inseguridad…y pare usted de contar. Amén de los bajones terribles de los precios del petróleo, escasez de dólares para las importaciones, endeudamiento infernal, devaluaciones de la moneda, caída del PIB y de las reservas del fondo nacional. La situación socio-económica es muy grave y delicada. Y están latentes reacciones populares, al símil o peor que el famoso “Caracazo”.
El pueblo venezolano despertó, pero todos sabemos que no es suficiente y mucho menos si una parte de la vanguardia más tenaz y combativa se encuentra bajo las rejas represivas del régimen. Solicitar su liberación inmediata debe ir en paralelo con la agenda socio-económica. Por eso la tiranía, al parecer, lo ha entendido así y ya aseveró que no les daría su libertad. La lucha no ha cesado y nuevos enfrentamientos son atizados por el despotismo manifiesto de Maduro, Diosdado, los narco-soles y sus jefes políticos, los hermanos Castro de la Cuba sometida. Verbigracia que todavía la Alternativa Democrática, no cuenta con el diseño de un Proyecto común de país que entusiasme a todos los nacionales y termine de enterrar el Proyecto “comunistoide”, harto fracasado en todas partes del mundo.
El resonante triunfo logrado por la disidencia en Venezuela fue una tarea titánica al pasar de lo considerado imposible a lo posible. Preservar y ampliar con el pueblo organizado esa hermosa victoria constituye un reto y un desafió insoslayable. ¡Sigamos despiertos y luchando sin desmayar!
miércoles, 2 de diciembre de 2015
¿POR QUÉ VOTAR POR EL CAMBIO?
Los nacionales nos encontramos en una encrucijada histórica que no admite equivocaciones, porque sería someternos al castigo del Sísifo de la mitología griega, que fue obligado a girar y girar sobre la misma rueda por toda la eternidad. Los Venezolanos estamos emplazados, en la presente coyuntura electoral del 6D, a sacudirnos de las cadenas antidemocráticas, castigos criminales y hambreadores de la tiranía castro-chavo-madurista, cuyo desastre y caos generado por la imposición del modelo totalitario socialista-cubano, tiene a la República toda en el umbral de ser definitivamente empujada hacia al precipicio infernal y oscuro del nunca regreso.
La férrea competencia por el récord Guinness, con indicadores de cataclismo en todas las materias del quehacer humano, mantiene boquiabierto a los nacionales, gobiernos, organismos internacionales y a los líderes más importantes del mundo entero. Records mega-negativos en materia económica es para dejar estupefacto a cualquiera, por liderar mundialmente las estadísticas en cifras rojas por los altos índices inflacionarios, decrecimiento económico, devaluaciones de la moneda nacional, pérdida creciente de los fondos de las reservas nacionales, endeudamiento externo e interno endemoniado, déficit sustancial de dólares para importaciones de alimentos, medicinas y otros rubros básicos; quiebra del aparato productivo nacional y el cierre impositivo de industrias y comercios…no deja dudas sobre el perfil fracasado del cacareado “Socialismo del Siglo XXI”.
Y esa competición por el récord Guinness se mantiene en el área social, al observar la desesperación de la inmensa mayoría de la población del país, ante el desabastecimiento de los productos de la canasta alimentaria en los anaqueles de los comercios públicos y privados o, porque el alto costo de los mismos se encarga de vaciar en un santiamén los bolsillos de los pobres y de la clase media. Amén de la carestía de los productos para la higiene personal. O porque no se consigue por ningún lado cauchos o repuestos para vehículos, equipos de uso frecuente o del campo médico para salvar vidas humanas. Mientras las armas para la muerte son privilegiadas por el régimen en supuestas guerras ficticias o, para apertrechar “colectivos” armados tarifados, en contraste a garantizar derechos primarios y constitucionales de todos los miembros de la sociedad venezolana.
Así mismo, el concepto de soberanía nacional es aplastado por el régimen, al mantener estrechos vínculos de dependencia con la dictadura cubana (lo político y seguridad y defensa). Y en lo económico con el “imperio” chino. Y lo militar (asesoría, apoyo y suministro de equipos y armas) con los imperios de China y Rusia. No hay manto de dignidad nacional, ni ética, ni principios, porque el país además de estar identificado con grandes escándalos de corrupción planetario; también desarrolla lazos entrañables con regímenes terroristas y del horrendo negocio del narcotráfico internacional.
Lo descrito, no deja lugar pues a dudas sobre la necesidad de impulsar un gran cambio holístico, que estremezca los cimientos de este Estado y sociedad enfermos. Qué reconstruya con componentes novedosos y extraordinarios una nueva praxis socio-política, con las banderas históricas de los valores y principios libertarios, democráticos, de justicia, respeto a los derechos ciudadanos constitucionales y de verdadero progreso humano. Tú decides: ¡continuismo en tiranía o democracia integral en libertad!. ¡Vota por el cambio democrático este 6D! ¡Vota por la tarjeta del cambio y la unidad (MUD)!
La férrea competencia por el récord Guinness, con indicadores de cataclismo en todas las materias del quehacer humano, mantiene boquiabierto a los nacionales, gobiernos, organismos internacionales y a los líderes más importantes del mundo entero. Records mega-negativos en materia económica es para dejar estupefacto a cualquiera, por liderar mundialmente las estadísticas en cifras rojas por los altos índices inflacionarios, decrecimiento económico, devaluaciones de la moneda nacional, pérdida creciente de los fondos de las reservas nacionales, endeudamiento externo e interno endemoniado, déficit sustancial de dólares para importaciones de alimentos, medicinas y otros rubros básicos; quiebra del aparato productivo nacional y el cierre impositivo de industrias y comercios…no deja dudas sobre el perfil fracasado del cacareado “Socialismo del Siglo XXI”.
Y esa competición por el récord Guinness se mantiene en el área social, al observar la desesperación de la inmensa mayoría de la población del país, ante el desabastecimiento de los productos de la canasta alimentaria en los anaqueles de los comercios públicos y privados o, porque el alto costo de los mismos se encarga de vaciar en un santiamén los bolsillos de los pobres y de la clase media. Amén de la carestía de los productos para la higiene personal. O porque no se consigue por ningún lado cauchos o repuestos para vehículos, equipos de uso frecuente o del campo médico para salvar vidas humanas. Mientras las armas para la muerte son privilegiadas por el régimen en supuestas guerras ficticias o, para apertrechar “colectivos” armados tarifados, en contraste a garantizar derechos primarios y constitucionales de todos los miembros de la sociedad venezolana.
Así mismo, el concepto de soberanía nacional es aplastado por el régimen, al mantener estrechos vínculos de dependencia con la dictadura cubana (lo político y seguridad y defensa). Y en lo económico con el “imperio” chino. Y lo militar (asesoría, apoyo y suministro de equipos y armas) con los imperios de China y Rusia. No hay manto de dignidad nacional, ni ética, ni principios, porque el país además de estar identificado con grandes escándalos de corrupción planetario; también desarrolla lazos entrañables con regímenes terroristas y del horrendo negocio del narcotráfico internacional.
Lo descrito, no deja lugar pues a dudas sobre la necesidad de impulsar un gran cambio holístico, que estremezca los cimientos de este Estado y sociedad enfermos. Qué reconstruya con componentes novedosos y extraordinarios una nueva praxis socio-política, con las banderas históricas de los valores y principios libertarios, democráticos, de justicia, respeto a los derechos ciudadanos constitucionales y de verdadero progreso humano. Tú decides: ¡continuismo en tiranía o democracia integral en libertad!. ¡Vota por el cambio democrático este 6D! ¡Vota por la tarjeta del cambio y la unidad (MUD)!
martes, 24 de noviembre de 2015
¡EFECTO DEMOCRACIA CONTRA TIRANÍA !
El efecto dominó del triunfo democrático de Macri en Argentina corre veloz por América Latina, anunciando cambios radicales sobre el modelo despótico y populista “castro-chavo-madurista” dominante. Había dudas de hacer de lo “imposible sobre lo posible”, a sabiendas del poderío institucional, económico, mediático e incluso sindical del “peronismo” en la tierra de Gardel. Ni siquiera la propaganda negativa promovida por el partido de gobierno de que sectores importantes de la sociedad Argentina perderían los beneficios sociales, logró su cometido de un resultado electoral adverso para el triunfante candidato de la oposición.
La población mayoritaria de los grandes centros urbanos se expresó con los votos del descontento ante sólo el asomo de que otro triunfo de la continuidad del peronismo. Argentina dio la espalda ante la amenaza seria de convertirse en otro satélite del emporio ideopolítico “castro-comunista”, con el impacto infernal socio-económico de la concentración de todo el poder en manos del Estado, como está ocurriendo lamentablemente en Venezuela, en esa íntima relación asociada con el caos y el desastre del mayor empobrecimiento de vastos sectores de la población y, en contraparte, privilegios y riqueza súbita para los miembros de la cúpula del poder. Amén del ritmo creciente de la espiral inflacionaria, desabastecimiento, desmejora en las inversiones productivas, quiebra de empresas y comercios, endeudamiento endemoniado, bajón en las reservas financieras, desempleo y estancamiento económico de años.
Cristina, la Presidenta hasta el 10D en Argentina, se había consustanciado y comprometido demasiado con el proyecto de dominación castro-chavo-madurista, que en su recorrido por las esferas socio-económicas y sociopolíticas de esa nación, dejó una secuela de trastornos y entuertos no sólo en las esferas mencionadas, sino también en el ámbito moral y ético, por aquello del flujo desmesurado de las corruptelas, en los cuales se sumergieron algunos altos enchufados de su desgobierno. Verbigracia la ambición de dominación geopolítica sobre América Latina, pero que en el fondo no era más que de servir de peones a los macroproyectos de dominación de los imperios de China y Rusia ( y con la direccionalidad política de los dos octogenarios de la dictadura cubana).
Una alianza de clases de los sectores más desposeídos, clase media y sectores empresariales nacionalistas, al final dieron al traste, con ese proyecto hegemónico ideopolítico e ideo-económico del “peronismo” y sus ambiciosos aliados de la tiranía chavo-madurista y el castro-comunismo-cubano. Macri, se transformó así en un nuevo adalid en la lucha continental por restablecer el juego democrático, las libertades públicas y la defensa de los derechos humanos en América latina y en el mundo. Y este próximo 6D los venezolanos tendrán que seguir su comportamiento simbólico de reconquistar esos principios para el bien de todos los venezolanos y de todos los amantes y defensores de la democracia en todo el planeta. ¡No fallaremos! ¡Votemos con firmeza, dignidad y coraje por la UNIDAD DEMOCRÁTICA este 6D!
La población mayoritaria de los grandes centros urbanos se expresó con los votos del descontento ante sólo el asomo de que otro triunfo de la continuidad del peronismo. Argentina dio la espalda ante la amenaza seria de convertirse en otro satélite del emporio ideopolítico “castro-comunista”, con el impacto infernal socio-económico de la concentración de todo el poder en manos del Estado, como está ocurriendo lamentablemente en Venezuela, en esa íntima relación asociada con el caos y el desastre del mayor empobrecimiento de vastos sectores de la población y, en contraparte, privilegios y riqueza súbita para los miembros de la cúpula del poder. Amén del ritmo creciente de la espiral inflacionaria, desabastecimiento, desmejora en las inversiones productivas, quiebra de empresas y comercios, endeudamiento endemoniado, bajón en las reservas financieras, desempleo y estancamiento económico de años.
Cristina, la Presidenta hasta el 10D en Argentina, se había consustanciado y comprometido demasiado con el proyecto de dominación castro-chavo-madurista, que en su recorrido por las esferas socio-económicas y sociopolíticas de esa nación, dejó una secuela de trastornos y entuertos no sólo en las esferas mencionadas, sino también en el ámbito moral y ético, por aquello del flujo desmesurado de las corruptelas, en los cuales se sumergieron algunos altos enchufados de su desgobierno. Verbigracia la ambición de dominación geopolítica sobre América Latina, pero que en el fondo no era más que de servir de peones a los macroproyectos de dominación de los imperios de China y Rusia ( y con la direccionalidad política de los dos octogenarios de la dictadura cubana).
Una alianza de clases de los sectores más desposeídos, clase media y sectores empresariales nacionalistas, al final dieron al traste, con ese proyecto hegemónico ideopolítico e ideo-económico del “peronismo” y sus ambiciosos aliados de la tiranía chavo-madurista y el castro-comunismo-cubano. Macri, se transformó así en un nuevo adalid en la lucha continental por restablecer el juego democrático, las libertades públicas y la defensa de los derechos humanos en América latina y en el mundo. Y este próximo 6D los venezolanos tendrán que seguir su comportamiento simbólico de reconquistar esos principios para el bien de todos los venezolanos y de todos los amantes y defensores de la democracia en todo el planeta. ¡No fallaremos! ¡Votemos con firmeza, dignidad y coraje por la UNIDAD DEMOCRÁTICA este 6D!
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