En Venezuela es sumamente difícil establecer las fronteras entre la realidad y la ficción. El uso del “Arte del Engaño” proveniente de estrategas militares ancestrales chinos, ha servido en bandeja de plata a los desquiciados propósitos de las castas de poder en Venezuela y, por supuesto, a sus mentores políticos tarifados de la Habana. Por eso, la verdad y la realidad infernal de lo que ocurre en esta República kafkiana, jamás será reconocida por los enchufados de poder. Para ellos, para el oficialismo rojo rojito, en la cárcel de Uribana no ha pasado nada trascendente, ni siquiera con la situación de los 42 fallecidos recientemente por el supuesto envenenamiento adrede (genocidio),(¿?), “suicidio colectivo” (¿?) o, vaya usted a saber. No ha habido un sólo pronunciamiento oficial en relación a este tema, tampoco el poder mediático del Estado no ha dicho pio; pero sí ha escandalizado (¿trapo rojo?) para desinformar sobre la comparecencia obligada de María Corina Machado ante la Fiscalía de la República, por las graves y falsas acusaciones del desgobierno de Maduro y Cabello, por su supuesta participación en “Planes conspirativos”.
Aquí, en este caso, pareciera repetirse la misma historia de la masacre (genocidio) que ocurrió en esa misma cárcel en el 2013, cuando se acusa a la GNB de masacrar a 61 reclusos y, todo quedó bajo el “manto rojo” de la impunidad y la falta de responsables por esta inducida tragedia humana. Sí; se le suma las víctimas de ahora (noviembre, 2014), sería para un gran total de 103 privados de libertad, que mueren en circunstancias tan dudosas, que nos conducen a plantearnos que algo está muy podrido en Dinamarca. Es decir, nadie tiene garantizado el derecho a la vida; sí le agregamos -además- la violencia que se ejerce con impunidad en barrios y urbanizaciones del país. La cual es planificada, sin duda, con magistral eficacia desde las cárceles de Venezuela. La violencia no tiene límites, ni barrotes que la frenen por las acciones ineficaces de las políticas del Estado totalitario venezolano. Amén de la presencia cotidiana de "colectivos armados" que, el desgobierno, les otorga una especie de patente de corso para cometer actos criminales y genocidas contra la indefensa población civil, en especial contra los jóvenes estudiantes venezolanos.
Este desgobierno no parece pararle a nada, ni a nadie. El apasionamiento por el poder, sin contemplar las distintas visiones del mundo, lo estaría conduciendo al precipicio del fin,adonde no hay posibilidades de enmienda o rectificación. porque hay una fuerte tendencia del colectivo nacional de rechazar todo, incluyendo la dependencia foránea cubana o china. Es decir, todo lo que represente las representaciones ideo-política totalitarias. Hay que despertar, porque se viene despreciando, con gran desamor, la vida de los semejantes... Pero, como lo expresa Neruda en su magistral poesía: "Por suerte en esta crisis de atmósfera errabunda/ reunisteis las vidas del mar con las del fuego,/ el movimiento gris de la nave de invierno,/la forma que el amor imprimió a la guitarra"/
viernes, 5 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario