Hace años que los venezolanos perdimos la capacidad de asombro ante los desmadres de este régimen totalitario Castro-chavo-madurista, por eso la presencia del paisano Samper/UNASUR en suelo patrio, ya medio mundo sabía de antemano de sus procederes y conclusiones a favor de la tiranía, dado al contenido de ese viejo dicho popular: ¡por la plata baila el mono!. Además Samper, venía precedido de un largo historial ligado al narcotráfico en Colombia y por ello los EEUU no le permite la entrada a su territorio. Cuestión asociado a las denuncias de la DEA y EEUU contra algunos funcionarios del desgobierno de Maduro, a los cuales también se les impide el ingreso a ese país, con la añadidura de otras sanciones de tenor mayor. Entre mafias, dice otro dicho popular, ¡nadie se pisa la manguera!
No obstante, a los nacionales nos circula sangre por las venas y más aún sí ésta lleva el sello libertario de Simón Bolívar y de otros próceres independentistas, cuando ante nuestras propias narices Samper/UNASUR asume conductas y emite opiniones falaces, injerencistas y atentatorias a la soberanía nacional y, peor: de descaradas inclinaciones hacia una tiranía que presenta inobjetablemente resultados de una gestión de 16 años impregnada de violación de los derechos humanos contra quienes piensan distinto; de mayor pobreza, miseria y ruina para el país y de entreguismo sin límites a los intereses del régimen dictatorial cubano y, en el plano económico a los intereses imperiales de la China comunista.
Aquí hay “separación de poderes”, sentenció con bastarda ironía, cuando terminó de visitar a las sedes de los poderes públicos y entrevistarse con sus representantes. Es decir, para él, la separación de poderes es consustancial, con la ubicación distinta, adonde se asientan los poderes públicos en Venezuela. Cuando es sabido por todos, que todos los poderes públicos bailan al son que les toque el tirano de Miraflores, cuyo legado le fue entregado por el caudillo militar de Sabaneta, algunos días antes de su fallecimiento en la Habana de los Castro. En Venezuela, no hay separación de poderes públicos y sus decisiones trascendentes son consultadas previamente con el Faraón de Palacio. Hacerse, Samper, el loco, ante lo obvio y repetido y repetido millones de veces por el otrora caudillo “intergaláctico” de la égida del Poder absoluto del Estado, bajo la única dirección del Poder Ejecutivo; es absolutamente inaceptable.
Sí la “soberanía” reside en el pueblo, como está constitucionalmente establecido, el Samper/UNASUR sólo se reunió con los representantes de los “poderes constituidos” protiranía; dejando con los “crespos hechos” a las representaciones de la disidencia democrática, que actúa en el país y que representa la mayoría de los nacionales. O también a las representaciones organizadas de la “sociedad civil” que están sufriendo en carne propia la represión criminal de la tiranía o, que siente sobre sus espaldas la espada de Damocles de la grave escasez de alimentos y medicinas, el infierno de la violencia e inseguridad; el cierre irrefrenable de empresas que acrecienta a niveles intolerables el desempleo; el hecho devastador del índice inflacionario más alto del mundo o, la calificación reciente del primer lugar, como el país más miserable del planeta, por encima de Afganistán, Irán, Irak; países africanos o de Haití en América Latina.
El cambio sustancial del modelo socio-político impuesto desde la Habana en Venezuela…es una lucha impostergable y de sobrevivencia humana…¡nadie nos detendrá en ese camino!… ¡y mucho menos el Samper asociado a los delitos por narcotráfico!
sábado, 7 de marzo de 2015
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